miércoles, febrero 10

Cine que embriaga y hace feliz

El fabuloso destino de Amélie Poulain es una de esas películas que veo varias veces, desde distintos lugares, distintas formas de pensar y sentir.

Es una lección hermosa. No porque yo quiera ser la niña buena y solitaria que ayuda a la gente mientras sueña con el amor perfecto, si no porque no puedo dejar de ver algunas situaciones personales y cotidianas retratadas en más de una escena. Me pasa igual que con esas “señales” que creemos ver en todas partes cuando estamos esperando algo y que sentimos que todo lo que nos rodea se pone de acuerdo para hacernos recordarlo… esa es mi experiencia con Amélie.

La historia es archiconocida, Le fabuleux destin d'Amélie Poulain se trata de una niña que crece sin mucho afecto y se convierte en una mujer solitaria, tímida y soñadora. Una noche descubre una cajita escondida que cambiará su destino y la llevará a encontrar el amor con el qye siempre ha soñado.

Una fábula tan común se vuelve maravillosa de la mano del director Jean-Pierre Jeunet y la actuación de Audrey Tautou. El rojo y el verde estallan en la pantalla con esa estética a lo Greenaway que identifica la obra de Jeunet. (Siguiendo la referencia que comencé ayer con La ciudad de los niños perdidos)

Dicen que Amélie es la película francesa más taquillera de todos los tiempos, no estoy segura de eso, pero sí creo que es una de las más hermosas del cine europeo. Su director dijo que fue pensada para dar felicidad a la gente, por lo que algunos la catalogan como cine-champaña, que embriaga y hace feliz. Es un cuento de hadas moderno de los que recuerdan que los sueños se hacen realidad, por muy tonto que suene a estas alturas del partido.

Creo firmemente que hay un Nino Quincampoix para cada mujer, y que eso puede ser divertido… como también son divertidos estos tras cámaras de la película: AQUÍ

4 comentarios:

  1. Vi esta película en el Teatro Baralt. Creo que fue la primera película que vi allí.

    Ahora comento sobre lo que vi hoy!

    :)

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  2. 10 de febrero: “BIG FAN”, estupenda película que re-examina el tema del culto a la personalidad y el fanatismo ciego, en una inventiva tragicomedia (con más drama que humor, pienso yo).

    Como bien lo decía Francella en “El Secreto de sus Ojos”: “Todo está en la pasión”. ¿Pero qué pasaría si la pasión fuese tan desmedida, hasta el punto de convertirse en una irritante y peligrosa monomanía?. ¿Epa…alguien dijo “Bolivariano”?.

    “Big Fan” está protagonizada por Patton Oswalt. Algunos lo recordarán por el sit-com “The King of Queens”, otros sabrán que su voz es la de “Ratatouille”. Yo siempre lo recuerdo por su cameo en los 15 minutos iniciales de “Magnolia”, en donde es co-protagonista del segundo cuento de las “casualidades” (aquel buzo que aparece misteriosamente muerto en el tope de un pino).

    Tal como sucedieran en “THE FAN”, Oswalt hace algo parecido a De Niro, exhibiendo una intemperancia sin medida en defensa de su jugador de football favorito (y de su equipo favorito: N.Y. GIANTS).

    Excelente guión, escrito por Robert Siegel, que también debuta como director. Una de las tramas más ingeniosas y simples que he visto este año.

    Siegel es además el escritor de “The Wrestler” y de la versión fílmica de “The Onion”, una suerte de “Chigüire Bipolar” gringo.

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  3. Yo ví Amelie en el teatro Roxi.
    Me llevó un amigo para sacudirme un despecho que me estaba matando, yo no tenía idea de lo que iba a ver.
    Durante toda la película no recordé en absoluto mi vida, me metí en el extraño mundo de Amelie.
    Que maravilloso verdad!? que un director de cine tenga ese poder.
    De mis preferidas.
    Gracias por los tras cámara!

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  4. En el Roxi!?!?!? Ey! se te cayó la cédula... y con los datos mirando para arriba!!!

    jajajajajajajaja... :D

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