miércoles, enero 6

Las decisiones

Goodbye Solo (2008) es la quinta película de Ramin Bahrani. Es un film sobre la vida y la muerte, sobre lo trágico de la existencia y sobre las cosas que realmente importan a la hora de tomar decisiones trascendentales.

William (el veterano Red West), es un viejo testarudo y amargado al que no le importa seguir viviendo. Mientras que Solo (Souleymane Sy Savanees) es un taxista senegalés que ve como su vida se derrumba y sin embargo mantiene la alegría y la esperanza que le faltan a William. Entre ellos se creará un vínculo especial, yo no lo llamaría amistad, que hará que cada uno reflexione sobre sus decisiones.

Un tercer personaje da vida a la trama, la pequeña Alex (Diana Franco Galindo) hija de la segunda esposa de Solo, quien, sin saberlo, será la pieza clave que dará sentido al sinsentido de estos dos hombres.

Es una película tranquila, sobria, con un guión impecable y buenas actuaciones. Por momentos las situaciones que van descubriendo los personajes parecieran llevar la trama a otra aparte, pero no, mantiene su esencia -y su belleza- hasta el final. Para el guión –que trascurre en el particular mundo de los taxistas nocturnos- Bahrani y su coguionista Bahareh Azimi se inspiraron en O, un taxista senegalés que sirvió de chofer a Bahrani durante todo un verano en Carolina del Norte, USA. La verdad no he visto otra película de este director. Me sorprendió que su segundo largometraje Strangers (2000) sea uno de los de mayor puntuación en el portal IMDB.

Para el lanzamiento de Goodbye Solo, Roger Ebert, del Chicago Sun-Times, escribió “Vivas donde vivas, cuando este film se estrene allí, será la mejor película de la ciudad”… no se si sea la mejor película de esta ciudad en este tiempo, pero si era la mejor opción del cine para estos días, mientras espero por Sherlock Holmes.

Llego a casa y pienso en las decisiones que he tomado en mi vida, si han sido las correctas o no. ¿Quién puede saberlo? ¿A quién le importa? Ya estoy en el camino.

6 comentarios:

  1. es muy buena... está en el Arteplex o... en la casa (ya la compré) Hay que buscar Strangers

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  2. Con ese "ya la compré" dejas implícito que apoyas la piratería?.

    Di mejor "ya la conseguí" y así quedará la duda, y podrás ser alcaldesa o ministra algún día, sin necesidad de que alguien urgue tu pasado en busca de alguna trasgresión a la ley.

    :D chau! ahhh y...

    FELIZ CUMPLEAAAAAAÑOOOOOOOOSSSSSSSSS!!!!

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  3. Como ya había anunciado, vi "La Lengua de las Mariposas". No haré un comentario más extenso ni más allá de "No me gustó". Muy floja (salvo el final, quizás?). Posiblemente lo que menos me ha gustado en esta primera semana de 2010.

    No quiero que piensen que te robo el show comentando sobre cada película que veo... :D

    :(

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  4. Felíz cumpleaño, que la pases de película, eso espero... jajja!!! celebra la vida que sigue su curso... y por favor Se Felíz!!!

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  5. La mayor virtud de esta película, me parece, es la simplicidad de su narración. Aunque esta simplicidad me confundió al principio. Pero no hay artificio. Es un vistazo discreto a la vida de dos personajes que suelen ser invisibles para el cine y para la realidad. Por momentos pensé: “Es como si filmaran una escena de mi vida”. Claro, paulatinamente, el director va intercalando, en medio de un tejido monocolor, hebras de distintas tonalidades, aunque el tejido lento y pausado es la constante. Dos hombres se encuentran en un taxi para compartir la importancia de un viaje. Hay uno que necesita ser llevado y otro que se empeña en el traslado. Mientras uno tiene las esperanzas y la fe intactas, el otro apenas viaja con las señales de las derrotas a cuestas. Uno desea complacer, servir, ayudar. El otro se niega a recibir estos ofrecimientos. Uno acaba de llegar. El otro “ya se va”. Es una película sin aparente energía, desde el punto de vista cinematográfico. Es como esos “realitis” en los que una cámara persigue la cotidianidad de unos seres humanos anónimos y sin guión. En realidad son las dos caras de una misma moneda: Al énfasis del expatriado voluntarioso y su nobleza de espíritu, que infunde nuevos bríos provenientes de otro continente (Solo/Souleymane Sy Savane), se contrapone el pesimismo suicida e inexplicable de William (Red West), que simboliza, quizás, esa sociedad que se lanza a un abismo sin esperanzas. En la escena final, sin embargo, en la que el taxi se dirige al atardecer por un camino de montaña, entre árboles de hermosos colores, nos queda la sensación de que no todo está perdido. Goodbye Solo, se abstrae repentinamente de sus protagonistas, (Solo y Alex; inmigrante e hija de inmigrante del tercer mundo, hay que decirlo), para descubrir de pronto que en la fuerza inefable de la naturaleza podemos hallar la ilusión que nos hace falta.

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