sábado, enero 2

Hoy, te paso el testigo

Algunas películas deberían ser antigripales, con tantas que he visto en estos cuatro días ya podría sentirme mejor. Lo peor es que soy muy emotiva y si veo un drama –lo que más me gusta- lloro de principio a fin. Así que, mientras tenga esta gripe de año nuevo, nada de lloriqueos. Por eso esta tarde opté por un drama más real… más comprometido. Algo que pudiera ver después de tomar mi medicina y no quedarme dormida y que además me dejara ciertas dudas sobre el mundo que me entretengan un buen rato.

La chica del café es una de mis favoritas. Como dicen por ahí, la gente se refleja en lo que hace, en lo que ve, en lo que escribe. Es fácil para una mujer como yo preferir películas que tengan como protagonista una mujer sola que, a pesar de todo, no pierde las esperanzas. Algunas: Desayuno en Tiffany`s, Amélie, obviamente, Las horas, Bajo el sol de Toscana… sin mencionar alguna de Won Kar Wai.

The girl in the café (2005) es del mismo guionista de Realmente Amor y Cuatro bodas y un funeral, Richard Curtis, y está dirigida por David Yates. Me gusta la sencillez de la trama. A pesar de que tiene que ver con el G8 y todo el asunto político y social que eso implica, la historia de Gina (Kelly Macdonald) y Lawrence (Bill Night, excelente intérprete como siempre) me parece encantadora. Una mujer que sale de la cárcel a encerrarse en sus recuerdos y un hombre tímido que busca compañía se conocen en un café. Él, inteligente y débil; ella de opiniones determinantes pero con una gran tristeza a cuestas. El romance se desarrollará en plena cumbre del G8 del 2005 en Reykiavik, Islandia.

“Treinta mil niños mueren cada día por pobreza extrema… Cada tres segundos muere un niño que no debería morir”. Esta es la frase que dispara la curiosidad de Gina, pues ahí está la razón de su soledad. Y es justamente su determinación por llamar la atención de los que tienen la solución a este problema, lo que la separará del amor de Lawrence. Parece una película romántica como cualquier otra, pero les aseguro que no lo es, por lo menos no para mí. Tiene esa dosis de realismo social que nos afecta a todos, especialmente en momentos como este que sentimos que el mundo se nos viene abajo.

Quizás el teragrip me tenga un poco melancólica pero esta historia me hace sentir molesta y a la vez esperanzada. “Ocho hombres en un cuarto, podrían salvar literalmente, cientos de millones de vida”, dice el personaje de Lawrence. Recordé aquella escena de Cadena de favores (Pay it Forward), cuando Trevor (Haley Joel Osment) le pregunta al profesor (Kevin Spacey) qué hace él por el mundo, a lo que Spacey responde: “Me despierto cada mañana, tomo el desayuno y vengo al colegio. Doy mi clase y luego te paso el testigo a ti” (... o algo así)

La chica del café cierra con su propia frase: “Sometimes it falls upon a generation to be great. You can be that great generation” (Nelson Mandela. 2005)

Ufs... que buen comienzo de año!

3 comentarios:

  1. Richard Curtis me parece que es un genio de la comedia romántica. Fue además, escritor de varios capítuos de "Mr.Bean" (geniales todos!) y de "Notting Hill". Sin embargo, no he visto esta peli ni sabía de su existencia.

    Recuerdo que vi una vez un documental inglés sobre el cine y la comedia, y él salía entrevistado junto a Rowan Atkinson (conductor de este programa).

    Para esta semana trataré de ver lo último de él: "The Boat that Rocked". Ya hago la cita.

    Por mi parte, acabo de ver la mitad de una película de 6 horas!: "La meglio gioventú" (de Marco Tullio Giordana). La película es tan larga que fue dividida en dos partes. Su secuela se llama "La meglio gioventú 2", y espero verla mañana, solo que es otro DVD bautizado como "Los años soñados", cuando en realidad debería venir pegada a la primera parte... pero... quién se aguanta 6 horas seguidas de una misma trama?

    Si bien se ha abarrotado de premios no es una película que me parezca memorable. No obstante, tipicamente, como suele sucederme con mucho cine italiano pensé como a la mitad: "Esta película me está aburriendo, pero se que llegará el momento en que estar historia me hará soltar aunque sea una lagrimita. Entonces habrá valido la pena". Y así fue.

    Saludos...

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  2. Bueno, no te la había comentado más por vergüenza de admitir públicamente lo llorona que soy, juntas entonces acabaríamos rápido una cajita de sutil, en lo que a drama se refiere, y si es social más todavía porque mi trabajo me conecta precisamente con el día a día de las escuelas de bajos recursos y el drama de los niños en Venezuela, o sea que de drama, luego de Quien quiere ser millonario,(que de paso la tuve que ver casi obligada en el avión de Caracas a Frankfurt porque peor es nada) no soy seguidora, porque me duele el alma... me queda ese vacío de la impotencia de no tener la capacidad y los recursos para ofrecerle a esos niños de los barrios las alternativas de ir hacia una mejor calidad de vida y las ansias de superación personal, porque prevalece ahi en los barrios la ley del más fuerte y su Dios lo llevan en el bolsillo cuando tienen que pegar un atraco para comer...

    Me gusta más "mi encuentro conmigo" que en medio de la psicología del niño interno herido, lleva hacia el encuentro de la alegría por vivir y la diversión creativa que se nos olvida sobre el disfrutar la vida aunque paguemos un precio por ello... además de Bruce Willis...

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  3. pero bien!... zhair si las comedias son para reir, los dramas para llorar... así de simple. Opina cada vez que quieras. y no te preocupes, tu pasas el testigo...

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