viernes, enero 1

Alegría, alegría!!!

Anoche, antes de ir a la cena de fin de año en casa de los Bacaro, me preguntaba para qué carajo habré inventado este blog… para divertirme puede ser la opción más adecuada. Sí, eso lo confirmé cuando recibí varias respuestas positivas a un mail que envié a mis contactos anunciando “el nuevo proyecto”. Todas fueron de acompañamiento y motivación, me sentí algo así como Forrest Gump cuando comienza su carrera “sin razón” por los Estados Unidos y a lo largo del camino se van sumando corredores. Pero la respuesta que me ubicó en mi misión fue la de mi madre, como siempre. Sólo escribió: “Loca, jajaja”. Comenzó la diversión, pensé.

Quería que mi primer post fuera sobre Los 400 golpes de Truffaut, primero porque a esa película se debe el nombre de este blog –un homenaje personal-, y segundo porque pensé que si me lanzaba una medio intelectual iba a convencerlos de seguir leyéndome… Pero, ¡por Dios!, quién ve Los 400 golpes un primero de enero (¿?!) Es como mucho. Además, con el malestar que tengo desde hace dos días por esta gripe de año viejo, no quería sentirme peor por todo lo que lloro cada vez que veo las injusticias que le tocan vivir al pobre Antoine Doinel… en fin, si la palabra clave es diversión, nada mejor que un buen animé: Los Padrinos de Tokio (Tokio Godfathers, 2004)

La primera vez que la vi me encantó su estética. Un día haciendo zapping la encontré por HBO, ya había comenzado así que no entendía bien lo que pasaba, pero ahora que la he vuelto a ver varias veces, se ha convertido en una de mis animé favoritas.

Hana
, Gin y Miyuki son tres vagabundos que viven en las calles de Tokio y se alimentan de la basura de la gran ciudad. Una noche fría, mientras discuten y se gritan entre ellos, encuentran un bebé abandonado. Así comienza una historia que involucra las relaciones personales, la necesidad de la familia y el valor de la amistad, además de un gangster, tiros, loterías, golpes, etc.

Si fuera una película con actores reales no sería tan buena. En realidad, está llena de clichés pero muy bien tratados por el director Satoshi Kon, el mismo de Paprika. Coincidencia de nombres y espacios, historias entrelazadas, descubrimientos obvios, se equilibran con la fotografía, el humor y el detalle típico del dibujo animado.

El personaje de Hana es lo mejor de la película. Es un travesti que sueña con una familia por lo que se encariña con la bebé, pero realmente es quien decide buscar a la madre. Es un personaje lleno de ocurrencias y extremismos que siempre busca la aventura. Por su parte, Gin es un viejo amargado que perdió todo por el juego y Miyuki una adolescente que se fugó de su casa luego de un incidente con su padre. Tres personas carentes de afecto que volverán a sus recuerdos y a sus esperanzas gracias a la aventura que viven por causa de la pequeña criatura, Kiyoko, cuyo nombre significa, “persona pura”.

Creo que la frase que describe la mejor aventura de sus vidas la dice Gin ante la eminente hazaña que comienzan: “Somos vagos sin hogar, no héroes de película de acción”. Al final, se convierten en héroes anónimos y eso le da un giro a sus vidas. Una buena lección para comenzar el año... No sé, quizás esté un poco melancólica por el malestar y el día nublado… Como quiera que sea, fue una buena opción.

Ya habrá tiempo para Truffaut. Hasta mañana.

9 comentarios:

  1. Primera crítica de la década:
    NO me cuentes toda la película!

    Empezamos mal! Falto que dijeras que Brus Güilis está muerto!

    No mentira... todo bien por aquí... buen post. Yo luego comentaré. No he visto esa película.

    Por cierto, te estoy haciendo cuña en Blogacine.com (el el artículo de hoy te nombré, 2010). Espero no te moleste.

    Chau!

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  2. La vi, me encanto también... me consuela que el amor incondicional existe no solo en el animex, sino en la vida real, hacen que se vea y se sienta posible en un medio difícil...

    Gracias, espero tus próximos 364 comentarios...

    Lo mejor para ti en este 2010...

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  3. 1 de enero: "My Winnipeg" (2007) de Guy Maddin. Un auto-biopic rarísimo y fantasmagórico del propio Maddin y la ciudad canadiense que lo vió crecer. Es un desafío verla. Una mixtura de tv, con cine, mezcla de géneros, más un compilado de recursos expresivos con clara influencia de expresionismo alemán y, porqué no?, de inicios del mismísimo arte cinematográfico inclusive.

    Por muy egocentrista que parezca y violando toda norma de "nunca escribas basando todo en tu propia vida" pues Maddin se desboca en contarlo todo (o casi todo,) metiendo en una misma licuadora imágenes de ficción y documentos que por momentos no supe diferenciar.

    El film es una visión onírica que se cuela por la ventana de un tren, donde el pasajero -y protagonista- no hace otra cosa que soñar con su pasado. Estas escenas me recordaban constantemente aquel video que M.Gondry le dirigió a Radiohead (Knives Out). Hay algo de lúdico en la superposición de imágenes, "My Winnipeg" está empapada de esto... y de una voz en off un tanto fastidiosa.

    En cierto momento la destrucción en Winnipeg de algunos lugares clave en la infancia de Maddin, me recordó las tantas críticas a la desaparición El Saladillo (Maracaibo), solo que Maddin lo personaliza en extremo, y lo exhibe cual si fuese leído de un diario íntimo. No existe mayor objetividad en el asunto, todo es mera nostalgia, muy bien resumido en el tagline que decora el propio afiche del filme: "La verdad es relativa". La foto, por cierto, explica un momento muy bonito en la trama.

    Buena experiencia, pero no cualquiera se la cala. Si Maddin hubiese unido pasado con presente en "My Winnipeg" quizás el resultado hubiese sido similar a la meta-biografía en tiempo real de Caden Cotard (Philip Seymor Hoffman) en "Synedoche New York", quien intenta hacer una réplica de su ciudad y de todo lo que le pasa, como si se intentara de tomar una polaroid de uno mismo tomándose una polaroid... y así infitamente.

    Saludos!

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  4. Hola Adri...Empece bien yo vi ese anime,aunque no domino mucho el tema....Seguiré en contacto porque mis últimos 5 anos han sido de cinematografía infantil jajaja

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  5. Te envidio. Llevo años queriendo ver Tokyo Godfathers. Si te recomendaria que no dejes de tener en este blog la famosa trilogia de Chan Wook Park sobre la venganza... te la dejo de tarea =D

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  6. Si, Tokio Godfathers siempre es una buena opción... Dj_Draco búscala por ahí, es del 2005, puede estar escondida en cualquier video club

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  7. ufs! no había tenido tiempo de contestar!

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  8. Julie Powell dice que los correos de la mamá de uno no cuentan...

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