jueves, enero 20

La ilusión del ilusionista

Sylvain Chomet volvió con toda la magia que lo caracteriza. Aunque Les Triplettes de Belleville es mucho más dinámica, L'illusionniste es una obra maestra. Una delicia de película, sin ningún desperdicio.

Chomet recurre nuevamente a la caricatura francesa de finales de los 50 para contar una historia hermosa basada en el guión original de Jacques Tati, actor y director francés considerado como uno de los grandes cómicos de la historia cinematográfica.

Sinopsis: “A finales de 1950, el mundo del music-hall llega a su fin con el nacimiento del rock and  roll. Al mismo tiempo, Jacques, un ilusionista que empieza a hacerse mayor y sentir la decadencia, decide abandonar  la escena francesa para probar suerte en Londres, pero su desgracia será la misma el Reino Unido. Intentando persistir entre pequeños teatros y bares, un día Jacques conoce a la dulce Alice en un bar escocés y su vida empieza a cambiar…”

Centrada en las ciudades europeas y las relaciones o situaciones que se producen en ellas, L'illusionniste tiene una fotografía impecable donde  los efectos  para ver las ciudades desde diferentes perspectivas son alucinantes.

Es una película encantadora que se puede seguir -y sentir- aún cuando los diálogos sean escasos. Tiene un aire melancólico en el que se mezclan la alegría y la tristeza. Además, la música, con combinación de varios ritmos, es perfecta.
 
Vale la pena verla en buena compañía -como yo- y de ahí un paseo por la Buenos Aires veraniega no vendría nada mal… en esta época no tiene mucho ambiente melancólico, pero da también para soñar.


-L'illusionniste es un homenaje completo a Tati-

2 comentarios:

  1. Qué bonita descripción... Lo que más me gustó fue pensar en ver la peli e ir a caminar después por la encantadora Buenos Aires.

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  2. Gracias Anónimo... sol@ o acompañad@ esta ciudad se disfruta tanto como la película.

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