sábado, febrero 20

Sexo de una noche

Esta es la segunda película del chileno Matías Bize y, auque no es una historia muy novedosa –quizás una copia latinoamericana de la australiana Better than sex-, En la cama (2005) ganó la Espiga de Oro al mejor largometraje en la 50 edición del Festival Internacional de Cine de Valladolid, el Goya a mejor película extranjera de habla hispana y cuatro premios más en el Festival de Cine de la Habana.

Dos desconocidos tienen una relación casual en un motel de Santiago. Ni siquiera saben sus nombres, pero el encuentro es intenso. Daniela (Blanca Lewin) es alegre y despreocupada, mientras que Bruno (Gonzalo Valenzuela) es un hombre inteligente con un futuro próspero. Mientras pasa la noche van descubriendo que pueden entenderse mucho más allá del sexo, los coqueteos y las bromas dan paso a confesiones más serias, pero ninguno está consciente de los planes del otro.

Bize optó por lo poco -mientras menos, más-, la película está rodada completamente en la habitación del motel, no tiene ningún otro personaje, ni vestuarios… se sustenta en el diálogo. Algo parecido a Before Sunrise y Befote Sunset de Richard Linklater, pero menos intimista, En la cama muestra que el cuerpo es más importante.

En una relación casual puede pasar cualquier cosa, pero no todo. Bize recurre a esas “casualidades” que suceden en medio de una noche loca para sustentar el guión: un condón roto, una llamada telefónica inoportuna o un nombre que se susurra cuando no se debe. La verdad, después de ver Linklater, o Coffee and Cigarettes de Jarmusch, éste resulta un guión flojo.

Sin embargo, la cámara que se mueve por toda la habitación, que enfoca a través de los espejos, desde la mirada del otro, es el fuerte del largometraje, por eso resulta atractiva y cómplice de nuestras historias.

Además, el tema de sexo ¿a quién no le atrae? Pudiera creer que los protagonistas mantienen una relación fuera de cámara por la forma como se compenetran –literalmente-. Una buena opción para ver en pareja y en la cama ;)

1 comentario:

  1. La nueva película de Julio Medem (no se exactamente porqué, pero no me termina de gustar su cine) se llama "ROOM IN ROME" y es la historia de lo que pasa toda la noche en una habitación de hotel, entre dos turistas (mujeres) que se acaban de conocer.

    La web: www.juliomedem.org/roominrome/

    El trailer es tan explícito que en Youtube no estaba disponible (al menos hasta hace un tiempo atrás). Supongo que ya hay una versión light ahora. Incluso no me sorprendería que el poster lo censuren también.

    Yo hoy vi una película que pudiera ser la cuarta historia de "Amores Perros". Solo que esta vez Memo Arriega seguro saldría con las tablas en la cabeza. No hay miseria, ni suciedad, ni sordidez.

    “Hachiko: A Dog's Story”, la penúltima película del sueco Lasse Halström (The Cider House Rules, Chocolat, What's Eating Gilbert Grape, The Hoax, Casanova, e incluso la primera película de ABBA). Una historia que me hace querer más a mi perro… y a las personas.

    Un remake de la película japonesa de los 80s (a la cual ahora deseo echarle un vistazo), acerca de la especial relación entre un perro y su dueño (en esta versión, Richard Gere). Basada a su vez en una historia de la vida real (¿acaso existe la vida irreal?). Un fabuloso cuento que, por cierto, se acerca al siglo.

    Esta película ha sido producida por Gere y realizada -no se si con certeza creativa- por Halström.

    Debido a una absoluta redundancia sentimentalista la película ha sido muy mal tomada por los “conocedores” y críticos que visitan festivales. Pero, paradójicamente, es la historia favorita de muchos (me incluyo). Gere se defiende limitándose a decir que “quien no llore con esto, no tiene corazón”. Creo que tiene razón.

    Un retrato de devoción ingenua muy a lo “Forrest Gum – Jenny”, y de espera infinita al mejor estilo de “la loca” en el muelle San Blas de Puerto Vallarta (aquella historia real de la mexicana Rebeca enamorada por siempre de Laus); Hachiko es probablemente uno de los ejemplos más conmovedores que yo conozca. La historia perfecta sobre lealtad y paciencia ciega.

    Entre la verdad y el filme hay varias deformaciones que colaboran en ponderar lo que de por si es, en el relato real, ya es excedido.

    La historia del perro real Hachiko la consiguen con facilidad en cualquier recoveco de Internet. Este es uno de esos casos en los cuales, así se hagan mil versiones fílmicas, no superarían a la historia real. El filme termina siendo un mero souvenir tributo, al igual que la estatua que homenajea a Hachiko, en Tokio (afuera de la estación de trenes de Shibuya).

    Este perro es tan dulce que sería capaz de producir un desorden metabólico importante.
    Como escuché alguna vez “Hay algo que el dinero no podrá comprar jamás… el movimiento de la cola de un perro!”.

    La nueva película de Lasse Halström se llama “Dear John”, y se encuentra actualmente en el Top 5 del Box-Office de Estados Unidos.

    Chau!!!

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