lunes, marzo 7

Historias argentinas

Mi amiga Mari quiso celebrar su pre cumpleaños en el Konex, con banda y película. La banda –cuyo nombre ni quiero recordar- era una mezcla de tecno-dance-cualquiercosa-flowers.

La película, una de las mejores del cine argentino contemporáneo: Historias mínimas, de Carlos Sorín. Como conozco la historia, de hecho la he visto varias veces, sabía que se sería una buena pre celebración.

Se dice que Historias mínimas (2002) es la mejor película de Sorin, quien también dirigió Bombón, el perro (mi preferida) y La ventana. Fue ganadora de 22 premios internacionales –incluyendo un Goya-y es referencia del cine argentino más íntimo, gracias al recorrido por las tierras ancestrales de la Patagonia y la caracterización de los personajes que nos brinda Sorin.


Tres personajes hacen posible sumergirse en este mundo maravilloso:
  • Don Justo (Antonio Benedicti), 80 años, dueño retirado de un bar de carretera que ahora regenta su hijo, se ha escapado de su casa para buscar a su perro “Malacara” desparecido desde hace tres años y decide ir a buscarlo a San Julián, donde, dicen, lo han visto. 

  • Roberto (Javier Lombardo), 40 años, vendedor ambulante predicador de la autoayuda, hace el mismo viaje en su viejo coche, llevando un incómodo cargamento: una torta de crema encargada especialmente para el cumpleaños del hijo de una mujer viuda de la que está enamorado. 

  • María Flores (Javiera Bravo), 25 años, viaja con su pequeña hija a San Julián para participar en un programa de televisión cuyo premio mayor es un ayudante de cocina. Aunque no sabe bien de qué se trata, emprende el viaje hacia el lejano y fascinante mundo de la televisión, donde demuestra su humildad.
Cada uno viaja por su cuenta, pero como sucede en las desérticas rutas patagónicas, sus historias y sus ilusiones se entrecruzan en los escasos paradores.

Un ritmo lento, poético y austral hace de la película una mezcla de historias cotidianas, sin sorpresas, sin sobresaltos. Sólo hay que dejarse llevar, como si estuviéramos en la ruta.

2 comentarios:

  1. Adri, ese poster es muy feoooooooo!!!!

    Tan bonito que es el de la torta!

    :D Una de mis películas argentinas favoritas!

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  2. Es verdad, era muy feo.
    Lo cambié, pero me gusta más este poster que el de la torta.

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