sábado, enero 29

Somewhere, sometime...

En el post que escribí de Heart of Darkness, el documental sobre la filmación de Apocalipsis now, hice referencia a la presencia de la pequeña Sofía siempre al lado de su padre, Francis Ford Coppola, y cómo esos momentos la convirtieron en lo que es ahora, una de las directoras de cine de autor más respetadas.

No cabe duda que Lost in translation es su película más vista, aunque me parece superior Vírgenes suicidas. De su tercer largometraje María Antonieta, no hay mucho que decir.

Ahora con Somewhere, Sofía Coppola vuelve a regalarnos esos momentos placenteros e inquietantes desde la mirada de alguien que ha vivido “dentro” del circuito.

Johnny Marco (Stephen Dorff) es un actor de Hollywood que vive en un hotel de lujo. Copas, fiestas y mujeres mantienen un aburrimiento que arrastra en secreto entre los trabajos. Johnny también es padre de Cleo (Elle Fanning), una niña brillante de 11 años que vive con su madre y lo visita de vez en cuando. Cuando la madre decide viajar por un largo tiempo, Johnny tendrá que asumir su rol de padre.

Coppola dirige brillantemente a Stephen Dorff, un actor poco conocido con porte de chico rebelde que hace un papel maravilloso de pocos diálogos y mucha gestualidad. Al igual que en Lost in translation la directora trata el tema de la fama con un toque irónico: Johnny Marco, actor que celebra el mejor momento de su carrera, es un ser atrapado en el aburrimiento, la soledad y la incredulidad.

Elle Fanning es la hermana mejor de Dakota Fanning, y –al igual que su hermana- es una estrella en potencia. Interpreta el papel de Cleo con una naturalidad brillante, lo que la convierte en un segundo personaje que refuerza mucho la historia. Elle interpretó a Daisy niña en The Curious Case of Benjamin Button.

En el ascensor del hotel, Johnny Marco se encuentra con Benicio del Toro. Entre preguntas y respuestas, Johnny le dice a Benicio el número de su habitación, a lo que Benicio contesta con picardía: “en esa habitación conocí a Bono”. Un detalle genial que agrega Coppola a la película que también escribió.

Somewhere ganó el León de oro en el Festival de Cine de Venecia. Escuché y leí comentarios negativos sobre la película. Sin basamentos concretos, algunos dicen que es lenta y aburrida. Señores, ¿qué clase de cine esperaban ver?

jueves, enero 27

Adrenalina imparable

Hombre en llamas, Dejavu, Marea roja y Asalto Al Tren Pelham 123 son cuatro de las 26 películas que ha dirigido Tony Scott. Las cuatro con Denzel Washington como protagonista.

La verdad es que esta es una pareja explosiva. Scott maneja los efectos catastróficos a la perfección y Washington –aún entrado en años- puede seguir siendo el héroe que encanta a los norteamericanos.

Unstoppable (Imparable) es la historia de un veterano mecánico ferroviario (Denzel Washington) y un joven conductor (Chris Pine) que luchan en una carrera contra reloj para detener un tren incontrolado sin conductor, como si fuera un misil del tamaño de un edificio, y así evitar que se produzca el desastre en una zona densamente poblada.

A esto se suma un matrimonio frustrado, un padre que ha quedado solo con sus hijas, una valiente trabajadora que controla todo desde su oficina (Rosario Dawson) y todo un Condado persiguiendo un tren endemoniado. Cada vez que aparecía en una curva, yo recordaba al Christine de Stephen King.

Interesante ver la propuesta del director sobre el papel de los medios de comunicación y la famosa “política del miedo” o “campaña del terror” de la que tanto habla Michael Moore. ¿Ficción? Lo dudo.

Tomando en cuenta que no soy muy amante del cine de acción entretenida, creo que este post vale mucho. Debo confesar entonces que me gusta Tony Scott y, aunque Imparable es muy buena, mi preferida de Tony Scott siempre será El fanático, con Robert de Niro y Wesley Snipes.

No hay nada como ver una película de Tony Scott y toda su acción “imparable” en una sala de cine casi vacía con pochoclos salados y chocolates. Así recomiendo ver Unstoppable. Adrenalina pura desde que comienza, hasta que termina.

Gracias M.O. por repetir el miércoles cinéfilo.

miércoles, enero 26

Voy con James Franco, 127 veces

Esta es una de esas películas que veo sin leer nada antes. Mientras menos contaminada esté, mejor. Sólo había escuchado que era buena, que era Danny Boyle y que James Franco actuaba genial. ¡Vaya sorpresa! Resultó ser mejor de lo que imaginaba.

127 hours es la verdadera historia de Aron Ralston. En una escalada, una piedra cae sobre su brazo y lo atrapa en un cañón aislado en Utah.  Durante los próximos cinco días Ralston examina su vida y sobrevive como puede para descubrir finalmente que tiene el coraje y los medios para liberarse a sí mismo por cualquier medio necesario, escala una pared de 65 pies y caminar más de ocho millas antes de ser finalmente rescatado. A lo largo de su viaje,  recuerda amigos, amantes, familia… hace un recorrido por su vida.

Se dice que la película ha causado decenas de desmayos en las salas de cine, por la crudeza de algunas escenas… pues Boyle trata de ser lo más fiel a la historia real.

Si buscan en Wikipedia encontrarán todo sobre la vida de Aron Ralston y sus heroicas aventuras. Y la película, basta googlearla para enterarse de todos los pormenores, incluso las seis nominaciones que recibió para los Oscar.

Pero más que saber sobre la película vale la pena verla. James Franco hace un papel importante para su carrera, quizás el mejor hasta ahora. Cillian Murphy fue la primera opción del director para el personaje, pero -aunque también me gusta mucho- creo que Franco fue perfecto.

Muy lejos de Slumdog Millionaire, Boyle propone otra mirada al ser humano y su compleja forma de relacionarse con el mundo.

En 127 hours, A.H. Rahman vuelve a trabajar con Boyle. Esta vez con una banda sonora que acompaña la transformación del personaje. Tiene tracks excelentes que ya se consiguen en internet.

¿Serán Boyle y Rahman los nuevos Tornatore-Morricone?
Creo que aún no. Que la historia me juzgue, mi voto es no positivo.

Escuchemos algo del soundtrack...

martes, enero 25

Cine de aventura y fantasía

Brendan and the Secret of Kells (o The Secret of Kells) es una coproducción Francia-Bélgica-Irlanda que narra las travesuras de Brendan, un joven monje que vive encerrado en la abadía fortificada de Kells en la Irlanda del siglo IX, ya que el Abad, su tío, teme a los peligros que se esconden más allá de la muralla que los rodea. Cuando conoce al Hermano Aidan, un famoso maestro guardián de un excepcional libro misterioso e inacabado, el pequeño Brendan querrá descubrir lo que esconde en sus páginas y vivirá increíbles experiencias. Se fugará de la abadía y en el bosque conocerá a Aisling, una hada que le ayudará a desafiar sus temores.

Es una animación dirigida por Tomm Moore y Nora Twomey llena de mensajes de fe y esperanza. Algo así como un video-audio-libro que puede resultar interesante para los más chicos. Obtuvo 8 premios y varias nominaciones en el 2010, incluyendo una nominación al Oscar. Lo único que le critico es que sea hablada en inglés.

Dato interesante: Aunque es una película de ficción, se dice que el Libro de Kells representa  los cuatro Evangelios de la Biblia cristiana, que data de la época medieval  en Irlanda. La mejor evidencia histórica y arqueológica sugiere que,  poco después de haber sido terminado, el libro fue trasladado en varias ocasiones -incluso, como se muestra en la película, durante una invasión vikinga- y se perdió por varios períodos. Se encuentra  en la biblioteca del Trinity College de Dublín, desde el siglo XVII, y es considerado quizás el artefacto cultural más valioso de la historia irlandesa.

Brendan and the Secret of Kells tiene mucho color, efectos especiales y buena música de Bruno Colais (el mismo de Les Choristes y Coraline)… ideal para terminar un largo día de trabajo.

Hitchcock adoraría a Natalie Portman

Esta es una de las películas nominadas al Oscar. No sé si sea la ganadora, quizás sí tomando en cuenta que tiene tanta promoción y apoyo como The social network, incluso, es mucho mejor.

No es mi favorita, pero Natalie Portman sí lo es, y en Black Swan creo que hace el mejor papel de su carrera.

Mientras escribo esto recuerdo su participación de Paris, je t´aime, donde interpreta a una estudiante de actuación que va a la ciudad luz a probar suerte. Seguramente así comenzaría, como todos los actores, pero vaya suerte que ha tenido, y mucho talento.

Black Swan está dirigida por Darren Aronofsky, nominado también a Mejor Director y el mismo de Pi, The Fountain, Requiem for a Dream, y la aclamada The Wrestler. 

Es un melodrama sobre una bailarina obsesionada con el papel protagónico de El Lago de los Cisnes, el que conozca la historia sabrá que se trata de una mujer que es convertida en cisne y sólo podrá ser salvada por el amor de un hombre, pero su hermana malvada, el cisne negro, logra engañar a este hombre, entonces el pobre cisne blanco decide morir.

La historia, escrita por Chaikovsky para la Ópera de Moscú, podría funcionar hasta para una película animada de Barbi. Pero el suspenso que aporta Aronofsky a la trama es inmejorable. Después de verla, no podía dormir.

Tiene secuencias excelentes donde la tensión es perfecta, y donde Nina, el personaje de Portman, demuestra su ímpetu. Además de hermosa, luce frágil y despampanante, como el doble personaje que debe asumir en la coreografía.

También actúan el bello Vincent Cassel, la alegre chica That 70´s Show, Mila Kunis; y Winona Ryder que, aunque se ve muy poco, tiene un papel importante.

Mi amigo Juan me mostró un artículo sobre un tipo de cine llamado “Era yo”. No quiero hacer spoiler de la peli, pero a Hitchcock le hubiese encantado Natalie Portman… quizás, la historia de Norman Bates sería otra.

domingo, enero 23

Dime lo que comes y te diré quién eres

Hace 38 años, cuatro amigos se reunieron en una vieja casona de París para cocinar y comer. El objetivo: morir.

La grande bouffe (1973) es una comedia extraordinaria, atroz, dirigida por el italiano Marco Ferreri: Marcello, un piloto de aerolínea; Michel, un ejecutivo de televisión; Ugo, un chef; y, Philippe, un juez que vive con su nana, se reúnen en el chalet de Philippe a comer hasta morir. Después de la primera noche, Marcello insiste en invitar mujeres. Tres prostitutas lo hacen durante un día o dos; Andrea, una maestra de una escuela cercana, se queda hasta el final. El chalet, la comida y un auto Bugati son apoyos esenciales para estas cuatro vidas desafortunadas.

Marcello Mastroianni, Michel Piccoli, Philippe Noiret (Cinema Paradiso) y Ugo Tognazzi dan vida a los cuatro personajes que se entregan al placer. Un fin de semana soñado para todo hombre: solos en casa con putas y comida.

El hecho de que los personajes tengan los mismos nombres de los autores demuestra la espontaneidad y honestidad artística de Ferrero. La película fue rodaba cronológicamente y los actores improvisaban mientras comían y se divertían. Debió ser una agradable filmación.

Sin embargo La gran bouffe no es una película sobre gastronomía, sino sobre la crisis existencial y el suicidio. Anarquía total en la cocina y en la vida, banquetes que no sacian las satisfacciones personales, personajes que están al borde de la desolación y buscan la muerte de la manera más placentera. Es una película sobre la soledad.

Aunque a finales de los 70 no fue bien acogida debido a sus escenas escatológicas, este suicidio gastronómico colectivo es brillante y es hoy referencia del cine-gula junto a El festin de Babette (Dinamarca) y Vatel (Francia).

A continuación una de las recetas de la película recogida en el texto que escribió Ugo Tognazzi sobre sus experiencias en la filmación.
¡Bon apetit!

Cocktail de camarones (secuencia número 36)
Para seis personas utilicen:
300 gramos de colas de camarones (peso neto, se entiende, es decir, pelados)
4 tomates
200 gramos de mayonesa
unas 3 cucharadas de ketchup
un trozo de ají verde dulce (optativo)
ralladura de rábano
jugo de medio limón
una cucharada de perifollo picado (no lo han conseguido, ¿verdad? Y bueno: una cucharada de perejil picado)
Worcestershire sauce y Tabasco: unas gotas
una taza de crema batida no dulce
un corazón de lechuga
Provéanse ahora de una cuchara de madera y un bol, mezclen la mayonesa con el rábano rallado, con el ketchup, el jugo de limón, las gotas de Worcestershire sauce y de Tabasco, y a esta mezcla amalgamen al final la crema batida.
Aparte, habrán cortado en cubitos los tomates, en trocitos,el ají y los habrán mezclado con los camarones. Tomen, por fin, seis copitas de vidrio, las de doble fondo para el hielo picado, y dispongan las hojas de lechuga oportunamente recortadas como una "cuna". Repartan sobre las cunas la mezcla de camarones y cubran bien con la salsa, sin que rebose. Salpiquen con yema de huevo picada, perifollo o perejil y sirvan frío.
Cantando, tal vez, una canción de cuna.

Texto completo y más recetas aquí: LA GRAN BOUFFE

sábado, enero 22

Kynodontas: vida de perros

Tres hermanos viven encerrados en una casa con todas las comodidades. Pasan los días jugando, bañándose en la piscina y compartiendo con sus padres… pero ¡ojo! son adultos que viven aislados del mundo, sin contaminación alguna.

Kynodontas, dirigida por el greco Giorgos Lanthimos, es la historia perversa de una familia disfuncional que puede causar decepción, asombro, repulsión o risa, pero no deja a nadie indiferente.

Una valla encierra la casa de campo donde los padres construyen un mundo aparte para criar a sus hijos (¿una perrera?). Es una película con una narración brillante, ambientes absurdos - terroríficos incluso- y actuaciones impecables. Vale destacar los encuadres de Lanthimos y su mirada experimental.

Esta historia de perros puede tener diferentes interpretaciones: la sobreprotección de los padres que raya en la demencia, la intención de vivir en un mundo perfecto sin contaminación mediática, la tiranía de la ignorancia, el sentido de supervivencia del hombre  su afán por “conocer”, la mediocridad, la mentira, la locura.

Como dice el amigo Juan Bacaro, funciona como una metáfora de las relaciones familiares, de las sociales, de los sistemas políticos y educativos, etc.

Recordé Godbye Lenin!, de Wolfgang Becker, donde también se construye un mundo paralelo para ocultar la verdad, o Como si fuera la primera vez con Drew Barrymore y Adam Sandler… la diferencia es que en Kynodontas los tres hermanos se comportan como animales irracionales que responden a estímulos y amenazas.

Kynodontas (Canino o Dogtooth), la tercera película de Lanthimos, ha ganado varios premios internacionales y puede dar una sorpresa en la próxima entrega de los Oscar. Aquí les dejo el tráiler…

¡100% recomendada!

jueves, enero 20

La ilusión del ilusionista

Sylvain Chomet volvió con toda la magia que lo caracteriza. Aunque Les Triplettes de Belleville es mucho más dinámica, L'illusionniste es una obra maestra. Una delicia de película, sin ningún desperdicio.

Chomet recurre nuevamente a la caricatura francesa de finales de los 50 para contar una historia hermosa basada en el guión original de Jacques Tati, actor y director francés considerado como uno de los grandes cómicos de la historia cinematográfica.

Sinopsis: “A finales de 1950, el mundo del music-hall llega a su fin con el nacimiento del rock and  roll. Al mismo tiempo, Jacques, un ilusionista que empieza a hacerse mayor y sentir la decadencia, decide abandonar  la escena francesa para probar suerte en Londres, pero su desgracia será la misma el Reino Unido. Intentando persistir entre pequeños teatros y bares, un día Jacques conoce a la dulce Alice en un bar escocés y su vida empieza a cambiar…”

Centrada en las ciudades europeas y las relaciones o situaciones que se producen en ellas, L'illusionniste tiene una fotografía impecable donde  los efectos  para ver las ciudades desde diferentes perspectivas son alucinantes.

Es una película encantadora que se puede seguir -y sentir- aún cuando los diálogos sean escasos. Tiene un aire melancólico en el que se mezclan la alegría y la tristeza. Además, la música, con combinación de varios ritmos, es perfecta.
 
Vale la pena verla en buena compañía -como yo- y de ahí un paseo por la Buenos Aires veraniega no vendría nada mal… en esta época no tiene mucho ambiente melancólico, pero da también para soñar.


-L'illusionniste es un homenaje completo a Tati-

martes, enero 18

Cine guerrilla venezolano

No he visto aún Hermano ni Hora 0, dos de las películas venezolanas más aclamadas del 2010. Sí vi Las caras del diablo, por recomendación pública de mi amigo Valmore, cinéfilo empedernido.

Protagonizada por Jean Paul Leroux y dirigida por Carlos Daniel Malavé, cuenta la historia de Pedro Ramírez, un sub inspector de la policía que está obsesionado por un crimen sin resolver cometido a una menor. Tres años después, su hija Sara es secuestrada y ésta será la clave para dar con el criminal.

Se trata de una producción independiente dirigida por Malavé, que, para mí, tiene todos los méritos, ya que, bajo sus indicaciones, los actores utilizaron la técnica de la improvisación en todas las escenas. Además contó con la participación de sólo doce personas en el equipo técnico y el rodaje duró apenas cuatro semanas.

Basada en hechos reales y realizada bajo la modalidad del “cine guerrilla”, Las caras del diablo descubre toda la inmundicia y perversión que se genera en el tráfico de  niños para la prostitución y la influencia actual y directa de las redes sociales en estos casos. Otro mérito, aunque no sea una historia novedosa.

Sigo a Leroux (un cuerpo perfecto en 1,92 metros de estatura) desde que hacía de galán en el programa para la televisión Noche de perros. Después, cuando lo vi actuar en Secuestro Express supe que llegaría lejos.

En estos días en que se habla mucho del actor venezolano Edgar Ramírez por su nominación a un Golden Globe, vale también rescatar otros talentos de mi patria querida. Jean Paul Leroux es uno de ellos.

domingo, enero 16

Documental o no... pasa en la vida real

Que internet está llena de basura no es un secreto para nadie. Que los perfiles falsos abundan en facebook, tampoco lo es. Catfish desacraliza la idea de establecer relaciones en las comunidades virtuales y deja en evidencia la vulnerabilidad de los miembros ante la desfachatez de los que quieren hacer una mala jugada.

Si bien Catfish, dirigida por Henry Joost y Ariel Schulman, ha recibido las mejores críticas, muchos dudan de la veracidad del documental. Se dice que es un mockumentary que convencerá a cualquiera por un guión impecable y sus situaciones fortuitas.

Esta es la sinopsis: Nev (Yaniv Schulman), un fotógrafo de 24 años que reside en Nueva York, es contactado un día por Abby, una niña de 8 años que vive en el Michigan rural, que le pide permiso para pintar una de sus fotografías. Cuando Nev recibe el cuadro de la niña, que resulta ser fantástico, éste empieza una amistad con la familia de Abby. Con el tiempo, esta amistad se convierte en algo más cuando Nev desarrolla un romance virtual con Megan, la hermana mayor de la niña. Impulsado por algunas revelaciones sorprendentes acerca de Megan, Nev su amigo Henry y su hermano Ariel se embarcan en un viaje por carretera en busca de la verdad.

En una aventura casi infantil, los tres amigos logran documentar las posibilidades infinitas que existen al otro lado de la pantalla. El modo en que se falsean las relaciones en las comunidades virtuales y los modos en que se generan estas relaciones. Catfish es efectiva en esto, tan efectiva que parece un poco macabra.

Conocí a alguien que tenía cuatro perfiles en facebook, pero Ángela, la clave de esta historia, fue capaz de armarse 14 perfiles para montar toda una historia de novela. Asombroso para mí. Andaré con más cuidado en facebook.

Cuando filmaron el documental en el 2008, Nev (el tipo que cualquier chica quisiera tener)  tenía unos 700 amigos en facebook, incluyendo a Ángela.

Hoy tiene 6.865, incluyéndome a mí.

sábado, enero 15

El drama de la infancia

Submarino es una película dividida en dos partes interconectadas que –al final- se convierten en una sola. Se trata de la historia de dos hermanos marcados por una infancia traumática:

"Nick (Jakob Cedergren) y su hermano menor (Peter Plaugborg) crecieron en un ambiente deplorable; su infancia se vio marcada por la pobreza, los abusos y el alcoholismo de su madre, hasta que una tragedia desgarró a la familia. Nick tiene 33 años, acaba de salir de la cárcel. Sabe lo que quiere: entrenarse a fondo y beber. Le apasiona el culturismo y vive en un decrépito refugio a las afueras de Copenhague. Su hermano es yonqui y padre soltero. Para él, solo existen dos cosas en la vida, su chute diario y conseguir una vida mejor para Martin, su hijo de seis años, razón por la que se dedica a vender heroína. Cada hermano vive su vida en un lúgubre barrio de Copenhague, pero les une su dura lucha por sobrevivir".

Esta aclamada película danesa está dirigida por Thomas Vinterberg, quien alcanzó la fama con Festen en 1998, bajo la influencia del estilo Dogma de Lars von Trier.

Vinterberg trata con impresionante sordidez el drama de dos personajes marcados por el sentimiento de culpa y una infancia muy dura. Mientras que Jakob Cedergren hace una soberbia interpretación del personaje de Nick, lleno de ricos matices psicológicos. Actúa con la carga dramática justa, sin exageraciones. En medio de la dureza, resulta encantador.

Más allá de la relación entre los hermanos, se maneja el tema de la paternidad desde una perspectiva exclusivamente masculina, lo que convierte a Submarino en una película original y atractiva. Está llena imágenes tristes, paisajes fríos y ambientes donde domina la desesperanza sin intención de mejora. Justamente, es esto lo que la hace hermosa.

Yo lloré de principio a fin.

viernes, enero 14

Una historia distópica

Al próximo Peter Parker, Andrew Garfield, lo hemos visto crecer como actor en pocos años. Aunque su papel de Eduardo Saverin en The social network no fue muy convincente, encabeza las noticias cinéfilas por estos días debido a la publicación de las primeras imágenes de Spiderman que se estrenará en el  2012. En Never let me go se luce como Tommy, un niño que fue creado para donar órganos.

Basada en la novela de Kazuo Ishiguro, Never let me go cuenta la historia de Kathy (Carey Mulligan), Tommy (Garfield) y Ruth (Keira Knightley), tres amigos que pasan su infancia en una escuela aparentemente idílica; cuando crecen y abandonan las protectoras paredes del internado descubren la terrible verdad de sus destinos y se enfrentan a sus sentimientos, al amor, los celos y la traición, que los acabarán separando.

Dirigida por Mark Romanek (director de videos de Madonna, Michael Jackson y R.E.M) Never let me go tiene una estética delicada que asemeja a un trío amoroso adolescente, pero es, en realidad, una historia cruda e inhumana.

Las actuaciones de Carey Mulligan, Andrew Garfield y Keira Knightley son impecables, aunque esta última lo ha hecho mejor en otras oportunidades.

Se trata de un drama de ciencia ficción distópico con una conexión emocional que mantiene la atención. No hay espacio para caer en el fastidio del amor imposible, pues no terminamos de aceptar y comprender la historia: niños que son creados y criados  para donar sus órganos vitales, que son productos de un “modelo” que vive en algún lugar. Ciencia ficción manejada con tacto que no ofende a moralistas.

Hay toda una discusión sobre los donantes de órganos. Un mundo donde se deciden vidas y se maneja mucho dinero. Quizás Never let me go aporte algo al tema.

Les dejo un interesante artículo sobre la investigación de: CÉLULAS MADRE EMBRIONARIAS.

Cada quien sacará sus conclusiones.
 

Volando a casa

Estuve de viaje (de ahí que este blog esté desactualizado).

Ayer, en un vuelo de siete horas colocaron tres películas. La primera con el almuerzo: The social network, que disfruté otra vez. Con la segunda aproveché para dormir un rato, era una de esas comedias infantiles de perros y gatos que hablan y se convierten en súper héroes. La tercera: Legendary, una película suavecita para acompañar la cena de un vuelo largo y agotador.

Se trata de la primera película para cine dirigida por Mel Damski, quien dirige capítulos para series de tv desde finales de los años 70. Algunos de sus aportes están en: Picket Fences, Dawson's creek, Early edition  y -mi favorita- Ally McBeal.

En el cine, Damski se estrena con Patricia Clarkson, Danny Glover y John Cena en una historia sobre dos hermanos que se reencuentran gracias a  la lucha.

Cal Chetley es un estudiante que vive con su madre. Diez años antes, su padre, un campeón de la lucha libre, murió en un accidente automovilístico. Mike, el hermano mayor de Cal también es un ex campeón que se separó de la familia después de la muerte del padre. En el paso del otoño al invierno, Cal decide unirse al equipo de lucha libre de la escuela y buscar a su hermano para pedirle ayuda... entonces el final ya lo sabemos.

Dos cosas sostienen esta película: una, la actuación de Patricia Clarkson que, aunque no se esfuerza mucho, se mantiene por encima de las otras, incluyendo la de Glover. En segundo lugar, el soundtrack: lo mejor del rock, metal e indi norteamericano, incluyendo a mi amado Brandon Flowers.

¡Bienvenidos a casa!

viernes, enero 7

LaRutaNaturaL

Hace un año celebraba mi cumpleaños número 36 con Bridget Jones. Aún pienso que mi vida no es muy diferente a la del personaje, excepto porque vivo en el sur del mundo y porque no ha llegado todavía el Mark que me compre un nuevo diario.

Este año ando en un estado zen, reflexivo y liviano. Y en lo único que pude pensar fue en este corto que, más allá de la genialidad del palíndromo, es como una larga reflexión budista: LA RUTA NATURAL.

Dirigido por el español Alex Pastor, el cortometraje de 10 minutos (completo en este post) fue el mejor del festival de Sundance de 2005. "Más allá de su impecable factura, de esos fríos azules y una estética cuidada al milímetro, es una inteligente y sorprendente reflexión sobre el destino y la fatalidad".

Una reflexión en reversa que cuestiona ese empeño inútil de explicar para qué estamos en este mundo. A los 37 ya no me preocupo por eso, solo lo disfruto. 

¡Feliz Cumpleaños a mí!


  

Mi mejor amigo

Daniel Auteuil es uno de los actores franceses preferidos en este blog.

El año pasado lo mencionamos en Dialogue avec mon jardinier. (aunque mi favorita de él es Le placard) Ahora, más complicado que en la primera y menos ingenioso que en la segunda, lo vemos en Mon meilleur ami (Mi mejor amigo) una comedia dirigida por Patrice Leconte en el 2006.

Auteuil es François, un coleccionista de antigüedades que no conserva amistades, digamos que no es muy simpático, es arrogante y egocéntrico. Una pieza de arte valiosa que es producto de una amistad histórica, es la excusa para una mala jugada de su socia Catherine: o se consigue un “mejor amigo” o ella le quita el valioso jarrón griego.

Aparece entonces Bruno (Dany Boon) un taxista sabelotodo y amable que peretenderá ser lo que François necesita.


Sin muchas pretensiones, ni dificultades, ni enredos tragicómicos… se trata del valor de la amistad. Es linda, se puede ver y disfrutar sin esperar nada más de la típica comedia francesa y de la buena actuación de Daniel Auteuil.

Curioso, ver en la televisión de tu país el enlatado Quien quiere ser millonario y luego ver la reproducción en el cine con otras caras y otro idioma. El programa, a pesar de ser una franquicia mundial,  alcanzó su popularidad después de la Slumdog millionaire. En mi mejor amigo François y Bruno se juegan la amistad con el comodín “llamar a un amigo”. No resulta repetitivo, aunque así lo parezca.

Mon meilleur ami tiene un sentido del humor muy racional, “muy francés”.

martes, enero 4

Enterrado

Hay un capítulo de Alfred Hitchcock present en el que un hombre se hace pasar por muerto y es enterrado con la condición de que otro hombre, con el que ha negociado, lo saque luego de la tumba. Cuando sucede el plan, el hombre supuestamente muerto espera dentro de su ataúd a su salvador, hasta que siente un olor fétido, enciende un fósforo y ve a su lado el cadáver de aquel que debía rescatarlo.

En Double Jeopardy (con Ashley Judd y Tommy Lee Jones) Libby es golpeada por su ex esposo e, inconsciente, es encerrada en un ataúd. Cuando despierta se desespera pero logra librarse del cajón de madera gracias a una pistola que guardaba en su mochila.

El capítulo más visto de CSI Las Vegas es “Peligro sepulcral” dirigido por Quentin Tarantino, de una hora de duración, que cerró la quinta temporada de la serie. Nick es secuestrado y enterrado vivo en un ataúd de metacrilato. La trama transcurre en tiempo real y es desesperante.

Recordé estas escenas mientras veía Buried, dirigida por el español Rodrigo Cortés. Un solo actor (Ryan Reynolds) atrapado en un ataúd, con voces que sólo se escuchan a través del teléfono celular. Una película claustrofóbica que ha recibido excelentes críticas.

La sinopsis es sencilla: Paul Conroy (Reynolds), conductor de un camión en Irak, es secuestrado y despierta enterrado vivo en un ataúd de madera, con un teléfono móvil y un encendedor (¡Zippo!) El teléfono es el único medio para tratar de escapar de su agónica pesadilla. La cobertura precaria y la escasa batería son sus mortales enemigos en una carrera a vida o muerte contra el tiempo: sólo dispone de 90 minutos para lograr su rescate antes de que se le agote el oxígeno.

Una trama como ésta requiere dos elementos fundamentales: una buena actuación y un guión que mantenga la expectativa. Buried tiene ambos. Además del ingenio del director español que ha sido comparado con Hitchcock y Stephen King por este ejercicio narrativo.

Buenos augurios para los premios de este año… pero ¡cuidado!...
Las últimas noticias sobre los Oscar dicen que Buried podría estar vetada -y enterrada- a las nominaciones, puesto que –al parecer- su guionista Chris Sparling hizo campaña entre los miembros de la Academia del cine de Hollywood para que votasen por la película de Cortés. ¡Ups!

domingo, enero 2

A rockear en familia

Puedo ver School of Rock mil veces, y todas me divierto.

Aunque Jack Black pueda empalagar con su histrionismo (aunque no tanto como Jim Carrey) me gusta ver la historia de un rockero caído en desgracia que se hace pasar por maestro sustituto y en tres semanas despierta la pasión por la música en sus pequeños estudiantes de 4to grado. Un verdadero cazatalentos. Además, en este blog somos seguidores del director Richard Linklater, quien dirigió esta película en el año 2003.

School of Rock hace referencias entretenidas a los grandes del rock de los años 70 y 80. Tiene una excelente banda sonora con temas de Led Zeppelín, T.Rex, The Who, The Doors, AC/DC, The Ramones, entre otros.

La escena final cuando el grupo se presenta en el concurso de bandas, es genial. Destacan las actuaciones de los niños que tocan sus propios instrumentos. Por cierto, el geniecillo en la guitarra eléctrica es Joey Gaydos, quien interpretó el papel de Zack y actualmente tiene su banda Badd Raquette en Michigan.

Más allá de la música es una historia sobre la amistad y los deseos. Una película para toda la familia

¡We're gonna rock!

Psicodelia en el vacío

Un viaje alucinante durante 2 horas y media. Drogas, sexo y perversión. Técnicamente es una obra maestra. Es arriesgada y visualmente impactante, con algunas escenas moralmente inaceptables e incómodas. Por esto, y quizás más, Juan Bacaro, seguidor fiel de este blog, la consideró en su Top35.

Enter the voil, escrita y dirigida por el irreverente director argentino Gaspar Noé, es una película –literalmente- psicodélica. El alucinógeno es la película misma.

Óscar y su hermana Linda viven desde hace poco en Tokyo. Él sobrevive traficando con drogas, ella trabaja como stripper en un club nocturno. Durante un forcejeo con la policía, Óscar cae herido tras un disparo. Aunque esté agonizando, su espíritu, fiel a la promesa de no abandonar a su hermana, rechaza abandonar el mundo de los vivos. Su espíritu vaga ahora por la ciudad y sus visiones son cada vez más caóticas”.

Noé hace una adaptación libre del Libro tibetano de los muertos para reflexionar sobre el mundo de las drogas y el sexo en un Tokio underground, con una estética insuperable. Después de Irreversible (2002), más famosa por aquella violación de Mónica Bellucci que por la narración en reverso de la trama, Enter the void es su mayor apuesta.

Se dice de Gaspar Noé que es “uno de los cineastas más irreverentes del cine contemporáneo, un virtuoso de la cámara que ahonda sin pudor en los rincones más oscuros del ser humano”… Ésta es la prueba.

Cámara subjetiva y “voladora”. Psicodelia total. Montaña rusa en la pantalla. Enter the void es un filme que recomiendo ver en buena compañía.

Al final, todos somos absorbidos por el vacío.
¡Feliz año nuevo!