sábado, enero 15

El drama de la infancia

Submarino es una película dividida en dos partes interconectadas que –al final- se convierten en una sola. Se trata de la historia de dos hermanos marcados por una infancia traumática:

"Nick (Jakob Cedergren) y su hermano menor (Peter Plaugborg) crecieron en un ambiente deplorable; su infancia se vio marcada por la pobreza, los abusos y el alcoholismo de su madre, hasta que una tragedia desgarró a la familia. Nick tiene 33 años, acaba de salir de la cárcel. Sabe lo que quiere: entrenarse a fondo y beber. Le apasiona el culturismo y vive en un decrépito refugio a las afueras de Copenhague. Su hermano es yonqui y padre soltero. Para él, solo existen dos cosas en la vida, su chute diario y conseguir una vida mejor para Martin, su hijo de seis años, razón por la que se dedica a vender heroína. Cada hermano vive su vida en un lúgubre barrio de Copenhague, pero les une su dura lucha por sobrevivir".

Esta aclamada película danesa está dirigida por Thomas Vinterberg, quien alcanzó la fama con Festen en 1998, bajo la influencia del estilo Dogma de Lars von Trier.

Vinterberg trata con impresionante sordidez el drama de dos personajes marcados por el sentimiento de culpa y una infancia muy dura. Mientras que Jakob Cedergren hace una soberbia interpretación del personaje de Nick, lleno de ricos matices psicológicos. Actúa con la carga dramática justa, sin exageraciones. En medio de la dureza, resulta encantador.

Más allá de la relación entre los hermanos, se maneja el tema de la paternidad desde una perspectiva exclusivamente masculina, lo que convierte a Submarino en una película original y atractiva. Está llena imágenes tristes, paisajes fríos y ambientes donde domina la desesperanza sin intención de mejora. Justamente, es esto lo que la hace hermosa.

Yo lloré de principio a fin.

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