jueves, octubre 28

Quiero ser una cortesana feliz

Me gustan las películas de época, las de amores frustrados y también las de cortesanas. Creo que si hubiese vivido en la París de los 40, hubiese sido una cortesana feliz.

La historia de Chéri (2009) no tiene nada de novedoso. Me gustan –particularmente- los actores: Michelle Pfeiffer (que repite con el director Stephen Frears), Rupert Friend, el bello actor inglés que estrenó dos películas el año pasado, Chéri y La joven Victoria (ya había hecho Orgullo y prejuicio en 2005); y la siempre grande Kathy Bates.

La sinopsis dice así:
"París de comienzos del siglo XX es el sofisticado centro del mundo. Los artistas de la ciudad, la moda, el teatro y la música… todo parece ir un paso por delante. Pero París es también famosa por sus cortesanas: mujeres que son bellas, inteligentes y sabias en las artes del amor que herederos o duques están deseando corresponder con grandes cantidades de dinero. Una de esas damas es Léa (Michelle Pfeiffer), quien se puede permitir llevar una vida cómoda después de haberse retirado del negocio. Un día, en una comida con una antigua cortesana, Madame Peloux (Kathy Bates), Léa conoce a su hijo Chéri (Rupert Friend), como lo llama ella. Madame Peloux tiene grandes planes para él, pero antes debe iniciarse en su masculinidad, por lo que propone a Léa que sea ella quien le ayude. Lo que empieza como un inocente flirteo pronto se torna un apasionado romance".

Hace veinte años, Michelle Pfeiffer, Stephen Frears y el guionista Cristopher Hampton se habían reunido para otra película de época sobre relaciones amorosas que fue un éxito: Amistades peligrosas. Al parecer Chéri no ha tenido tanta suerte en taquilla, de hecho, ya se puede ver en línea doblada al español.

Es una película para ver un domingo por la tarde en buena compañía, o, por el contrario, en medio de un despecho inconsolable… algún efecto causa.

Me resulta muy curioso que una persona quiso compararme –o identificarme- con Léa, una mujer rica que resuelve la vida de su joven amante. ¡Qué cómico! Lo hizo justamente ahora cuando tengo dos meses pidiendo dinero prestado para comer y pagar el alquiler.

C'est la vie, Chéri.
 

domingo, octubre 24

La comedia de Fatih Akin

El año pasado vi dos de las primeras películas del premiado director turco-alemán Fatih Akin: Gegen die Wand (Contra la pared, 2004) y Auf der anderen seite (Al otro lado, 2007) ambas con excelentes críticas. Akin tiene una forma excepcional de contar historias por lo que lo considero uno de los mejores directores de estos tiempos.

Sin embargo, su nueva producción Soul kitchen me parece que baja los niveles de calidad a pesar de que tiene buenas actuaciones y secuencias memorables. Prefiero sus dramas.

Soul kitchen es una de esas tragicomedias con mezcla de absurdo, de realidad, de personajes disparatados y al final una solución predecible. Digamos que es muy “kusturicana”.

Zinos Kazantsakis (Adam Bousdoukos) es el dueño de un restaurante miserable ubicado al lado de los rieles de un tren. A pesar de tanta fritura tiene sus clientes. Zinos quiere dejar el restaurante para irse con su novia otro país, pero entre tropiezos, dolores, fiestas y aventuras se dará cuenta que ese espacio es su vida.

Un cocinero experimentado, una especie de ranger-griego, lo ayudará a encontrar su destino. Se trata de Shayn, interpretado por Birol Ünel, el sensual esposo atormentado de Contra la pared (mucho más viejo, por cierto)

Más allá de mis impresiones sobre Soul kitchen, considero que Fatih Akin es un director del que hay que ver todo lo que haga, incluso su corto en New York, I love you

Yo sigo apostando por él.

viernes, octubre 22

Bebés del mundo

Cuando nació el primero de mis siete sobrinos, mi hermana lo cuidaba tanto –tanto- que al pobre ni siquiera le gustaba andar descalzo en la arena. Ahora veo Babies, un documental de Thomas Balmes, y recuerdo muchos episodios con los niños que he visto nacer. Es un descanso para mi mente que solo piensa en trabajo.

Babies (2010) muestra el primer año de vida de cuatro bebés nacidos en culturas muy diferentes:
  • Mari, dulce y encantadora, es de Tokio, Japón.
  • Ponijao, es un varón muy tremendo de Opuwo, Namibia.
  • Bayar, el más divertido, nació en Bayanchandmani, Mongolia.
  • Hattie, que pareciera ser la más despierta, vive en San Francisco, California.

En una hora y 20 minutos, estos cuatro niños nos enseñan sus primeros pasos, las primeras palabras, travesuras, el contacto con la naturaleza, especialmente con los animales, la alegría, las molestias y la relación con las madres y hermanos.

Prácticamente, no hay banda sonora, el sonido es natural. Lo que más atrae es la diferencia entre las condiciones sociales de las cuatro familias. No es del tipo de documental televisivo con mucha producción. Babies es sencillo y delicado. Un deleite visual.

Solamente el tráiler ya da ganas de tener uno!


Y aquí, el documental completo en  VIMEO (CLICK!)

¡THE BABIES ARE COMING!
  

jueves, octubre 21

I love you... anybody

No había visto una película de amor gay tan divertidamente trágica y absurda como I love you Phillip Morris.

Se trata de una historia real: un hombre que después de estar al borde la muerte decide gritarle al mundo que es homosexual y luchar por su verdadero amor… ¡una lucha inimaginable!

Glenn Ficarra y John Requa dirigen esta sátira que tiene por protagonistas a tres actores de buena trayectoria:

En un papel perfecto, Jim Carrey es Steven Russell, padre de familia que oculta su verdadero yo. Un hombre que se desconoce a sí mismo pero es capaz de hacer lo que sea necesario para tener la vida que quiere, incluso morir todas las veces que sea posible.

Ewan McGregor es Phillip Morris, más romántico y rocolero que en la misma Moulin Rouge. Es un personaje encantador. El gay que todos querrían amar para siempre.

Rodrigo Santoro, me sigue enloqueciendo. Lo hizo como el tímido Karl en Love actually, amé el Xerxes de 300, luego el desgraciado Ramiro de la argentina Leonera, y en todas las películas y telenovelas en las que lo he encontrado. Ahora, es Jimmy, el querido novio miamero que acompaña a Steven en sus primeras andanzas.

Leí en internet, que hubo que reeditar varias partes de la película ya que su contenido homosexual explícito dificultada la distribución. Sin embargo, esta producción de Luc Benson,  no pretende ser una abanderada del cine gay –ni del de comedia pura, supongo, pues no es lo uno ni lo otro-, por el contrario, cae en los clichés más comunes del mundo gay: promiscuidad, escándalo, frivolidad, etc.

I love you Phillip Morris es una tragicomedia sobre una historia genial y divertida y, sin embargo, hasta una lagrimita puede sacar. No hay que pensarlo mucho, es cine-diversión.

Se recomienda porción doble de cotufas –o pochoclos- con chocolates de colores.
 

Anvil ¡a rockear!

El mundo es una porquería pero la música es para siempre.

Con esta frase describo la sensación que me dejó Anvil! The Story of Anvil, un documental sobre la historia de una de las bandas de metal más importantes de los años 80.

Desde Canadá, Anvil influyó a muchas bandas del género, como Metallica, por ejemplo; compartió escena con Scorpions y Bon Jovi, entre otros grandes, y sin embargo, algo le impidió consolidar su éxito. Steve “Lips” Kudlow y Robb Reiner, sus fundadores, aún se preguntan por qué.

Sasha Gervasi, guionista de The terminal, estuvo acompañando a los metaleros durante los últimos tres años para dirigir y estrenar este documental en el 2009 y que fue plataforma para una especie de "relanzamiento" del grupo. También se publicó el libro Anvil: The Story of Anvil, autorizado por Kudlow y Reiner y con una introducción del querido Slash.

Giras frustradas, peleas, decepciones, tristezas y mucha fuerza de voluntad es lo que se muestra en esta historia donde los protagonistas, Lips y Robb, son amigos y hacen rock juntos desde los 14 años de edad.  La diferencia entre esta propuesta de Gervasi y cualquier otro documental de grupos musicales, es que Anvil no tiene muchos momentos de gloria, al contrario, lo que lo hace mucho más humano. Lips llora de alegría, a veces de rabia, y Robb está siempre a su lado.

Algunos dicen que Anvil no es más que un grupo de cincuentones en cueros quedados en el sueño que comenzó en 1973, para otros, sigue siendo una banda de culto.

Para  mí, Anvil es un ejemplo de valentía. No importa cuánto cueste lograr un sueño, si te mantiene vivo.

Veamos...

lunes, octubre 18

Sobre mineros y creencias

Los Andes Bolivianos no creen en dios. Los Andes creen en la mina, en la riqueza, en la aventura y en la muerte segura. Los andes bolivianos creen en sus cholitas, en la belleza de la Pachamama y la lealtad. Pero, definitivamente, no creen en dios.

En la película del boliviano Antonio Eguino, Los Andes no creen en Dios (2007) se muestra la rutina de los pobladores de Uyuni, un pueblo minero del altiplano boliviano en los años 20. Una historia de un no-amor, que tiene por protagonista a cinco personajes que relatan una historia de encuentros y desencuentros.

Alfonso (Diego Bertie) es el joven escritor que descubre un nuevo mundo; Joaquín, el eterno enamorado del pueblo, Claudina (Carla Ortiz) es la Miski simi, en lengua quechua “la de los labios dulces”; Clota, la matrona chilena dueña de un prostíbulo, y Genaro el viejo sabio cateador de la montaña.

Más allá de la técnica ausente en el cine más local, Los Andes no creen en Dios apuesta por un guión adaptado libremente de una novela y dos cuentos de Adolfo Costa du Rels, que recuerda las luchas más actuales de los campesinos y mineros bolivianos (y de toda Latinoamérica): reivindicación del  trabajo, lucha por el poder, religión conservadora y colonizante, intolerancia moral, racismo, etc.

Es una película para ver en estos tiempos. Totalmente recomendada.
 

miércoles, octubre 13

Un video-post erótico

¿Cuántas veces he dicho en este blog que la primera escena de Hiroshima mon amour es mi favorita de toda la historia del cine? ¡Muchas veces! ¡Lo sé!

Encontré algo parecido a esa escena. Este es un blog sobre películas, no sobre videos... pero este video-clip de 3:28 minutos me pareció una mini película erótica.

Les dejo a Seal, con su esposa Heidi Klum... mucho toqueteo, sensibilidad y belleza... un café con leche musical.


martes, octubre 12

Terapia: comer, rezar y amar (el orden no importa)

Mujer:
si estás deprimida por alguna causa, esta película puede ser una especie de terapia. Si, por el contrario, andas en tu mejor momento, puede que también.

Aunque debe ser más terapéutico leer el libro que ver la película, Comer Rezar Amar es una buena opción para una noche solitaria, acompañada de un buen te para la reflexión posterior.

Dirigida por el actor-director Ryan Murphy y basada en la historia real de Elizabeth Gilbert, Eat Pray Love está protagonizada por Julia Roberts quien interpreta a Liz, una divorciada que no ha encontrado el equilibrio de  su vida por lo que decide emprender un viaje lleno de sorpresas, necesita algo que la sorprenda. En Italia, comerá; en la India, aprenderá a rezar, y el amor lo reencontrará en Bali.

Los primeros 60 minutos recuerdan mucho a Under the Tuscan sun (con Diane Lane): una mujer divorciada, la huida, la soledad, y el reencuentro con su propio ser cuando aprende a perdonarse. Los otros 80 minutos, por momentos aburridos, son otra cosa. Otro ambiente, otros personajes.

Acompañan a la encantadora Julia Roberts: James Franco, Richard Jenkis y Javier Bardem en un papel de brasilero poco creíble, pero ¡es Bardem!

Con menos chipas de comicidad, Comer Rezar Amar también recuerda a Runaway Bride. Especialmente por aquello de “no saber cómo le gustan los huevos” a Julia. Aquella acusación que le hace el personaje de Richard Gere sobre no tener personalidad y tratar siempre de mimetizar a sus parejas, por eso los dejaba en el altar. En Comer Rezar Amar,  un personaje secundario dice lo mismo.

Es una buena película, aunque la crítica no ha sido muy compasiva. El carisma de Julia Roberts, la ternura de James Franco y la sensualidad de Javier Bardem ayudan a sobrellevar las dos horas de comida, oración y llanto.

Yo, prefiero siempre comer.

Aquí el tráiler: EAT PRAY LOVE

lunes, octubre 11

El cine que sobrevivió al Talibán

Cinco años pasaron para que nueve hombres pudieran revelar un secreto: cientos de rollos de películas de Afghan Films que escondieron del régimen talibán, y que recuperan la memoria del un país devastado por la guerra y la miseria. El resultado es el documental Los ojos de Ariana del director español Ricardo Macián Arcas.

Los talibanes consideraban que el Afghan Films era “el centro de la perdición” por lo que decidieron quemar las películas. Los trabajadores del lugar, incluso el jardinero, escondieron astutamente las más valiosas, sin embargo 15 camiones llenos de películas fueron quemados frente al cine de Kabul, la mayoría eran extranjeras.

Ricardo Macián Arcas, cámara-corresponsal para televisión en varios conflictos, reconstruye la historia a partir de Mirwais: un director de cine exiliado en Pakistán que regresa a su Afganistán añorado para reencontrarse con su cultura. Desde lo que antes fue el edificio del cine de la ciudad, ahora convertido en ruinas, Mirwais reconstruye esta memoria fílmica con la ayuda de los valientes guardianes de las películas, entre ellos Siddiq Barmak, director de Osama (2003)

La fotografía de Jesús Sorní es encantadora, los paisajes y los encuadres son hermosos. Éste es un homenaje al cine como arte universal y al pueblo de Afganistán.

Ariana es el antiguo nombre de Afganistán. Y sus ojos, su cine.
 

domingo, octubre 10

¿Quién carajos es Jackson Pollock?

Teri Horton tenía (hasta el 2006) diez años luchando por hacer realidad un sueño: el reconocimiento por parte de “los expertos” de un Pollock original.

Who the #$&% is Jackson Pollock?, un documental dirigido por Harry Moses, cuenta una historia disparatada pero tan real que incomodó las altas esferas del arte norteamericano, esos que “todo lo saben”.

En una tienda de segunda mano, una camionera californiana de 73 años de edad compró un cuadro para regalarlo a una amiga en su cumpleaños. Pagó 5 dólares. Se burlaron de lo feo que era y quisieron venderlo, pero alguien les dijo “puede ser un Jackson Pollock”. Y ¿quién carajo es Jackson Pollock? Teri entendió durante diez largos años de búsquedas y reconocimientos, algo que desconocía: en el mercado del arte, la firma es lo que vale.

El documental cuenta con voces “oficiales” del mundillo artístico más burgués. Entre ellos están: Thomas Hoving, curador del Museo de Arte Moderno de Nueva York durante 18 años, prepotente y obstinado que niega la legalidad de la obra; el merchand-art de los artistas de Hollywood que estuvo preso por fraude: Ben Heller; Nick Carone, uno de los mejores amigos de Pollock; y John Myatt, el falsificador de arte londinense más reconocido del mundo.

En una estocada a la elit-art, Who the #$&% is Jackson Pollock? se burla de la originalidad y del establishment artístico y muestra crudamente el escepticismo de galeristas y críticos ante la osadía de la anciana.

Un documental que hay que mirar con el rabillo del ojo, ya que puede atraparnos -como alguno de Michael Moore o Morgan Spurlock- pero ser tan tramposo como el sistema que critica.

Más allá del documental, Jackson Pollock es uno de los pocos artistas que tiene su propia sala permanente en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Teri Horton es una de las pocas personas –quizás la única- que podría tener un Pollock original y ¡parecerle una mierda!

sábado, octubre 9

“La lealtad es importante para mí”

El domingo pasado discutía con mi amigo R por la autoría de aquella idea de  “soportar la infidelidad, pero no la deslealtad”. R aseguraba que era de Diego Rivera. Yo, que era de Frida Kahlo. Hubiese apostado a la respuesta pues la sé de memoria, además, una frase como esa, difícilmente viene de un hombre, al menos que sea un personaje como Rivera.

Me quedé con la idea y volví a ver Frida.

Dirigida por Julie Taymor (la misma de Across the Universe) la película fue actuada y producida por Salma Hayek, quien contó con la colaboración de sus amigos Antonio Banderas, Edward Norton, Ashley Judd y Geoffrey Rush, para realizar una producción casi-independiente. Alfred Molina es Diego Rivera.

Aunque muy criticada en su estreno, en el año 2002, por el idioma, la obsesión de Salma Hayek con el personaje, los efectos especiales, etc.… Frida es una película que sigue rodando por ahí. Suele verse en cualquier venta de “quemaditos” y video clubs.  Ganó dos Oscar: Mejor banda sonora y mejor maquillaje.

Me gusta la manera como no quedó por fuera el compromiso político de los artistas, las discusiones por sus ideales revolucionarios y la manera cómo esto les trajo encuentros y desencuentros con distintos personajes públicos de la época.

Dos razones por las que puedo ver esta película miles de veces:
  1. El personaje: Frida, la mujer con la excuso todos mis excesos.
  2. Por la banda sonora tan desgarradora.
Demasiada tristeza para este cuerpecito en una tarde de sábado soleado.

Aquí mi querida Chavela Vargas.
   

jueves, octubre 7

"Finalmente todos somos huérfanos"

20 años pasaron para que los hijos de Rodrigo Lara Bonilla, Luis Carlos Galán y Pablo Escobar Gaviria se reunieran. Los dos primeros, políticos colombianos en lucha contra el narcotráfico. El último, el asesino de ambos.

El mayor mérito de Pecados de mi padre, el documental que le ha valido el reconocimiento mundial al cineasta argentino Nicolás Entel, no es desnudar los mitos del mayor narcotraficante de Colombia, no es recordar la época más sangrienta de la historia contemporánea del país caribeño, ni mucho menos contribuir a las declaraciones públicas de la familia Escobar después de 16 años de exilio en Buenos Aires. Su mayor mérito es contar esta historia desde las voces de la generación sucesora, los niños que vivieron la muerte de sus padres y crecieron en medio de la violencia del narcotráfico.

Nicolás Entel y Pablo Farina lograron armar un guión coherente y honesto con las voces de Sebastián Marroquín (hijo de Escobar que cambió su nombre), María Isabel Santos (viuda de Escobar), Rodrigo Lara, Juan Manuel Galán, Carlos Galán y Claudio Galán. Además de la participación del ex presidente César Gaviria y las imágenes y audios de la prensa internacional sobre los hechos más impactantes del narcotráfico en los años 80 y 90.

Cinco años duró la grabación. En ese periodo, Sebastián Marroquín envió con Entel una carta a los hijos de las víctimas de su padre y de ahí se produjo el encuentro en Bogotá. En un fragmento del cortometraje, Marroquín dice: "Finalmente todos somos huérfanos". Y Lara le responde: "El pasado es duro. Pero lo importante es que usted es un hombre bueno, un hombre de paz. Yo soy un hombre bueno, un hombre de paz. Eso es, pa'lante hermano". Ambos sonríen y se abrazan.

Marroquín y Entel recorren el mundo. El pasado 18 de septiembre, en el Festival de Cine Latin Beat de Tokio, Marroquín aseguró que el documental se hizo para "dejar a las futuras generaciones un mensaje muy claro: que si eligen el camino del narcotráfico, están eligiendo un camino de violencia".

El encuentro de Marroquín con Lara y los hermanos Galán me recordó otra película sobre encuentros imposibles que vi hace algunos años. Se trata de Promises, un documental de Justine Shapiro, B.Z. Goldberg y Carlos Bolado, filmada durante 1997-2000.

Los cineastas logran reunir a siete niños palestinos e israelíes de edades comprendidas entre los nueve y los trece años. La promesa de amistad tiene corta duración dado que los obstáculos culturales y físicos frustran sus esperanzas de intimar. Dos años más tarde, se filma un epílogo en el que los niños, ahora de trece y quince años, comparten sus puntos de vista sobre "el otro", sus pensamientos sobre la posibilidad de reconocerse y sus sueños para el futuro. Es una historia tierna y a la vez desgarradora.

Les dejo dos trailer:  Pecados de mi padre y Promises.

¡Paz!

lunes, octubre 4

Amores tormentosos de Alain Resnais

Al final no sé si la entendí o no. Si me gustó o no. Supongo que sí porque me dejó esa cosquillita en el estómago y la excusa de “estar perdida” para volver a verla en algún otro momento.

Marguerite Muir (Sabine Azéma) es una aficionada a los zapatos que pierde su cartera. Georges Palet (André Dussollier) es un esposo feliz con un pasado turbio que la encuentra. La curiosidad desata la pasión de estos dos personajes que vuelan hacia la aventura posible, saltando los protocolos sociales y las dudas.

Se trata de Les herbes folles, la más reciente película de Alain Resnais, inspirada en la novela L' incident de Christian Gailly.

La puesta en escena es brillante y elegante. Los personajes pierden la racionalidad guiados por la fuerza del deseo. Nada que ver con el amor tormentoso de Hiroshima mom amour. Esta es otra clase de amor, otra clase de deseo.

Acompaña a los actores, el bello y talentoso Mathieu Amalric, como Bernard, el policía absurdo y complaciente que no podrá adivinar qué pasa realmente en el mundo bizarro de Marguerite y Georges.

Leí que en el Festival de Cannes de 2009 con Les herbes folles,  Alain Resnais demostró que, a sus 87 años, sigue siendo un cineasta de vanguardia.

Película: NO entendible / SI recomendable.

Fiel a las pasiones

"Esa es la ventaja de los blogs, nadie tiene que publicarte". Con esta frase me convencí de que podía mantener este blog durante un año. Julie & Julia es la película que dio pie a este blog y, sin embargo, no la había reseñado, pues la vi el año pasado.

Dirigida por Nora Ephron, en 2009, cuenta dos historias reales protagonizadas por dos actrices talentosas, la incomparable Meryl Streep como Julia Child, y Amy Adams como Julie Powell. Dos mujeres que se relacionan mágicamente gracias a su pasión por la cocina.

Julia Child fue la mujer que llevó la comida francesa a Estados Unidos en los años 50 cuando escribió un libro de gastronomía francesa para norteamericanos. La pasión de su vida fue la comida, más bien, “hacer” la comida. Julie, chica promedio de 30 años, con un trabajo aburrido y una vida monótona, encuentra esa pasión en el libro de recetas que Julia publicó medio siglo antes: Dominando el Arte de la Cocina Francesa. Al creerse una escritora fracasada se propone un reto: cocinar las 524 recetas del libro en 365 días y comentar cada preparación en un blog. Sin planearlo, el blog ganó rápidamente miles de lectores y se convirtió en otro best sellers.

Julie & Julia es una película bien hecha que se disfruta de principio a fin.

A tres meses de terminar el año, con 160 entradas es evidente que no cumpliré mi objetivo de ver y postear 365 películas. Decepcionada de mi misma, me aventuré a ver la película de nuevo para levantar mi ánimo.

Entonces entendí que sí he sido fiel a mis pasiones. No he escrito un post diario, pero he visto más películas que en todos los años anteriores, he aprendido a verlas de otra manera y lo mejor, la disciplina a la que me obligó este blog me llevó a desarrollar mejor otros proyectos vitales, como La Vaca Mariposa Editora.

Esto no termina aún. Seguiré hasta el 31 de diciembre y más allá, con calma, viendo lo que me provoque, mientras sigo alimentándome del cine.

Por suerte Julie & Julia me inspiró para escribir sobre películas y no sobre comida... mis lectores se aburrirían de mis historias -casi diarias- sobre la pasta con atún.

¡Bon Appétit!