lunes, abril 5

¡Destruid las máquinas!

Fui con mis amigas a ver la exposición “El universo futurista: 1909-1936” en la Fundación Proa. Coincidí con Fanny en lo fascinante de la muestra -especialmente porque no estamos tan ajenas al tema ni a los personajes- y en lo que se “parece” a Metrópolis, dirigida por Fritz Lang en 1927.

“Futurismo no es futuro. Futurismo no es exceso de modernidad. Futurismo quiere decir: acontecimiento artístico único. Libre. Fascinación por el presente. Por el rumbo irreversible del “progreso”, dice el catálogo, y es allí donde recordamos a Metrópolis.

Con la exposición pude comprobar –muy desencantada- que el poeta Filippo T. Marinetti, precursor del Manifiesto Futurista, y sus seguidores, entre ellos mi querido Luigi Russolo, eran voceros del fascismo. Todo lo contrario resulta la trama de Metrópolis, donde Lang intenta mostrar el abismo entre los de arriba y los de abajo. La clase pudiente que habita en la ciudad perfecta del 2026, con sus jardines eternos y sus mujeres hermosas, y la clase obrera que es explotada y maltratada por la mano desalmada del patrón.

Cuando Freder Fredersen, el hijo del dirigente principal de Metrópolis descubre que hay un mundo subterráneo en el que vive el “corazón industrial” de la ciudad querrá cambiar su destino. Se enamora de María, una humilde y hermosa mujer que le mostrará el camino. Pero el Sr. Fredersen descubre que los obreros se organizan para una protesta, y manda a hacer un robot idéntico a María que engañará a los trabajadores guiándolos a un destino fatal, los manda a destruir las máquinas.

El argumento es muy conocido. Lo excepcional de Metrópolis es la manera cómo fue realizada y su contenido social. Se dice que Fritz Lang tuvo muchos problemas con su guionista Thea von Harbou, quien era simpatizante del nacionalsocialismo. De ahí que la película de pie a diferentes lecturas. Una frase inolvidable del personaje de Freder es: “¿y dónde están los hombres, padre, cuyas manos levantaron esta ciudad?... ¿a qué mundo pertenecen?”

Metrópolis se ha convertido en el máximo exponente del expresionismo alemán en el cine, y en la obra por excelencia del futurismo negro debido a la arquitectura, el paisaje urbano y la atmósfera que recrea.

Como dato adicional, en junio del 2008 fue hallada una copia de 16mm casi completa del filme en el Museo del Cine de Buenos Aires. Esta copia se había “extraviado” después del estreno en 1927. Su restauración costó medio millón de euros y añade algunas escenas que se creían irrecuperables de la cinta original. La historia de la restauración será mostrada esta semana en el Festival de Cine Independiente, Bafici.

Una vez escribí que para entender el mundo solo había que ver dos películas: Metrópolis y The Wall de Pink Floyd… mi amigo Omar respondió “y Rashomon”. Tiene razón, ya las postearé.

Por lo pronto les enlazo una de las escenas de METRÓPOLIS

2 comentarios:

  1. Adriana! Vi "Whatever Works" (de Woody Allen) y, literalmente, solté lágrimas de risa. Muy superior a la expectativa que traía.

    Ya con eso te devuelvo tus películas! La verdad que "Precious", "Mary & Max" y "Whatever Works" son algunas de las mejores que he visto en 2010. Gracias!

    Por cierto, esta semana deberíamos estar llegando a las primeras 100, no?. En mi conteo llevo 92! Más la de hoy lunes, 93. Yujuuu!

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  2. Adri, creo que deberías hacer un espacio y ver el documental "Metrópolis Refundada" que están exhibiendo en el BAFICI:
    ---> http://tinyurl.com/y87noxo

    No se si sabías que hace escasos meses en el Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken (en Buenos Aires) fue encontrada una copia de la película, con escenas inéditas y tomas adicionales (alternativas). Suman, al parecer, más de media hora de material nunca antes visto.

    El documental cuenta como fue conseguida, preservada, etc. Supongo que presenta las escenas inéditas. No lo se bien.

    Reserva!

    Chau!

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