miércoles, marzo 10

Un clásico del cine oriental

Esta película es una muestra de gratitud y bondad. Es la historia de un sexagenario dueño de un arte casi extinto en los pueblos más tradicionales de la China de los años 30.

Se trata del arte de las máscaras, una técnica legendaria que ha permanecido en la familia de Wang por generaciones. El problema es que Wang perdió a su único hijo y no tendrá a quien delegar los secretos de las máscaras coloridas. Es así como un artista ermitaño recorrerá varios pueblos buscando un heredero varón. Gou Wa una niña encantadora que se hace pasar por un varoncito, cambiará la historia.

El rey de las máscaras (Bian Lian, 1996) es una referencia del cine oriental. Es una de las siete películas que dirigió Wu Tianming y donde resalta sus inquietudes sobre la tradición y la moral de la China de principios del siglo XIX.

Hay en ella una fuerte crítica al tráfico ilegal de niños y a la torpeza de la justicia, así como a una sociedad machista, donde, hasta los personajes femeninos del teatro, son interpretados por hombres.

Con un valor crítico importante no deja de ser una película hermosa. El personaje de Gou Wa es sumamente brillante. Con un final artificiosamente feliz, que se vislumbra antes de tiempo como la única salida, el paseo por esta historia vale la pena.

Leí que Gou Wa significa pichón, lindo nombre.

2 comentarios:

  1. Yo no vi nada!!! Es culpa del Imperio!

    Tenía planeado ver "Baarìa". La veré hoy.

    No se si sabías, pero hay gente que usa "pichón" como insulto. A mi me lo dijeron una vez, y me sentí insultado......... pero como a la semana que fue cuando me senté a analizarlo! :D

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  2. Ajá! finalmente, vi "Baarìa", la película que CASI llega a los Oscar. Impecable, costosísima y muy graciosa no me impresionó como los clásicos "Cinema Paradiso", "La leggenda del pianista sull'oceano" o "Stanno tutti bene" (esta semana se estrena aquí el remake con Robert De Niro).

    Recomendable para fans de Giuseppe Tornatore, la película conserva su sello y hay gags que sacan sonrisa cada 5 minutos. Vale la pena, pero decepciona al mirar los gigantes que Tornatore ha concebido en su pasado. Es lo que sucede con grandes maestros que, luego de desaparecer un tiempo (y abarrotados de premios) deciden contar una autobiografía con caracterísitcas de épica. Baarìa es entonces, lo supuse, la villa siciliana donde nació y creció Giuseppe. Es fácil de intuirlo mucho antes de la primera mitad del filme.

    Con "Baarìa" sucedió algo interesante, era una de las favoritas para llegar al Oscar de este año, pero cuando el listado se fue acortando al grupo de finalistas, ya en las nueve pre-nominadas, el filme se había desinflado por si solo ante la mirada de los electores. Nunca logró llegar. Quizás lo merecía. La fotografía y la música es brillante, con chistes y anécdotas sobre la infinita búsqueda de la utopía comunista(el socialismo):

    H-¿Qué es el socialismo?, pregunta el caballero a la dama.
    M- ¿Sabes bailar?, contesta la mujer.
    H- No!
    M- Entonces no lo vas a entender!

    Disculpen mi post extemporario.

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