martes, marzo 29

Shinigamis al acecho

En un Japón violento e inseguro, Light Yagami encuentra en el suelo un extraño cuaderno en cuya portada se lee "Death Note" y en su interior vienen escritas una serie de normas; los nombres de todas las personas escritas en esa libreta, morirán. Cuando Light comprueba la eficacia de la Death Note asume el nombre de Kira y –siendo el chico más inteligente de todo Japón- decide usarla para limpiar el mundo de criminales. Debido a las numerosas muertes de criminales sin explicación, la policía empieza a sospechar y pide ayuda a un detective conocido como L, que intentará desvelar la identidad de Kira, antes que éste pueda matarlo.

Las Death Note son libretas de la muerte que los Shinigamis, dioses de la muerte, dejan caer a la tierra para divertirse un poco…

Death Note (Desu nôto) es una serie animada japonesa maravillosa. En tres días vi los 37 capítulos divididos en dos temporadas. Luego, me animé a ver las películas adaptadas a imagen real.

Death Note y Death Note: The Last Name están dirigidas por Shusuke Kaneko. Al estilo Kill Bill, la trama se desarrolla en dos entregas que fueron estrenadas en el mismo año, 2006. Hay una tercera película, L: Change the World, pero está fuera de la historia original del anime homónimo de Toshiki Inoue.

Como toda adaptación, las películas pretenden ser fieles al animado. La primera lo es, tanto que aburre. Pero en Detah Note: The last name, Kaneko utiliza recursos alternos a la historia para lograr la adaptación, haciéndola más atractiva.

En 2008 Hollywood lanzó su libreta de la muerte protagonizada por Jesse Spencer, Cillian Murphy y Evan Rachel Wood, pero no se sabe mucho de ella.

Death Note no es una historia sobre dioses de la muerte ni superhéroes anónimos. Por el contrario, el bien y el mal se conocen y se enfrentan utilizando su inteligencia. Es una guerra de intelectos. Más interesante aún: se muestra el poder de los medios de comunicación que controlan y manipulan a su antojo. Acertijos, mentes brillantes, dioses del más allá que se asombran ante la vanidad del ser humano, mafia, poder… de todo hay en esta historia.

El animé, ilustrado por Takeshi Obata, es superior a las películas. De eso no cabe duda.

En estas noches le conté a mi amigo R. que la serie Death Note me había atrapado, que después de verla –y ver las películas- soñaba con Shinigamis. Salimos a caminar y miré una vitrina ¡susto! ahí estaba Ryuk, un Shinigami en diminuto plástico. Al rato miré un grupo de gente y alguien llevaba un bolso con la L arábica que simboliza al detective L

Algo está pasando. Alguna señal debe ser. Quizás mi Shinigami está por llegar.

sábado, marzo 26

Kurosawa, el visionario

Yume (Sueños) es la película más aclamada de Kurosawa. Es una metáfora sobre los problemas sociales que más le preocuparon al director toda su vida. Estrenada en 1990, pasó a formar parte del cine de culto y referencia primera de las 33 películas del director japonés. Es mi película preferida, de todas las que he visto en mi vida.

Sobre Los sueños de Akira Kurosawa hay mucha información. Se dice que es una película majestuosa a pesar de la precariedad de los efectos especiales, que es de un gusto particular que solo podrá ser apreciada por aquellos que miran el cine desde otro lugar más íntimo.

Las leyendas japonesas, desconocidas en este mundo occidental, se convierten en parábolas para enseñarnos una mejor manera de vivir. La guerra, los desastres naturales, la muerte son temas tratados con una delicadeza insuperable.

Dreams se estructura en ocho cortos donde el protagonista evoluciona con los cambios socioculturales que sufrió Japón a lo largo de todo un siglo.
  1. La luz del sol a través de la lluvia. Está basado en una leyenda que dice que cuando el sol está brillando a través de la lluvia, los zorros celebran sus bodas.  
  2. El huerto de los duraznos. Hina Matsuri, la fiesta de la muñeca, tiene lugar tradicionalmente en primavera, cuando las flores de durazno están en pleno florecimiento. Este corto es una poesía visual. Mi preferido.
  3. La tormenta de nieve. Una diosa japonesa, salvará a un grupo de montañistas que lucha en un sendero de una montaña contra una tormenta de nieve. 
  4. El túnel. Es de terror este corto. Un oficial del ejército viaja por un camino desolado al anochecer, de regreso de la guerra. Es un enfrentamiento con la muerte. 
  5. Cuervos. En esta viñeta colorida, Martin Scorsese hace el personaje de Vincent Van Gogh. Un viaje alucinante por la obra del pintor. 
  6. El Monte Fuji en rojo. Es la segunda pesadilla. Una explosión de un central nuclear cerca del Monte Fuji hace que la gente huya por miedo a la radiación. Kurosawa era un visionario. 
  7. El ogro llorón. La tercera pesadilla con un mensaje directo: un demonio explica que ha estado en un holocausto nuclear que acabó con el mundo tal como se conocía. Sí, Kurosawa era un visionario. 
  8. El pueblo de los molinos de agua. El final, la utopía. Los habitantes de un pequeño pueblo decidieron renunciar a la contaminación que produce la tecnología. Optan por su salud física y espiritual. Las personas celebran con alegría la vida y la muerte natural.
El mayor mérito de Sueños es el uso del color. La presentación en cortos, y la dirección de Kurosawa que hace que pensemos estos sueños como una realidad.

¿Visionario? No lo sé. ¿Actual? Definitivamente.

Veamos "El Monte Fuji en rojo":

La vida seguirá su curso, como el río al que tanto recurre Kurosawa.
Carpe diem
  

miércoles, marzo 23

De Trono de sangre y otras kurosawadas

A pesar de que Kurosawa es uno de mis directores favoritos, no había hecho referencia a ninguna de sus películas en este blog.

En una onda de rescatar los grandes directores de mi filmoteca personal, aprovecharé estos días feriados para ver varios de sus trabajos. Trono de sangre (Kumonosu-jô), de 1957, es uno de mis preferidos.

Hace un tiempo escribí este mini ensayo para publicarlo por otros medios. Hoy, aprovecho mi nuevo recorrido por Kurosawa y lo comparto con ustedes:

Algunos dicen que Akira Kurosawa es el director más shakesperiano de la historia del cine. También es cierto que William Shakespeare es el dramaturgo con más obras llevadas a la gran pantalla. Kurosawa- Shakespeare es una combinación perfecta que sirvió para llevar las traiciones de la corona inglesa a una batalla entre samuráis desarrollada en el Japón feudal. Trono de Sangre (Japón, 1957) está dirigida por Kurosawa y basada en el Macbeth que Shakespeare escribiera en 1606.

En Trono de Sangre, Kurosawa le da vida a Macbeth a través del personaje de Washizu, interpretado por Toshiro Mifune, uno de los actores más fieles al director japonés. Juntos hicieron 15 películas de las 47 que dirigió el maestro.

Washizu es un hombre atormentado por fantasmas, que no habría pensado en llegar al poder, de no ser por la insistencia de su mujer, Asaji. La ambición insaciable del guerrero digno y orgulloso lo lleva hasta la locura. Kurosawa pone en pantalla el declive psicológico de Washizu y su mujer por medio de contrastes en blanco y negro que van descubriendo a los personajes. “¿Acaso existe algún samurai que no querría convertirse en el señor de un castillo?” pregunta Washizu a su mejor amigo Miki como una sentencia de lo que está por venir: una lucha desleal que llevará a muchos a la desgracia.

Como espectadores, Kurosawa se encarga de “internarnos” y “sacarnos” de las escenas a su antojo. Por momentos estamos fuera de escena, más bien escondidos, como cuando los guerreros están perdidos en el Bosque de las Telarañas, y los seguimos entre los matorrales hasta un lugar de donde no podemos movernos, pero al que ellos regresan. Otras veces estamos dentro de la habitación de Asaji y sentimos también el temor a la muerte.

El director sabe cómo manejar las tormentas, las sombras, el día y la noche para introducirnos en el mundo desgraciado y traidor del Castillo de Washizu. Fiel a Shakespeare, Kurosawa mantiene los conceptos de pesadilla, noche y espanto. Ya lo hemos visto en otras de sus películas. En Sueños (1990), por ejemplo, maneja con sobriedad el concepto del espanto. En el episodio “El Túnel” un comando de soldados muertos sigue al hombre que los llevó a la muerte, dando una idea de pesadilla mejor lograda que en el episodio de “El demonio lastimero”. Igualmente, en Rashomon (1950), un drama sobre la mentira, un “muerto” que habla desde el más allá, es uno de los interrogados para descubrir el misterio que envuelve un asesinato. Aquí, todos mienten, incluso la víctima. Rashomon es una mentira disfrazada de egoísmo y traición. En medio de una lluvia torrencial y las ruinas de la puerta de Rashomon, la frase de un monje derrotado es la sentencia de ese concepto de pesadilla de Kurosawa: “después de lo que he visto, no creo que pueda confiar en nadie nunca más.”

En el caso de Trono de sangre, Kurosawa cambia a las tres brujas de Macbeth por un espanto que hila en una choza, en la que se mezclan una serie de símbolos relacionados con la vida y la muerte. El juego de luces es crucial para enfatizar la presencia de lo sobrenatural y el miedo.

La narración anticipa la idea de la desgracia que se aproxima. Juega con los tiempos y pasamos de un momento a otro de manera muy veloz. Asimismo, la neblina es fundamental para marcar tiempos y espacios. El lenguaje cinematográfico cuida cada detalle para buscar sensaciones similares a las que se experimentan al leer la obra.

Trono de sangre es una de las representaciones cinematográficas mejor logradas de la obra de Shakespeare. Incluso la puesta anterior de la novela, dirigida por Orson Wells en 1948, fue muy criticada por Kurosawa, por lo que adaptó una propuesta distinta, a lo “samurai”. En la novela, Macbeth será invencible hasta que venga contra él “la selva de Briman”. Morirá a manos de un hombre “no nacido de mujer”. En la versión de Kurosawa, Washizu morirá “cuando el bosque camine”.

lunes, marzo 14

Saber reconocer...

Una seguidora de este blog me recomendó tres películas. Please give es una de ellas.

Hay tramas que uno se imagina sólo por conocer el director. También pasa con los actores. Pasa con Catherine Keener, una de las actrices más singulares –e independientes- del cine norteamericano actual.

Please give (Saber dar) es, básicamente, una película sobre la culpa. Dirigida por Nicole Holofcener, quien también ha dirigido varios capítulos de Sex and city y The Gilmore girls, la película deviene en una sencilla y aleccionadora historia sobre las culpas que cargamos como seres humanos (ya vivir en un mundo lleno de tantas injusticias, te hace sentir culpable…)

Aquí, el paralelismo entre la familia y la sociedad es la base de la trama.

Dos familias tipo son vecinos en Manhattan: Rebecca (Rebecca Hall) y Mary (Amanda Peet) son hermanas que tienen un solo pariente, una abuela irritable de 91 años. Cathy (Catherine Keener) y Alex (Oliver Platt) son sus vecinos. Dueños de un negocio de muebles retro han comprado el apartamento de la abuela, que remodelarán cuando ésta muera. Los cuatro personajes cruzan sus caminos entre el matrimonio, la paternidad y el sentido de la vida y la muerte.

Pareciera que todo marcha bien, pero la culpa no les permite avanzar. Para algunos, aceptarla será una condena, para otros una liberación…

Please give es una película que, si se mira bien, funciona como reflexión del mundo.

domingo, marzo 13

Hævnen y la zona cero

Fue en el año 2001 cuando tuve la primera referencia de unos hombres en África que violaban mujeres, especialmente niñas, y luego les cortaban el vientre. Fue en un conversatorio con Jon Lee Anderson, el corresponsal de The New Yorker que ha entrevistado a los hombres más poderosos del mundo, buenos o malos, políticos o dictadores. Recuerdo con claridad que, lo que más le afectó a Anderson, fue que uno de esos hombres le confesara que hacía apuestas con sus amigotes sobre el sexo del feto de alguna embarazada que encontraran, entonces, también, le rajaban el vientre para descubrirlo.

Esas historias son comunes en las noticias que nos llegan de aquel lado del mundo. África es un infierno para los más desposeídos, pero una tierra que se niega a su abandono.

Recordé todo esto con Hævnen, la película danesa que ganó un Oscar este año, dirigida por Susanne Bier.

Hævnen, o In a better world, es una historia dividida en dos. Por una parte, está Anton (Mikael Persbrandt) un médico que trabaja en un campo de refugiados en África que tiene que enfrentar todos los días una cruda realidad, alejado de su familia. Cuando puede, viaja a una pequeña ciudad de Dinamarca para ver a sus hijos y su mujer, de la que se ha separado. La separación de Anton y Marianne (Trine Dyrlhom), así como la ausencia continua del padre, hacen de Elías, el hijo mayor de diez años, un niño temeroso.

Por otra parte, está la historia de Christian. A raíz de la muerte de su madre por un cáncer, tiene que trasladarse de Londres a Dinamarca y vivir con su padre y su abuela. Christian parece ser muy valiente, pero es otro niño que teme al mundo.

Los niños se hacen amigos en el colegio, en el campo de refugiados las cosas no van muy bien; Claus, el padre de Christian, no sabe como sobrellevar la pérdida de su mujer y, por ende, el alejamiento de su hijo. Así, la trama va poniendo a prueba el valor de la amistad, la familia y los conflictos sociales.

Susanne Bier dijo que Hævnen, “plantea la pregunta de si nuestra “avanzada” cultura es el modelo para un mundo mejor, o si la misma desorganización que produce la ausencia de leyes se agazapa justo debajo de la superficie de nuestra civilización ¿Somos inmunes al caos o nos tambaleamos al borde del abismo del desorden, ajenos a la realidad?”

Después de ver la película y reflexionar sobre estos temas, sólo recordé una frase de una canción: “cada herida en la piel de este planeta es una Zona Cero que llorar”.

sábado, marzo 12

Bardem, sublime

Se me hace difícil comentar esta película sin hacer spoiler.

La sinopsis de Filmaffinity no puede ser más precisa: Retrato de la vida de Uxbal: padre abnegado e hijo desamparado. Intermediario de la sombra. Próximo a los desaparecidos. Atraído por los fantasmas. Sensible a los espíritus. Superviviente en el corazón de una Barcelona invisible. Sintiendo que la muerte le ronda, intenta encontrar la paz, proteger a sus hijos, salvarse a sí mismo. La historia de Uxbal es sencilla y compleja, al igual que nuestras vidas de hoy.

Biutiful tiene varios temas a discutir: las condiciones de vida que tienen miles de chinos, senegaleses y demás grupos de migrantes, en países donde son explotados en el trabajo y abusados por quiénes tienen poder. La familia: una madre ausente, un padre enfermo y dos niños que crecen en medio de la perversión y la pobreza… pero también del amor. Las estrategias de supervivencia de los más pobres en mega ciudades individualistas e implacables.

Además, la soledad, el miedo, la culpa, la corrupción, el dinero, la prostitución, el poder… una mezcla de ingredientes que hacen de esta película de Alejandro González Iñárritu un gran banquete.

El que sigue y conoce la filmografía del director mexicano sabe lo que va a encontrarse: suspenso, drama e, incluso, elementos de terror del cine asiático que son, para mí, el punto supremo de la trama.

Además BardemJavier Bardem fue nominado al Oscar, y ganó un Goya y en Cannes, por su papel de Uxbal. Ese hombre perdido que lucha  por conservar y mantener, más allá de sí mismo, lo poco que le queda, es un héroe del mundo actual. Su actuación es sublime.

Recomendada 100%. Sin espacio para aburrimientos.

miércoles, marzo 9

Enredada

¡Esta sí que es una película de pelos!

Tangled, dirigida por Nathan Greno y Byron Howard, es una nueva versión libre, ocurrente y divertida de Rapunzel, la princesa de largos cabellos mágicos confinada a una torre, el clásico cuento de los Hermanos Grimm.

Mandy Moore hace la voz de la irreverente Rapunzel, mientras que Zachary Levi (el Chuck de la serie de TV) da vida a Flynn Rider, el cobarde caballero que salva a la niña de las garras de la bruja malvada: Mamá Gothel (con la voz de Donna Murphy)

Enredados es la película animada número 50 de los Clásicos Animados de Walt Disney y obtuvo una nominación al Oscar por su banda sonora compuesta por el siete veces premiado Alan Menken (La sirenita, Aladín, Pocahontas) Como todo animado, la música es esencial.

Recordé que alguna vez un trabajador de Disney me comentó los cuatro componentes infalibles de sus películas: el contenido de temas universales (amor, familia, amistad…), las canciones fáciles de entender y aprender, los movimientos de los personajes adecuados a la traducción del sonido en cualquier idioma y la incorporación de la naturaleza animada… por eso tantos animales que hablan… en Tangled, Máximus, el caballo blanco, debería ser el protagonista.

No deja de sorprenderme –quizás nunca lo haga- la tecnología de las animaciones. Los gestos, las texturas, los colores son mágicos. Creo que el gran monstruo imparable de Disney logra lo que quiere. ¡Seré una niña eternamente!

¡Ah! Y quiero un cabello así para cuando llegue mi delivery de pizza.

martes, marzo 8

Comprar, tirar, comprar

La obsolescencia programada es el motor principal de la sociedad de consumo. Esta es la premisa del documental Comprar, tirar, comprar de Cosima Dannoritzer que puede verse en línea en la web de Televisión Española (rtve.es)

La historia comienza en Alemania a principios de 1900 cuando se crea “el cartel de las bombillas”, un grupo de hombres poderosos que regulaban la fabricación de bombillas en todo el mundo. Redujeron su “tiempo de vida” de 2500 a 1000 horas. En dos años todas las fábricas del mundo habían acatado la orden, de lo contrario, serían severamente sancionadas. Años después, esta idea quedó escrita: Bernard London habló por primera vez de “la fecha de caducidad” como medida necesaria ante la depresión económica del 30. Veinte años después, el mundo recuperó este concepto bajo la tendencia del consumo y la seducción de la industria.

Baterías que se “mueren” a los 18 meses de ser estrenadas, impresoras que se bloquean al llegar a un número determinado de impresiones, bombillas que se funden a las mil horas... ¿Por qué, pese a los avances tecnológicos, los productos de consumo duran cada vez menos?

No hay nada en este documental que no sepamos, solo que son temas de los que –normalmente- no se habla. La investigación propone entonces alternativas de reciclaje y defensa del medio ambiente, así como de los países más pobres que se convierten en grandes basureros de desechos electrónicos que envían los países desarrollados, como Estados Unidos y Alemania. Ghana es un ejemplo de esto, considerado como el país-basurero del mundo.

El profesor de la Universidad de París, Serge Latouche sentencia: “Quien crea en un crecimiento ilimitado es compatible con un planeta limitado o está loco o es economista. El drama es que ahora todos somos economistas”.

Me agrada del documental la referencia a películas clásicas que reflejan de alguna manera la relación del mercado y la sociedad consumista: Muerte de un viajante, la historia de Arthur Miller llevada al cine por László Benedeka en 1951; y El hombre del traje blanco de Alexander McKendrick, también del 51.

Yo recomendaría ver The Matrix y, por favor, escojan la pastilla roja.

Ver el documental completo y más info aquí: COMPRAR, TIRAR, COMPRAR.

lunes, marzo 7

“Lo que más me gusta es ir donde nunca he estado”

Fur. An imaginary portrait of Diane Arbus es una película aburrida y bizarra sobre una biografía imaginada de Diane Arbus, con matices de Alicia en el país de la maravillas.

Retrato de una obsesión (título patético en español) fue dirigida en el 2006 por Steven Shaimberg, el mismo de la fenomenal Secretary (James Spader/ Maggie Gyllenhaal). Con Fur se corrobora que Shaimberg es un amante de los personajes pocos convencionales.

Nicole Kidman es Diane, una ama de casa que se involucra con un vecino y decide comenzar a tomar fotografías de un mundo que recién descubre, los marginados de la sociedad por sus enfermedades o incapacidades poco comunes, los freaks. El vecino, Lionel Sweeney (Robert Downey Jr.) no es un ser cualquiera, sufre de  hipertricosis, o síndrome del hombre lobo, una enfermedad que le produce un crecimiento de pelo imparable.

El personaje de Lionel hace alusión a La Bella y la bestia y está inspirado en una persona real que Shaimberg encontró en un libro mientras buscaba ideas para el personaje. Buscaba a alguien que la verdadera Arbus podía haber fotografiado pero no quería las opciones obvias como un enano, un gigante o un travesti.

A pesar de los actores y lo interesante que parece el tema, la película pierde el interés mientras avanza. Le falta pasión.

Sobre Diane Arbus
“Lo que más me gusta es ir donde nunca he estado” escribió la fotógrafa estadounidense. Diane Arbus (1973-1971) fue una brillante artista que cuestionó las ideas convencionales sobre la belleza y la fealdad y cambió para siempre la fotografía a través de su técnica y de sus temas radicales.

Su obra principal, bajo la premisa “temor y vergüenza”, se inspiró en la película Freaks de Tod Browning. Definitivamente, fue un personaje increíble que merece una mejor biografía.

Algunas de sus fotografías:



Ver más aquí: DIANE ARBUS
 

Historias argentinas

Mi amiga Mari quiso celebrar su pre cumpleaños en el Konex, con banda y película. La banda –cuyo nombre ni quiero recordar- era una mezcla de tecno-dance-cualquiercosa-flowers.

La película, una de las mejores del cine argentino contemporáneo: Historias mínimas, de Carlos Sorín. Como conozco la historia, de hecho la he visto varias veces, sabía que se sería una buena pre celebración.

Se dice que Historias mínimas (2002) es la mejor película de Sorin, quien también dirigió Bombón, el perro (mi preferida) y La ventana. Fue ganadora de 22 premios internacionales –incluyendo un Goya-y es referencia del cine argentino más íntimo, gracias al recorrido por las tierras ancestrales de la Patagonia y la caracterización de los personajes que nos brinda Sorin.


Tres personajes hacen posible sumergirse en este mundo maravilloso:
  • Don Justo (Antonio Benedicti), 80 años, dueño retirado de un bar de carretera que ahora regenta su hijo, se ha escapado de su casa para buscar a su perro “Malacara” desparecido desde hace tres años y decide ir a buscarlo a San Julián, donde, dicen, lo han visto. 

  • Roberto (Javier Lombardo), 40 años, vendedor ambulante predicador de la autoayuda, hace el mismo viaje en su viejo coche, llevando un incómodo cargamento: una torta de crema encargada especialmente para el cumpleaños del hijo de una mujer viuda de la que está enamorado. 

  • María Flores (Javiera Bravo), 25 años, viaja con su pequeña hija a San Julián para participar en un programa de televisión cuyo premio mayor es un ayudante de cocina. Aunque no sabe bien de qué se trata, emprende el viaje hacia el lejano y fascinante mundo de la televisión, donde demuestra su humildad.
Cada uno viaja por su cuenta, pero como sucede en las desérticas rutas patagónicas, sus historias y sus ilusiones se entrecruzan en los escasos paradores.

Un ritmo lento, poético y austral hace de la película una mezcla de historias cotidianas, sin sorpresas, sin sobresaltos. Sólo hay que dejarse llevar, como si estuviéramos en la ruta.