miércoles, abril 28

Sátira y suspenso

The 39 steps es una de las obras maestras de Alfred Hitchcock, según lo que he leído y escuchado. Debe ser por esa mezcla de suspenso y sátira, característica del director británico. Fue dirigida en 1935 y está basada en la novela de John Buchan.

Se podría decir que son dos películas fusionadas. En una, los primeros 50 minutos, una mujer es asesinada y un hombre incriminado se vuelve un fugitivo, se sabe quiénes son los culpables y el por qué del asesinato, hay huídas y persecuciones. El resto, es la historia de dos personas que se encuentran por casualidad en un tren y se verán envueltas en una aventura que se convertirá en una historia de amor. Todo ello parta descubrir el secreto de los 39 escalones.


Hitchcock cuenta de manera genial una trama de espías y asesinatos con toques extravagantes de humor negro y un final que se resuelve rápido y sin complicaciones. Por momentos recordaba las películas de piratas donde los valientes espadachines, siempre con una sonrisa en el rostro, consiguen justica. Richard Hannay, interpretado por Robert Donat, sería lo que es hoy el Zorro, o por qué no, el querido Jack Sparrow.


Mi escena favorita: Hannay huye de la policía que lo cree culpable del asesinato de Annabella Smith y toma un tren a Escocia. Cuando el tren atraviesa el puente
Forth Rail Bridge, la policía lo encuentra. Hannay corre por los vagones, hay situaciones de suspenso y humor. Detienen el tren, logra escapar y se esconde tras los barrotes del puente. Mira hacia abajo y sólo se ve el río. Otra situación de vértigo a lo Hitchcock.

Otra secuencia bien lograda, y muy divertida, se lleva a cabo en un auditorio donde Richard Hannay es confundido con un líder político y se ve obligado a dar un discurso en el que improvisa una especie de “proclama universal”. Si El gran dictador no fuera del 40, pensaría que Hitchcock rinde homenaje a Chaplin con esta escena.


S
egún la Wikipedia, en 1999, el Instituto Británico de Cine colocó Los 39 escalones en el cuarto lugar del ranking de las mejores películas británicas.

Por cierto, que empeño de la Wikipedia de contarlo todo, no deja nada a la curiosidad. Se puede “leer” la película. Por suerte, los que leen este blog saben muy bien la diferencia entre "leer" y "ver".
¡Hay que verla!

martes, abril 27

La Rebecca de Hitchcock

Entre los comentarios que hace Tonny Curtis en la presentación The man who know too much, de Alfred Hitchcock, menciona lo “hermosa” que es la película Rebecca, dirigida en 1940. Me quedé pensando en su comentario y fui corriendo al video club a buscarla.

La palabra "hermosa" no es suficiente para describir esta maravilla visual de Hitchcock. La historia gira en torno a una mansión “poseída” por su antigua dueña, Rebecca, quien, al morir, dejó perturbada la vida de su esposo Maxim de Winter (Laurence Olivier) y de los demás habitantes de la gran casa. Cuando Maxim decide rehacer su vida con una tierna y alegre jovencita que será su “salvación” (interpretada por Joan Fontaine) el fantasma de Rebecca no los dejara en paz, hasta acabar con Manderley.


Manderley es el Rosebud de Citizen Kane, Rebecca es la madre fantasma de Cómo agua para chocolate; mientras que Mrs. Danvers, la fiel sirvienta de la difunta, recuerda a Grace (Nicole Kidman) en The others. Guardando las distancias, Rebecca es una suerte de historia gótica de amor y suspenso que mantiene la sensación de vértigo durante dos horas, pero en los últimos 40 minutos, Hitchcock se juega el
macguffin, como dijo mi amigo Angel Capparelli.

Rebecca es la primera película que filma el director británico en Hollywood. Está basada en la novela de
Daphne du Maurier y obtuvo once nominaciones al premio Oscar.

Mi escena favorita: Maxim de Winter intenta explicarle a su esposa como cree él que murió su esposa anterior. Ambos están en la cabaña donde sucedió todo. Mientras él cuenta la cámara va haciendo paneos como reproduciendo la situación narrada pero sin los personajes. La armonía de las sombras hace la escena más intrigante.


Amo a Hitchcock. Esta semana ha sido un banquete!

lunes, abril 26

El misterio de los pájaros

Siguiendo esta onda hitchcockniana me atreví a ver The birds. No es la primera vez que la veo, no tengo miedo imaginar que un par de palomas entrará volando por mi ventana, pero cada vez que veo el ataque de los pájaros a los habitantes de Bodega Bay, siento ese estremecimiento en el cuerpo que me hace encoger los hombros y arrugar la cara.

Esto es lo que hace que una película sea una obra maestra. Sin ánimo de ser complaciente, aunque no pueda evitar mi admiración por Alfred Hitchcock, considero que el montaje de Los pájaros, filmada en 1963, requirió de mucha habilidad e imaginación para lograr que una obra tan surrealista se convirtiera en un icono del cine.


Puedo escribir mil y una frases sobre esta película, recurrir a la Wikipedia, a cualquier blog o crítica reseñada en libros y siempre quedaré falla, pues hay mucha tela que cortar con esta historia.


El efecto que causa Hitchcock con las secuencias de cientos de pájaros atacando un pequeño pueblo es incomparable. Pero no solo la intriga del ataque, sin ninguna razón lógica, es el eje de esta historia. Antes que los pájaros decidan acabar con la humanidad, los personajes se ven envueltos en situaciones ambiguas en las que se juegan la personalidad. Pensamos quiénes son los buenos o los malos, aunque, al final, no tenga la mínima importancia.


La trama tiene varias lecturas: la niña rica en busca de aventuras que encuentra la aventura de su vida, la madre posesiva de carácter rígido que se verá doblegada por situaciones incontrolables, el joven que perdió a su padre y tendrá ahora que ser guía y cuidador de la familia, o la maestra de colegio enamorada que ve repetir su historia y sin embargo protegerá a los que más ama.


Mi escena favorita: la segunda noche que Melanie Daniels pasa en casa de los
Brenner, mientras toman el café después de la cena, Melanie ve un pájaro al pie de la chimenea. En segundos, miles de pajaritos entran volando por la chimenea y atacan a los comensales. Ahí, comienza el pánico.

Slavoj Zizek tomó The birds como referencia para demostrar la relación entre el cine y el psicoanálisis. Yo, de cine sé poco y de psicoanálisis menos, por eso me conformo con ver Los pájaros sin analizar mucho que efecto causa en mi, de lo contrario, no podría dormir esta noche.

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Trivia: ¿alguien sabe en cuál escena de la película aparece el propio Hitchcock?

domingo, abril 25

El director que sabía demasiado

Podría decir que Hitchcock está de moda, pero no es una moda. Hitchcock es Hitchcock, y se habla mucho sobre él estos días ya que se cumplen 30 años de su muerte (29/04/80). El maestro del suspenso, está entre nosotros.

Por este motivo vi
The man who knew too much (1934), una de las últimas películas que Alfred Hitchcock filmara en Londres, antes de abrirse camino en Hollywood.

Este filme debe ser uno de los pioneros en este tipo de historias de intriga. Un hombre es asesinado, pero antes de morir, involucra a una familia en un asunto de espías y mafia internacional. Los Lawrence tendrán que hacer su propia investigación para dar con el paradero de su hija que ha sido secuestrada, y ayudar a la policía a terminar con una red terrorista.


El sello Hitchcock ya se siente en su primera década como director, la marca personal que más tarde lo hará uno de los más grandes creadores cinematográficos. Hay en esta película un humor maquiavélico impresionante, al punto de no saber cuando los personajes hablan en serio o en broma.


Desde la primera escena, rodada en un club de invierno donde vemos montañas de nieves y efectos especiales importantes para la época, notamos ese estilo que el director impregna en los personajes con una habilidad absoluta. Vale destacar la actuación de Peter Lorre como el malvado y calculador Abott, y de Leslie Bank como Bob Lawrence, el padre “tranquilamente desesperado” que no pierde el buen humor.


Mi escena favorita: la señora Lawrence está sentada en el auditorio donde asesinarán a alguien. Sólo ella lo sabe. Se desespera pues si avisa a la policía su hija puede ser asesinada por sus captores. Mientras aprieta en sus manos un prendedor de su pequeña, sus ojos se llenan de lágrimas, la escena se vuelve borrosa. Vemos lo que ella ve, Hitchcock hace que lloremos también.


Tengo El hombre que sabía demasiado en una edición especial de 1988 presentada por Tony Curtis (
El gran Houdini, 1953). En la introducción, Curtis recuerda una anécdota de 1962, cuando Hitchcock presentaba un programa de suspenso por la televisión en el que los personajes eran, normalmente, eliminados y descubrió que, finalmente, la televisión llevaba el asesinato a las casas que, según sus palabras, “era donde debía estar”.

Como vemos, la televisión no ha cambiado mucho en los últimos años.

jueves, abril 22

Otra vez, un trágico amor

Debo estar muy sensible para que una película me afecte tanto. Pero eso me pasó con Jude, dirigida en 1996 por Michael Winterbottom, el mismo de In this World.

Jude (Christopher Eccleston), es un muchacho autodidacta que sueña con ingresar a la universidad y convertirse en profesor. Aunque se casó con una chica de su pueblo, conocerá luego a su prima Sue (Kate Winslet) de quien se enamorará locamente. Cuando por fin logran vivir juntos, la vida les cambia y les pone la prueba más difícil de superar.

El fiilme está basado en la novela de
Thomas Hardy, y muestra “los imposibles” de la sociedad inglesa de finales del Siglo XVII. Es una historia sobre el amor y la constancia, sobre lo que un hombre es capaz de hacer para cumplir sus metas. Podría decir que es implacable.

Kate Winslet luce fascinante como siempre. El año pasado cuando la vi en The reader, pensé que era su mejor actuación, pero es bueno verla en estas actuaciones de principios de carrera (Jude fue su cuarta película, después de Sensatez y Sentimientos)


Por su parte, Christopher Eccleston me atrapó hace varios años con el personaje de Raymond Calitri en 60 segundos, esta es la segunda vez que lo veo actuar y me sigue fascinando.
Ambos hacen un buen trabajo en Jude, en los momentos más “felices" se nota la química entre los actores, en los más tristes se amoldan perfectamente.

Basta de llorar, es una historia más.

martes, abril 20

Picasso, el genio

Este es un documental de líneas. De líneas maravillosas que van apareciendo en pantalla mientras el genio español Pablo Picasso las va trazando.

Le Mystère Picasso es una película filmada en 1956 por el periodista y director de cine Henri-George Clouzot, que nos permite ser parte del proceso creativo del creador del Guernica, ya que vamos "presenciando" poco a poco la inclusión de cada línea y de cada color.

Mientras transcurre el filme vamos descubriendo los elementos más conocidos del pintor, ojos grandes, trazos rectos, cuadrados, y cómo éstos van dando forma a paisajes y personajes.

Cabe destacar que la música, con compaces heroícos de la madre patria, logra involucrarnos aún más en ese proceso. Casi se puede decir "yo estuve ahí".

El documental, que cuenta con la participación de Picasso en el guión, fue declarado Tesoro Nacional por el gobierno francés en 1984, y es que Clouzot se vale de una técnica cinematográfica muy adelantada para la época.

No diré más, sólo disfruten de estos maravillosos 70 minutos disponibles en Naranjas de Hiroshima, una página de documentales que además recomiendo.

Para ver el documental completo clik aquí: Le Mystère Picasso.

domingo, abril 18

Cierre con ovejas (BAFICI)

Las ovejas son como niños a los que les gusta ir a la peluquería, por lo menos esa fue la sensación que me dio al ver como se quedan tranquilas mientras les trasquilan la lana. Sweetgrass hace memorable esta secuencia, y la de miles de ovejas atravesando un río, y la de un cowboy durmiendo, y tantas otras que se disfrutan en este documental de pocos diálogos y muchos beeee..

La película está dirigida por Ilisa Barbash, c
ineasta, escritora y curadora de fotografía, trabaja en el Museo Peabody de la Universidad de Harvard; y Lucien Castaing-Taylor, director del Laboratorio de Etnografía Sensorial de la Universidad de Harvard. Este dúo de antropólogos se vale de paisajes repetidos en el cine pero desde otra óptica (Seguramente hubiese inspirado mucho a Ang Lee para Brokeback mountain). Tardaron tres años en recopilar las imágenes para editar un trabajo impecable de 100 minutos de duración en el que muestran la relación hombre-naturaleza.

Creo que el logro está en lo que percibe cada espectador. En lo personal, me sirvió para repensar el mundo desde la naturaleza. Esa fue mi sensación con secuencias magistrales de ovejas pariendo, comiendo, andando por las praderas de Montana, los paisajes encantadores y la vida sosegada de los granjeros.

Con Sweetgrass cierro el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires que terminó hoy. Una elección relajada para un domingo granizado.

sábado, abril 17

Un cuento poco-infantil de dos mosquitos (BAFICI)

La sinopsis de A tale of two mozzies, un comic importado desde Dinamarca para el BAFICI, dice así: “Una divertidísima aventura plagada de personajes originales y cómicos, y con coreografías que remiten a los grandes musicales de Hollywood. Egon (un mosquito capaz de asombrar con sus proezas sobre la bicicleta) y su novia Dagmar se lanzan a recorrer el mundo, pero en su camino se cruza Dominella, la cruel reina de las hormigas rojas que está intentando apoderarse del reino. A Egon y a Dagmar les toca hacer de héroes y para ello utilizarán tres poderosas armas: la música, la bicicleta y la imaginación”.

Pero… ¡un momento por favor!, la película dirigida por Jannik Hastrup y Fleming Quist Moller, con guión de este último, es lo más bizarro que he visto este año. No sólo porque Egon es el antihéroe (es un mosquito pretencioso, malcriado y egoísta) sino que la bailarina Dagmar es una lanzada que le coquetea abiertamente y los demás personajes son dudosamente infantiles.

Veamos varias situaciones: una abejita pretende enamorar a Egon por lo que le besa las piernas, lo baña con miel, y lo mete en la cama. Por su parte, Dagmar es la mosquita-fashion de la que todos se enamoran, hasta las orugas: en una escena una oruga le pide insistentemente un beso y ella le grita “¡no! me das asco, ¡eres un gusano!"


Otros animalitos del bosque no se quedan atrás: una hormiga roja deja de cumplir su deber como soldado para convertirse en un voyerista, el sirviente de la abeja reina insinúa varias veces que es “su” acompañante, las moscas –además de feas- son salvajes y groseras, las princesas hijas de la abeja reina son malcriadas al punto de que la madre tiene que complacerlas en todo, de lo contrario “no te dejaremos dormir esta noche”, una oruga vieja y fumona (el mismo personaje de Alicia en el país de las maravillas) insulta a los niños que ven la película, los llama “brutos”, porque supone que no le entienden lo que dice. Y así un sinfín de secuencias durante una hora diez minutos que desencajan en la sección BAFICITO.


Si bien la película comienza como un cuento infantil, con un topo diciendo “Hola niños, ¿han visto un mosquito en bicicleta? no, porque no ha nacido”, en 15 ó 20 minutos se pierde totalmente de contexto y presenta esta serie de eventos “desafortunados” para la audiencia infantil. Algunos padres se salieron de la sala.


Un cuento sobre dos mosquitos (2007) me pareció un comic interesante, con una estética similar a aquellas caricaturas de Merrie melodies que disfruté en mi infancia. Considero que el error está en calificarla para niños.

Ahora bien… ¿de qué niños estamos hablando?

viernes, abril 16

Medio post de Cooking History (BAFICI)

“6 guerras, 10 recetas, 60.361.024 muertes”, es el slogan de Cooking History, un novedoso documental dirigido por el eslovaco Peter Kerekes, que cuenta una versión de las guerras europeas del siglo veinte por las voces de sus cocineros. Hay que detenerse a pensar en lo importante que es un cocinero en una guerra.

Imágenes crudas y violentas se mezclan con los testimonios -algunos tristes, otros orgullosos- de los cocineros y sobrevivientes. Kerekes recorre las ciudades europeas para mostrar una cara no convencional de los conflictos.

Las entrevistas son diversas, los cocineros recuerdan momentos claves, algunos incluso cuentan atrocidades que tuvieron que hacer “siguiendo órdenes”, pero sin arrepentimientos. Orgullosos todos del trabajo logrado. Un caso particular es el del panadero judío que pide trabajo en la panadería que abastecía un centro del ejército alemán, y cuyo único objetivo era envenenar con arsénico a los soldados

El aporte de Kerekes es mostrar las historias atroces y, con una pisca de imaginación, lograr sonrisas en el público. Resultó muy atractivo colocar una receta después de cada testimonio, recetas que siempre terminaron con “una pisca de sal”.

Pero… esto es un medio post, porque solo vi media película. Explico: supongo que la comida china que comí la noche anterior no estaba muy “fresca”, pero algunas escenas de Cooking History si estaban muy “crudas”. Unos soldados matando una vaca de un porrazo, otros degollando un cochino, la sangre, las tripas, la carne molida y demás detalles culinarios, no fueron soportados por mi estómago, por mucho que me esforcé.

Por eso, mis queridos lectores, ruego al que vio el documental completo, y se quedó además a la charla con el director, termine de contarnos el final.

¡Gracias!

jueves, abril 15

Historia de un perdedor... y una puta (BAFICI)

Te creís la más linda (pero erís la más puta) es un título que atrapa a cualquiera, pero hay que ver la película para quedar realmente atrapado durante 90 minutos en el mundo de Javier, un muchacho medio patán- medio bonachón que tuvo una mala noche… digamos que “el amigo” no le respondió.

Escrita y dirigida por Juan Manuel “Che” Sandoval –como trabajo de tesis de su carrera en la Escuela de Cine de Chile-, es una de las revelaciones del BAFICI. Sandoval, quien estuvo en el estreno de Buenos Aires, contó algunas anécdotas sobre la historia: “me han dicho que por qué escribí esa historia de teenegers… y qué más iba a escribir a los 21 años huevón?”

Según palabras del propio director, la historia está dedicada a la ex novia, a todas las ex, y gira en torno a la noche tormentosa de Javier (Martín Castillo, un no-actor que se las trae) y todo lo que vive luego de enamorarse de Valentina. Javier busca reivindicarse de cualquier manera de una mala y larga noche. Así, van apareciendo personajes divertidos que -con ese acento chileno casi inentendible- provocan gran cantidad de carcajadas.

Es una historia simple, sin muchas pretensiones, con diálogos frescos y jocosos, y actuaciones naturales (ninguno de los protagonistas es actor profesional), además de presentarse como una especie de roadmovie por la noche santiagueña, ¿o walkmovie?

Te creís la más linda… ganó el Festival de Cine de Viña del Mar y aseguró la segunda parte de la historia, que el Che Santiago ya está escribiendo.

Fue curioso ir al cine con un Martín Castillo a ver una película de otro Martín Castillo. Me pregunto si el primero se sintió muy identificado con la historia del segundo. Quién sabe… una mala noche la tiene cualquiera!


pd. Aquí les dejo la web de esta comedia chilena
TE CREÍS LA MÁS LINDA... No se pierdan la música!

miércoles, abril 14

Un dirigible de 1967 (BAFICI)

Cinco niños se conocen en una feria y comenzarán la mejor aventura de sus vidas a bordo de un dirigible. Se trata de El dirigible robado, dirigida por el checo Karel Zeman en 1967, una de las joyitas del BAFICI.

Inspirada en los cuentos de Julio Verne, Zeman mezcla escenas con actores reales y técnicas de animación basadas en el dibujo, para hacer un collage sobre una historia fantástica y divertida


Las imágenes parecen estampitas y postales que cobran vida para contar la historia en la que se acusa a los niños de haber robado un dirigible, cuando apenas era novedoso el invento. A esto se suman un reportero audaz, un agente secreto -de apariencia similar al de la Pantera Rosa-, un empresario que esconde un secreto y las familias de los chicos.


Los trucos visuales son asombrosos para la época, tiene escenas mágicas y otras topes con diálogos un poco tontos, pero no desencajan mucho de una trama fresca e ingeniosa. Ukradená Vzducholod es parte de la sección BAFICITO del festival, pero es una película para toda la familia. Recordé, y deseé volver, a las tardes mi niñez cuando veía en la tele Las Aventuras de Huckleberry Finn.

Por ahora, les dejo este corto de Z
eman, rodado en 1950:
KING LAVRA.

martes, abril 13

La televisión de Berlusconi (BAFICI)

“No es tanto la genealogía del poder de Silvio Berlusconi, ni una explicación sobre el poder de la imagen; ni tampoco la denuncia de los efectos producidos por la televisión luego de treinta años de anestesiar conciencias, amordazar opiniones, comprar voluntades, embrutecer generaciones y erosionar letalmente una vasta y decisiva tradición cultural y política. Videocracy es, más bien, un ida y vuelta en el tiempo sobre cómo la lógica de la televisión fue moldeando a una clase política y, por extensión, a un país”.

Esta es la sinopsis de Videocracy, dirigida por Erik Gandini, un documentalista italiano radicado en Suecia. Lo mejor que he visto en el BAFICI; hasta ahora.

Con una mezcla de ironía, humor y desfachatez, la película gira en torno a varios personajes, reflejos de la sociedad italiana. Veamos…

Ricardo, es un joven obrero que quiere llegar a la televisión. Lo más cerca que ha estado es actuando de público en programas de concurso. Dice tener una mezcla entre Jean-Claude Van Damme y Ricky Martin, y se la cree, en serio.

Lelé Mora es el productor más importante de la televisión italiana, amigo íntimo de Berlusconi, conoce los secretos de los famosos. Todos los aspirantes a actor, cantante, modelo o “velinas” (chicas que bailan en los programas de concursos o reality show) lo buscan para que los ayude a llegar a la cima. Dice que no es simpatizante de Mussolini, pero tiene himnos y videos fascistas en el celular, y lo peor, es que los muestra, feliz.

Marella, es otra amiga íntima del presidente, son vecinos en sus residencias de verano. Tiene acceso a lugares donde se reúnen los más top de la farándula y del gobierno. Se dedica a tomar fotos en las fiestas de la alta sociedad y las vende en su página web. Pero no por dinero, le sobra, sino por placer.

Fabrizio Corona es el más descarado de todos (y el mejor personaje). Odia la farándula pero es uno más. Dirige una organización de paparazzi que no vende sus fotos a la prensa, si no a los actores, cantantes o políticos que quieren ocultar sus deslices. Estuvo preso por extorsión, tomó fotos a la misma hija del presidente, haría cualquier cosa por dinero, y me refiero a “cualquier cosa”.

Finalmente, Silvio Berlusconi, el presidente de la sonrisa impecable, que cuida cada detalle de su imagen y controla el 90% de la televisión italiana al ser dueño de tres canales privados y manejar la televisión pública. Es el hombre de negocios, el que mueve los hilos para que los demás aplaudan. Aquí no hay diferencia entre política y farándula.

Sobre los cinco personajes, especialmente los dos últimos, hay mucho en internet. Decir más es contar Videocracy. Invito a guglear algún nombre de éstos y descubrir que todavía hay un mundo allá afuera (o adentro de una cajita, en este caso) que puede sorprendernos.

Leí por ahí que Berlusconi es el Ciudadano Kane italiano. ¿Será?

lunes, abril 12

El tiempo que fue (BAFICI)

El tiempo de las gracias quedó en el pasado, los viejos granjeros de la zona agrícola francesa recuerdan con nostalgia los caminos verdes y el trabajo artesanal, mientras otros, más jóvenes, comparten los progresos de la industrialización amenazante del ambiente.

Pero no sólo eso plantea Le temps des grâces, dirigida por Dominique Marchais. El documental da cuenta de los cambios sociales de una región fructífera con entrevistas a los granjeros, ambientalistas, científicos y escritores. Además secuencias largas y hermosas por los sembradíos, y la irrupción de la tecnología y la industria en el paisaje.

Es una discusión continua sobre lo que se produce, y cómo se produce, y como la modernidad nos lleva por caminos que ya no son “tan verdes”.

En la sinopsis de la película se hace referencia a este texto del crítico francés Serge Kaganski: “Alrededor de ese tema muy especializado (y muy poco glamoroso), Marchais hace aparecer una multitud de cuestiones universales: el productivismo, la contaminación, la mundialización, la transformación del paisaje, la idea de progreso, la calidad de la alimentación, las inequidades, los lobbys industriales, el agotamiento de los recursos, el despilfarro, el futuro”.

Aunque la agricultura francesa no es un tema que me interese mucho, disfruté estas dos horas de discusión e información interesante, no muy lejana a nuestras realidades latinoamericanas.

domingo, abril 11

Marguerite Duras por Galuppo (BAFICI)

Soy fanática de Marguerite Duras, el libro Escribir lo tengo siempre a mano, y me gusta leerlo cuando siento que comienzo a perder el rumbo. Por eso me entusiasmé con ver el documental del argentino Gustavo Galuppo llamado Yo, Duras.

Los primeros quince minutos son fascinantes. Galuppo hace un corta y pega de diálogos e imágenes de las películas basadas en guiones de Duras y secuencias sobre la primera guerra mundial, el estallido de la bomba nuclear en Hiroshima- Nagasaki, y los sembradíos de arroz, es decir el mundo en el que Duras creció y luego referenció en sus novelas. Para una fanática como yo, ese espectáculo visual fue como estar en el paraíso.

Pasado los 20 minutos, el documental se vuelve repetitivo. Galuppo muestra otras imágenes que tienen que ver con su casa y el espacio donde –seguramente- evoca a Duras. Como un mensaje publicitario la repetición de escenas y diálogos van quedando en la mente. Quizás ese era el objetivo.

Es un documental para conocedores, pues no hay referencia directa a la escritora, solo algunos párrafos de Escribir, donde Duras narra episodios de su vida. Galuppo pone en juego también escenas de otras películas y sus registros caseros para crear esa ambigüedad que dejó insatisfecho a más de uno en la sala.

La dirección, el guión, la fotografía, el montaje y la producción son de Gustavo Galuppo, un rosarino que ya ha hecho otros filmes. No he visto ninguno.

En los agradecimientos, se hace referencia a Jorge La Ferla. Agradezco a Galuppo por permitirme revivir imágenes de Hiroshima Mon Amour y El amante. A La Ferla, no tengo nada que agradecerle, ni siquiera ese 7 con el que calificó un trabajo en el que me esmeré para tener un 10.

sábado, abril 10

¡Felices 100 post!

He aquí una cuestión de números:
-Esta es la entrada 100 de este blog.

-La película 100 de las 365 del año.

-El nombre de Los365días, rinde homenaje a la película de Truffaut.

-El post de hoy no podía ser otro que Los 400 golpes.

No sé cuántas veces he nombrado a Antoine Doinel en este blog. Es uno de mis personajes favoritos del cine, junto a Amelie, la Novia (Corpse Bride), Travis Brikle, Totoro, entre otros.

Les Quatre Cents Coups (1959) es la primera de una serie de cuatro películas que dirigió François Truffaut entre 1959 y 1970 en la que narra las aventuras de un niño que crece entre el maltrato y la incomprensión, y que sabrá abrirse camino por su cuenta.

Antoine (interpretado por Jean-Pierre Léaud en las cuatro películas) corre todo el tiempo, de la escuela a la casa, por las calles París, como si siempre corriera detrás de su destino. Con encuadres muy dinámicos y varias secuencias con cámara en mano, vemos como la vida de un estudiante se convierte en un infierno, obligado por el desinterés de sus padres.

Es interesante verla varias veces, ya que se van descubriendo detalles en el cine de Truffaut. Los 400 golpes es considerada una de las la primeras obras del cine con esa libertad expositiva abanderada por el grupo de la Nouvelle vague. Ha dado pie a muchas historias relacionadas con la pérdida de la inocencia y las transgresiones de la adolescencia.

Uno de los mayores aportes de este filme es que Antoine Doinel deviene en una especie de alter ego del propio Truffaut. Con el personaje, el director francés hace un recuento “estético” de su propia vida.

De esta película se han dicho miles de cosas. Hoy, comparto este texto de Edmond Orts:
Los 400 golpes es la crónica de una soledad y desamparo. La historia de un niño que palpa el sinsabor del olvido y que busca su propia identidad en el instinto de la libertad. François Truffaut, que comprendió como pocos cineastas lo que ha hecho el sentido de la frustración en la niñez, descubre con fino talento cinematográfico la psicología del desarraigo que anida en el entrañable personaje central de esa dura narración”.

¡
Felices 400 golpes!

viernes, abril 9

Excéntrico cine portugués (BAFICI)

No sé cómo describir A religiosa portuguesa. Quizás la mejor palabra sea “rara”, aunque esta palabra es muy ambigua, tanto como la película. Leí en el programa del BAFICI que los filmes de Eugène Green son excéntricos por excelencia. No he visto nada más de él, pero esta película, sí que lo es.

Julie (Leonor Baldaque) es una actriz francesa que viaja a Lisboa para filmar unas escenas de una película, A religiosa portuguesa. En las calles de la ciudad irá viviendo situaciones extrañas: un hombre misterioso que decide no suicidarse por ella, un niño huérfano, un joven apuesto que cree ser la reencarnación de un rey, y una monja que pasa todas las noches en una capilla, con quien Julie tendrá una relación “extraña”.

Los personajes son como androides, casi siempre inexpresivos, que dialogan todo el tiempo con la cámara. Los diálogos pueden ser extremadamente aburridos, como cuando Julie pregunta a Sor Juana sobre la existencia de Dios, o extremadamente sarcásticos, como el momento en el que el hombre casi-suicida invita a Julie a “tener una pasión” y le dice seriamente: “la modernidad no permite la inmovilidad. O vamos a la cama o te llevo a tu hotel”.

Llena de poses y una narración muy forzada, también es una revelación de una Lisboa hermosa.

A religiosa portuguesa está escrita y dirigida por Green, quien también actúa en la película, en el papel de Denis Verde, el director de A religiosa portuguesa.

Es una locura de dos horas de duración que puede aburrir o agradar, según como se vea. A mí me agradó.

El Antoine Doinel oriental (BAFICI)

La frase final cierra algunas posibilidades de interpretación, es la explicación misma de la película y su leitmotiv. “Dedicada a la memoria de mi padre y a la memoria de Antoine Doinel”. Como dice en la sinopsis de Where are you? “Una película dedicada a Antoine Doinel no puede ser otra cosa más que un relato sobre la juventud desamparada”.

Con esta película, escrita y dirigida por Masahiro Kobayashi, inauguro personalmente el Bafici, Festival Internacional de Cine Independiente que comenzó en Buenos Aires ayer y que dedica este año, para mi deleite particular, un espacio importante al mejor cine independiente oriental.

Where are you? (Wakaranai, 2009) narra la historia de un joven de 16 años (Yuto Kobayashi) abandonado a su suerte que enfrenta la muerte de su madre, el abandono de su padre y la pobreza. No quiere ser ladrón, pero robará para poder comer y, también, para encontrar su redención. Pareciera que no hay futuro. En un final sin esperanza, el joven se pierde por un largo camino, como lo hace Antoine en aquella playa francesa.

En una serie de secuencias largas, Kobatashi nos introduce en la vida atormentada de un adolescente sin oportunidades. La cámara sigue siempre su espalda, como acompañándolo, muy al estilo de Elephant de Gus Van Sant, con recorridos interminables y una fotografía desprovista de artefactos que interrumpan la serenidad del film.

Buen comienzo para mi festival. También tengo entradas para: A religiosa portuguesa de Eugéne Green, y Le Temps des grâces, del francés Dominique Marchais.

¡Seguimos!

miércoles, abril 7

Sobre los conflictos de pareja

Hablar sobre “conflictos” puede ser largo y tedioso. En la película más premiada de la alemana Maren Ade, Alle Anderen (Entre nosotros, 2009) el conflicto gira en torno a Chris (Lars Eidinger) un arquitecto que tiene muchas dudas en la vida, que no sabe si ama a su pareja, Gitti (Birgit Minichmayr) o a su “rival” profesional Hans. Por su parte, Gitti ama profundamente a Chris y tendrá que hacer hasta lo impensado para demostrarlo. Eso sí que es un conflicto.

Desde mi punto de vista como mujer es una historia que hace odiar a los hombres. El personaje es de Chris es sórdido, grosero y egoísta, mientras que Gitti es la mujer entregada. Como espectadora, seguidora además de los “conflictos existenciales”, considero que es una película bien llevada que muestra el trasfondo de las relaciones de parejas más “normales” y que tendrían que terminar en “algo”. Tiene unos diálogos muy cotidianos y situaciones comunes con las que cualquiera se idenficaría.

La vi en el cine el año pasado. La volví a ver ahora porque me quedé con la duda de un final imprevisto. De hecho, discutí largo rato con Ana, la vendedora de dvd´s, sobre los últimos 10 minutos de la película.

También la vi otra vez por Birgit Minichmayr, quien ganó el Oso de Plata a la mejor actriz en el Festival de Berlín. Desde que la descubrí en el personaje de la madre inescrupulosa que pare a su hijo en un sucio mercado, se corta el cordón umbilical y aparta al bebé con el pié – sí, en El Perfume- pensé que era una excelente actriz. Opinión que mantengo después de verla en otros filmes como Der untergant y Das weisse Band de Michael Haneke.

En Alle Anderen, Birgit es la chica que “no quiere ser como las demás” y apuesta todo por el hombre que ama.

Uf! Demasiada añoranza para esta noche.

martes, abril 6

Un club de lectura

Robin Swicord es la guionista de Mujercitas, Matilda, Memorias de una Geisha y El curioso caso de Benjamin Button, entre otras películas importantes. No es de extrañar que su primer largometraje The Jane Austen Book Club (Conociendo a Jane Austen, 2007) tenga un guión muy romántico y bien documentado.

Cinco mujeres se reúnen a leer libros de la aclamada novelista británica. Por primera vez invitan a un hombre a los encuentros. Cada mes discutirán sobre un libro, son seis en total. En esos seis meses las vidas de los protagonistas cambian considerablemente, cambios que irán asumiendo y comparando con los personajes ficticios de las novelas de Austen. Las relaciones de los lectores devendrán en una forma de nuevas versiones de las novelas.

Maria Bello, Emily Blunt, Kathy Baker, Amy Brenneman y Maggie Grace son las chicas del club. Hugh Dancy, el único hombre. El filme está basado en la novela de Karen Joy Fowler del mismo nombre.

Seguramente The Jane Austen Book Club sea una película para “hembritas”. Seguramente por eso sea tan previsible y complaciente. Es aleccionadora y reflexiva, hermosamente narrada y con actuaciones frescas, especialmente la de Emily Blunt (la misma de The Devil wears Prada y The Young Victoria).

Es una película para agradar a todos. Espero que a mí no me “agrade” tanto. La última vez que una película me “agradó” -Julie & Julia- me metí en este “paquete”,que escribo ¡todos los días!

lunes, abril 5

A divertirse con Mr. Fox

Lo mejor de Fantastic Mr. Fox es la voz de George Clooney personificando al protagonista. No creo que otro actor pudiera hacerlo mejor. Clooney es tan seductor, audaz y pícaro como un zorro viejo. Después de Ocean Eleven, darle vida a este personaje no sería tan difícil

La última película de Wes Anderson, basada en el cuento de Roald Dahl –el mismo de Charlie y la fábrica de chocolates-, es un stop-motion que narra la historia de un zorro ladrón que debe cambiar su estilo de vida para mantener feliz a su familia. Pero, los instintos son más fuertes y Mr. Fox volverá a hacer de las suyas aunque eso ponga en peligro a toda la comunidad animal.

Acompañan a Clooney, Meryl Streep como la Sra. Zorro; Willem Dafoe, como la rata enemiga; Bill Murray como el tejón fiel amigo de los Fox, y Jason Schwartzman como el adolescente acomplejado que quiere seguir los pasos de su padre; además de otros actores destacados que dan vida a todo un grupo de animales amistosos.

La película es muy divertida con unos diálogos geniales que rescatan el valor de la familia, de los compañeros y del trabajo. Sin embargo tiene unas “chispas” de un humor negro que se cuelan entre las moralejas y las críticas al riesgo irresponsable. Anderson presenta una familia parecida a la de The Royal Tenenbaums, pero menos dramática y más peluda.

El stop-motion es una técnica loable que permite el disfrute de los personajes y de la historia de una manera diferente. Tiene una puesta estética muy trabajada y una banda sonora tentadora.

Una película para toda la familia, de esas que se pueden ver un domingo por la noche con una balde de pochoclos dulces... o sola en casa, un lunes por la tarde, después de un día de mucho trabajo con dos arepas con queso ;)

¡Destruid las máquinas!

Fui con mis amigas a ver la exposición “El universo futurista: 1909-1936” en la Fundación Proa. Coincidí con Fanny en lo fascinante de la muestra -especialmente porque no estamos tan ajenas al tema ni a los personajes- y en lo que se “parece” a Metrópolis, dirigida por Fritz Lang en 1927.

“Futurismo no es futuro. Futurismo no es exceso de modernidad. Futurismo quiere decir: acontecimiento artístico único. Libre. Fascinación por el presente. Por el rumbo irreversible del “progreso”, dice el catálogo, y es allí donde recordamos a Metrópolis.

Con la exposición pude comprobar –muy desencantada- que el poeta Filippo T. Marinetti, precursor del Manifiesto Futurista, y sus seguidores, entre ellos mi querido Luigi Russolo, eran voceros del fascismo. Todo lo contrario resulta la trama de Metrópolis, donde Lang intenta mostrar el abismo entre los de arriba y los de abajo. La clase pudiente que habita en la ciudad perfecta del 2026, con sus jardines eternos y sus mujeres hermosas, y la clase obrera que es explotada y maltratada por la mano desalmada del patrón.

Cuando Freder Fredersen, el hijo del dirigente principal de Metrópolis descubre que hay un mundo subterráneo en el que vive el “corazón industrial” de la ciudad querrá cambiar su destino. Se enamora de María, una humilde y hermosa mujer que le mostrará el camino. Pero el Sr. Fredersen descubre que los obreros se organizan para una protesta, y manda a hacer un robot idéntico a María que engañará a los trabajadores guiándolos a un destino fatal, los manda a destruir las máquinas.

El argumento es muy conocido. Lo excepcional de Metrópolis es la manera cómo fue realizada y su contenido social. Se dice que Fritz Lang tuvo muchos problemas con su guionista Thea von Harbou, quien era simpatizante del nacionalsocialismo. De ahí que la película de pie a diferentes lecturas. Una frase inolvidable del personaje de Freder es: “¿y dónde están los hombres, padre, cuyas manos levantaron esta ciudad?... ¿a qué mundo pertenecen?”

Metrópolis se ha convertido en el máximo exponente del expresionismo alemán en el cine, y en la obra por excelencia del futurismo negro debido a la arquitectura, el paisaje urbano y la atmósfera que recrea.

Como dato adicional, en junio del 2008 fue hallada una copia de 16mm casi completa del filme en el Museo del Cine de Buenos Aires. Esta copia se había “extraviado” después del estreno en 1927. Su restauración costó medio millón de euros y añade algunas escenas que se creían irrecuperables de la cinta original. La historia de la restauración será mostrada esta semana en el Festival de Cine Independiente, Bafici.

Una vez escribí que para entender el mundo solo había que ver dos películas: Metrópolis y The Wall de Pink Floyd… mi amigo Omar respondió “y Rashomon”. Tiene razón, ya las postearé.

Por lo pronto les enlazo una de las escenas de METRÓPOLIS

sábado, abril 3

Vuelve el dúo Tornatore-Morricone

Baaría es la más reciente producción del italiano Giuseppe Tornatore, quien no había dirigido desde la aclamada La sconosciuta, una de las mejores películas que vi en el año 2008, cuando llegó a los cines porteños.

El filme narra la vida de Peppino Torrenuova, un niño travieso que se vuelve comunista y logra mantener una familia numerosa en la localidad de Bagheria, Baaría en el dialecto siciliano.

Tornatore vuelve a su pueblo natal para contar parte de la historia política siciliana durante el siglo pasado: desde el fascismo, pasando por las revoluciones sociales de los años 60 y la Segunda Guerra Mundial. Nuevamente, deja en manos del premiado Ennio Morricone la banda sonora. Esta vez más alegre y fantástica.

Peppino recuerda a Toto, de Cinema Paradiso. Es un niño que sueña con un futuro mejor y trabaja para lograrlo. Las actuaciones de Francesco Scianna como Peppino, y Margareth Madè como su compañera de por vida, Mannina, son excelentes. Además de la participación de la española Ángela Molina, la misma de Los abrazos rotos, como la matrona siciliana de la casa Torrenuova. Por cierto, también Mónica Belucci tiene una pequeña participación.

Tres generaciones dan vida a esta historia. La historia de un pueblo, del comunismo italiano, de la familia y de esa “cosa” que la une más allá de la cotidianidad.

Baaría abrió la 66 edición del Festival Internacional de Cine de Venecia. Ahí, Tornatore dijo: “Yo tengo una definición cinematográfica simple para la película. Espero que pueda ser útil y servible para promover una reflexión sobre el papel que la izquierda ha jugado en muchas ocasiones”.

Puede s¿dar un poco de fastidio el tiempo, pero viene bien invertir dos horas y media en cine del bueno.
¡El dúo Tornatore–Morricone lo volvió a hacer!

viernes, abril 2

El mensaje

Esto es cine oriental al mejor estilo hollywoodense. Una trama de suspenso y traición que se asemeja al cine negro de la llamada “época de oro”.

The message (Feng sheng, 2009) es una película sombría de los directores chinos Kuo-fu Chen y Qunshu Gao que narra una de las tantas historias secretas de la guerra china durante los primeros años de la década del 40. Está basada en la novela de Mai Jia, que, al parecer, se convirtió en un bestseller por aquellas tierras.

En plena guerra, el alto mando militar chino sospecha de la insurgencia de cinco personas claves del Gobierno. En una operación secreta, ilegal, los cinco sospechosos serán encerrados en un castillo hasta que el culpable, “el fantasma”, aparezca. Un juego tenso del gato y el ratón sobreviene mientras que el espía encubierto procura enviar un mensaje crucial. Se es inocente hasta que se demuestre lo contrario, pero en esta investigación, las torturas no darán pie a la duda.

El mensaje es no confiar en nadie. Todos parecen culpables, todo inocentes. El film deja una sensación de documental que retrata una realidad de la época, pero unos efectos especiales bien logrados nos devuelven a la ficción. Ficción de la buena.

Es curioso que siendo una película tan fuerte, especialmente por las escenas de torturas, tenga un video musical tan “romántico”… aquí se los dejo: THE MESSAGE.

jueves, abril 1

Tres razones para ver Shutter Island

1. Scorsese
Con Shutter Island, Martin Scorsese se luce nuevamente en el thriller psicológico y lleva a la pantalla la novela de
Dennis Lehane. Dos horas de duración son mantenidas por el suspenso que se amortigua con el recurso de flashback y la buena actuación del reparto. Me atrevería a decir que hay un poco Kubrick en esta isla siniestra y un poco de Hitchcock en sus alrededores. Scorsese nos introduce en el juego recurriendo a códigos que ya conocemos de su cine. Hay una escena en la que el personaje principal habla con un preso, no importa lo que dicen, ese preso es la representación sombría del legendario Travis Bickle, de Taxi driver.

2. Di Caprio

Hace varios años Leonardo Di Caprio se convirtió en el actor fetiche de Scorsese (si mal no recuerdo desde
Gangs of New York del 2002) Y es que el director sabe que tiene un potencial en Di Caprio, quien mostró lo mejor de sí en The aviator. Di Caprio repite con un personaje tenaz y atormentado como en The Departed, también de Scorsese. Se le ve más adulto y experimentado, mejor actor. Realmente, el personaje de Teddy Daniels da para eso. Acompañan a Di Caprio las actuaciones inmejorables de Mark Ruffalo, el veterano Ben Kingsley y la bellísima Michelle Williams.

3. El guión
No hay vacíos en los diálogos, aunque por momentos, parezca lo contrario. La adaptación hecha por
Laeta Kalogridis de la novela de Lehane es impecable. Frases sueltas, claves psicológicas y fantasmas del pasado resultan una paranoia tramposa que, si buen puede tener un final predecible, es agradable. Scorsese ya lo había logrado en el remake de Cape fear (una de sus mejores películas)

Shutter Island se encuentra actualmente en las carteleras de cine. Internet está repleta de sinopsis y críticas sobre el film (halagadoras unas, lapidarias otras). Es una película que no deja indiferente. Decir más es "llover sobre mojado".