miércoles, marzo 24

Yonquis divertidos

Es interesante ver una película sobre drogadictos, desde la visión del drogadicto. Esa debe ser una de las razones de éxito de Trainspotting, la película de Danny Boyle que se convitió en un ícono de los años 90.

También puede ser por los personajes, un grupo de yonquis que se hacen llamar "amigos" pero viven en y de la traición. Renton (Ewan McGregor muy delgado y pálido) es un heroinómano que rechaza la sociedad tradicional por lo que se inventa una vida más placentera en compañía de sus "amigos". Luego de una amarga experiencia y una dolorosa rehabilitación decide evolucionar con lúcidez y terminar con todo, influenciado también por las historias paralelas de sus compañeros y la idea de que "todo cambia" que le plantea Diane (la bella Kelly Macdonald en su primer papel importante)

Quizás el éxito se lo deba también a escenas grotescas (como los sueños de Renton durante su rehabilitación), fascinantemente asquerosas (nadie olvidará el momento en que Renton se sumerge dentro del inodoro del "baño más asqueroso de Escocia" a buscar su droga), o violentas (las peleas reiteradas y sin razón de Begbie, interpretado por el talentoso Robert Carlyle)

También puede ser por el guión adaptado de la novela de Irvine Welsh, que además tiene un papel secundario en la película.

Por cualquier razón, el éxito fue seguro para Trainspotting (1996), un clásico para los cinéfilos más atrevidos, que se disfruta cada vez más. Es una sensación parecida a la de rever aquel cuarteto macabro de La naranja mecánica.

Saber qué significa la palabra trainspotting es muy fácil, solo hay que guglearla, lo difícil es saber dónde están los límites de los excesos.

Por mi parte, no entraré más al baño de Kim y Novak.

2 comentarios:

  1. “Eraserhead” de 1976, la primera película de David Lynch. Años queriéndola ver.

    Si me logro entender con esto quizás sirva una pizca como abreboca de esta rarísima obra. Ahí voy…!

    Suponiendo que hayamos tenido una disparatada y tenebrosa pesadilla y, de alguna forma, podamos grabarla y mostrarla a alguien como si fuese una película, sería esto el primer paso para intentar desentrañar las simbologías y la amorfa linealidad de los hechos que allí se cuentan. Y es precisamente el intento de descifrar donde cometemos el primer error.

    El segundo error sería intentar recordar claramente la película.

    Estas dos anclas son los clichés típicos que, creo, repetimos cuando nos despertamos luego de una seria de sueños raros que intentamos contar a posterior. No los recordamos con exactitud. No entendemos todo. Sobre todo si es una pesadilla extrañísima luego de una cena bien pesada.

    Eso es lo que supongo sucede con “Eraserhead”.

    Pienso también que no me apresuro en afirmar que Lynch vio en demasía el más loco cine de Buñuel, o de Svankmajer (e incluso de Tarkovsky o Fritz Lang) para llegar a reproducir este imaginario demencial que solo está en su cabeza y que ha tenido la valentía de contar en, este, su primer largo.

    Sin conocer mucho la filmografía de David Lynch creo que “Eraserhead” es una obra maestra del cine de fantasía (o de cualquiera de las muchas categorías en las que pueda ser categorizada esta locura de película). Algo inexplicable, la pesadilla hecha cine (o viceversa), la exacerbación extrema de la lógica cognitiva, arte puro quizás, además de un reto. Es lo más excéntrico y maníaco que jamás haya visto. Entra en mi Top 10.

    Uniría esto a “The Holy Mountain” (de 1973, Alejandro Jodorowsky), definitivamente otra de las películas más espeluznantemente bizarras que he logrado ver. Terminan siendo divertidas para quienes aguantamos (sin el uso de drogas) semejante dosis de audiovisual ilógico, y probablemente una burla a quienes consideren la obra algo fácilmente inteligible, que no dudo que tenga sus momentos para claras interpretaciones, sobre todo para alguien de mediana lucidez, y/o con mucho ácido encima, como los yonkis de “Trainspotting”, que muy posiblemente, o entendieron “Eraserhead” a plenitud, o se ayudaron con cualquier tipo de psicofármacos (y aún no entendiéndola gozaron un bolón como espectadores).

    Investigando un poco más sobre el filme, descubrí muchas webs y blogs dedicadas al tema. En uno de estos espacios este párrafo a continuación creo que describe bien lo que sentí al ver “Eraserhead”:

    “Teniendo esto presente, nadie se debería llevar a engaño: gustará seguramente a David Lynch y a sus incondicionales, que es a quienes se dirige la película. La gente que no pertenezca a este selecto club y que, bien por despiste o por dedicarse al duro trabajo de la crítica cinematográfica, termine viendo el film, se sentirá de alguna manera como si no hubiera sido invitada”.

    El extracto pertenece a este site: http://www.laoffoffcritica.com/criticas/cr20031208.html que considero da una razonable explicación al hecho.

    No me quiero imaginar lo que fue ver esto en los 70s. Creo también que haciendo un esfuerzo se le puede conseguir lógica a gran parte de la trama. Esto es al menos lo que pretendería Slavoj Zizek en documentales como el magnífico “The Pervert's Guide to Cinema”, en donde se intenta descoser, entre otros, al cine de Lynch, y mirarlo desde la óptica freudiana, explorando temas como la sexualidad, la moralidad y la existencia.

    “Eraserhead” es una experiencia onírica, terrorífica y funesta a la vez. Si te da nauseas y miedo, puede concluirse que ha funcionado. Increíble. Es en definitiva un cine imposible.

    Contar la sinopsis, ya a estas alturas, no vale la pena. De hecho no tiene sentido (ni el argumento, ni contarlo ahora).


    :D

    ResponderEliminar
  2. Por cierto, sobre "Trainspotting", cinco cositas:

    1) Antes del mega-éxito de "Slumdog Millionaire", esta fue la única película de Danny Boyle que llegó al Oscar. En 1996, en el rubro "Guión adaptado".

    Ese año ganó Billy Bob Thornton por "Sling Blade" (que es muy, muy buena!). Los hermanos Cohen también ganaron en "Guión Original" ("Fargo").


    2) Hace años existe el rumor de que Danny Boyle esperaría que pasaran 20 años exactos para relanzar la secuela de "Trainspotting". La trama sería exactamente 20 años después (los personajes estarían envejecidos de acuerdo al tiempo real, obviamente). Esta segunda parte estaría confirmada por el mismo Boyle hace ya tiempo, y sería estrenada como en 2015, ó quizás 2016.

    La adaptación de esta secuela sería de un libro, también de Irvine Welsh, llamado "Porno", que supongo va de lo mismo o algo decadente por igual. La complicación más grande es conseguir, exactamente, a todos los actores y garantizar la participación.


    3) "Trainspotting" tiene tanta música que tuvieron que sacar dos soundtracks.


    4) Fue la película que hizo famoso a Ewan McGregor, quien fue en los 90s el actor fetiche de Boyle.


    5) En lo personal "Trainspotting" tiene una de mis secuencias favoritas de todos los tiempos. Se trata de la sobredosis de Renton, que es acompañada con la canción "Perfect day" de Lou Reed. El tema calza perfecto como alegoría a la adicción (de cualquier tipo), y en la película acompaña todo el recorrido de Renton luego que queda inconsciente en la alfombra hasta que llega al hospital.

    He aquí la escena:
    http://www.youtube.com/watch?v=6_GYQ7UlxBk

    Me hipnotiza cada vez que la veo.

    Chau!!!!

    ResponderEliminar