sábado, junio 26

Guerreros sin pena ni gloria

En una noche tranquila de sábado lluvioso, después de haber pasado todo el día fuera de casa, me provocó ver TNT (el placer que me genera ver TNT debe ser el mismo que le genera a Amelie recoger piedras y después tirarlas al río)

Vi, casi desde el principio y hasta la última letra de los créditos, Troya, dirigida en 2004 por el alemán Wolfgang Petersen, con Brad Pitt, Orlando Bloom, Eric Bana y otros bellos y fortachones guerreros.

Se dijo que Troya era la peor adaptación que se había hecho de La Ilíada de Homero. Quizás es difícil asimilar que estos actores “más bonitos” encarnen personajes de la historia más “respetada”. No sé si se dijo lo mismo del Joseph Fiennes de Shakespeare in love o del Colin Farrell de Alexander. Por mi parte, haciendo la excepción siempre con Kurosawa, creo que muchas de las versiones de la dramaturgia pura caen en la reiteración del diálogo inconcluso, el aparataje visual que tergiversa la historia original o en las actuaciones exageradas y mal logradas de algunos personajes.

Troya, es una película para recrear un poco la historia... historia que sería bueno conocer de ante mano o googlear después, y no quedarse con la adaptación más hollywoodiana.

Como no soy fan de Brad Pitt ni de ningún otro escultórico guerrero implacable -este placer sólo me lo dio 300-, rescato de esta superproducción la banda sonora, que cierra con uno de mis cantantes favoritos: Josh Groban.

La canción: Remember. Este es el video oficial.

1 comentario:

  1. Ciertamente troya encaja en ese apartaje visual del que hablas para mantener el pasmo del público aferrado al desarrollo del film y garantizar la venta de la película. ¿Peor adaptación? Para nada, los que le atribuyen dicha adjetivación se ciñen estrictamente al desarrollo de la historia verdadera. Obviamente, como dices, es necesario conocer la historia legítima para no tergiversar el argumento real de tan magna obra. Pero francamente... a nivel cinematográfico, acción dramática y recreación, fue excelente. Ojalá las películas shakesperianas modernas, sin apartar la esencia legítima y poética de shakespeare, contaran con tan alucinante despliegue; porque se cae en ese juego: si son líricamente estupendas, son deplorables en acción y desarrollo cinematográfico; si son excelentes a nivel cinematográfico, son deplorables a nivel lírico.
    El resultado de la combinación de ambos aspectos es la clave para una buena película.

    ResponderEliminar