domingo, marzo 13

Hævnen y la zona cero

Fue en el año 2001 cuando tuve la primera referencia de unos hombres en África que violaban mujeres, especialmente niñas, y luego les cortaban el vientre. Fue en un conversatorio con Jon Lee Anderson, el corresponsal de The New Yorker que ha entrevistado a los hombres más poderosos del mundo, buenos o malos, políticos o dictadores. Recuerdo con claridad que, lo que más le afectó a Anderson, fue que uno de esos hombres le confesara que hacía apuestas con sus amigotes sobre el sexo del feto de alguna embarazada que encontraran, entonces, también, le rajaban el vientre para descubrirlo.

Esas historias son comunes en las noticias que nos llegan de aquel lado del mundo. África es un infierno para los más desposeídos, pero una tierra que se niega a su abandono.

Recordé todo esto con Hævnen, la película danesa que ganó un Oscar este año, dirigida por Susanne Bier.

Hævnen, o In a better world, es una historia dividida en dos. Por una parte, está Anton (Mikael Persbrandt) un médico que trabaja en un campo de refugiados en África que tiene que enfrentar todos los días una cruda realidad, alejado de su familia. Cuando puede, viaja a una pequeña ciudad de Dinamarca para ver a sus hijos y su mujer, de la que se ha separado. La separación de Anton y Marianne (Trine Dyrlhom), así como la ausencia continua del padre, hacen de Elías, el hijo mayor de diez años, un niño temeroso.

Por otra parte, está la historia de Christian. A raíz de la muerte de su madre por un cáncer, tiene que trasladarse de Londres a Dinamarca y vivir con su padre y su abuela. Christian parece ser muy valiente, pero es otro niño que teme al mundo.

Los niños se hacen amigos en el colegio, en el campo de refugiados las cosas no van muy bien; Claus, el padre de Christian, no sabe como sobrellevar la pérdida de su mujer y, por ende, el alejamiento de su hijo. Así, la trama va poniendo a prueba el valor de la amistad, la familia y los conflictos sociales.

Susanne Bier dijo que Hævnen, “plantea la pregunta de si nuestra “avanzada” cultura es el modelo para un mundo mejor, o si la misma desorganización que produce la ausencia de leyes se agazapa justo debajo de la superficie de nuestra civilización ¿Somos inmunes al caos o nos tambaleamos al borde del abismo del desorden, ajenos a la realidad?”

Después de ver la película y reflexionar sobre estos temas, sólo recordé una frase de una canción: “cada herida en la piel de este planeta es una Zona Cero que llorar”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario