martes, mayo 31

“Y en el principio, era el caos”

Este es un corto protagonizado por Lindsay Lohan y dirigido por Richard Phillips y Taylor Steele en homenaje a la película Persona de Ingmar Bergman, presentado en la 54 edición de la Bienal de Venecia.




Este es el intro de Persona, de Bergman, dirigida en 1966.



Sin palabras.

domingo, mayo 22

Incendies... hermosa y decadente

En estos tiempos, lo que salva una retorcida –y repetida- historia griega, es un buen director. Ya no están Orson Welles o Kurosawa para las buenas adaptaciones. Un cine nuevo, que cuenta con mejores recursos, tiene ahora la responsabilidad.

El director canadiense Denis Villeneuve se atrevió con Incendies, basada en la obra teatral del mismo nombre del dramaturgo libanés Wajdi Mouawad. La sustancia de Incendies es, como en Antígona, un muerto reciente que no encuentra descanso.

Aunque muy apocalíptica, la sinopsis de Cinelandia es la más completa:  "Incendies nos sumerge en el duro y, en último término, excesivamente retorcido drama de dos hermanos mellizos canadienses, Simon y Jeanne, cuya madre, al morir, les encarga que busquen a un padre ausente y a un hermano del que desconocían su existencia. Esta búsqueda les llevará a la tierra materna, Líbano, donde poco a poco conocerán la verdadera historia de su madre, Nawal Marwan, al tiempo que la de los negros años de guerra en el país de Oriente Próximo. Nada les ha preparado para lo que van a encontrar allí, que será conocer su propio origen".

El film fue elegido para representar a Canadá en los Oscar 2010. Cuenta con una dirección ejemplar, con unos saltos de tiempos interesantes; y las interpretaciones sobrias de Lubna Azabal, Mélissa Désormeaux-Poulin, Maxim Gaudette y Rémy Girard. Abundan las escenas llenas de crudeza para mostrar los efectos devastadores del conflicto armado.

Es una metáfora del dolor de la guerra. Sentí la misma sensación con Vals in Bashir o Turtles can fly… pueblos enteros que no pueden vivir de otra manera, lamentablemente.

Esta vez no cantaré la canción Zona cero de Ismael Serrano, ni recitaré el poema Tristes guerras de Miguel Hernández. Esta vez me quedaré con el placer de una buena película y escucharé la canción principal de su soundtrack: You And Who's Army? de Radiohead... hermosa y decadente.

Animado con buena música

Es la combinación perfecta para despejar la mente y pasar un buen rato: un animado con banda sonora exquisita.

Es el caso de Goshu, el violoncelista (Sero hiki no Gôshu) del director japonés Isao Takahata. La película es de 1982 y vaya que se nota en la técnica, pero no por deficiencias, sino por la limpieza del dibujo y el buen uso del color, sin saturaciones.

Esta es la historia de Goshu, un solitario violoncelista profesional que, durante el día, atiende su huerta y, por la tarde, va a sus ensayos. Durante los ensayos para los recitales, el director de la orquesta se molesta con él porque no está tocando suficientemente bien. Goshu parece que no está conectado con su instrumento, pero una serie de visitantes inesperados lo ayudarán con sus ensayos: ¡animales que hablan! Lógico, es una película para niños.

Goshu, el violoncelista es un cuento con su típica moraleja: dejarse ayudar por los demás nos lleva por buen camino.

“Agarre consejo” diría mi abuela.

sábado, mayo 7

El regreso de Ghostface

Pablo quería ver una película re-pochoclera para desestresarse un poco, pero ya había visto todas las comedias que estaban en cartelera. Así que me invitó a Scream 4. Dudé porque también quería ver algo más divertido, pero no nos equivocamos. Más que asustarnos, nos morimos de la risa con el regreso del asesino de la máscara.

Resulta que esta cuarta entrega de Scream, dirigida por Wes Craven, se aferra a las nuevas tecnologías para continuar la historia del asesino anónimo de Woodsboro. Se han filmado películas de las historias reales, se creó un cineclub, los videos de los asesinatos se ven por internet, el asesino y sus víctimas se comunican por sus iPhone, y los diálogos están cargados de términos 2.0. Es genial ver como se desvirtúa –o más bien “virtualiza”- la historia original.

La sinopsis dice: Sidney Prescott (Neve Campbell) ha logrado olvidar los asesinatos que ocurrieron en Woodsboro 10 años atrás. Ahora, convertida en una exitosa escritora, vuelve a su pueblo natal en la gira de promoción de su nuevo libro. Allí se reencontrará con el Sheriff Dewey (David Arquette) y con Gale (Courteney Cox), que ahora están casados. Pero su regreso estará acompañado de una nueva ola de crímenes perpetrados por su viejo conocido, Ghostface.

Además de los sobrevivientes de la saga, participan Emma Roberts (Aquamarine), Hayden Panettiere (la porrista de la TVserie Héroes), Rory Culkin, Nico Tortorella, entre otros.

En un paneo interesante aparecen Anna Paquin y Kristen Bell (Verónica Mars), más asustadas que nunca.

Parece que a Craven no le fue muy bien con esta entrega por lo que aseguró que, a pesar de la baja taquilla, es el amor de los fans por la saga lo que la mantiene viva. ¡Cuidado con los cuchillos!
 

martes, mayo 3

Más de Miyazaki

No tengo que repetir que Hayao Miyazaki es uno de mis directores favoritos, que sus películas son como un bálsamo (cursi y todo) y sus animaciones han inspirado a generaciones de cineastas y diseñadores. No, no tengo que repetirlo.

Nausicaä del Valle del Viento la dirigió en 1984, basado en el manga que tardó 12 años en escribir y que había publicado dos años antes.

La historia se sitúa en el futuro, 1000 años tras los “Siete Días de Fuego”, un suceso provocado por la excesiva industrialización del ser humano, y la contaminación que provocó. Aunque la humanidad sobrevivió, la tierra recibió una gran contaminación y los mares son venenosos. Gran parte del mundo está cubierta por el Fukai, un bosque tóxico donde viven insectos gigantes que defienden su hábitat.

Parece muy fatalista, pero Nausicaä (Kaze no tani no Naushika) es una linda historia sobre la valentía de una princesa y el amor que su pueblo siente por la naturaleza. Al igual que en Mononoke Hime, Miyazaki da vida a personajes fuertes y llenos de esperanza.

Se trata de salvar al mundo de la contaminación y los grupos poderosos y armados que quieren adueñarse de las tierras fértiles. ¿Algún parecido con la realidad?

También lo he dicho antes, el cine funciona como una enciclopedia histórica. Ver para entender…

Amor para quinceañeras

Una historia de amor para un domingo lluvioso. Esa es la categoría que le doy a Waiting for forever, dirigida por el actor James Keach.

La historia va así: Will pierde a sus padres en un accidente de tren a los 10 años de edad. Emma se convierte en su refugio. Unos 10 años después Will sigue obsesionado con Emma y sus recuerdos. Es así como la persigue por todo el país. Es un vago, trabaja en las calles y no se responsabiliza por nada más que por seguir a la mujer de sus sueños. Emma tiene sus propios problemas.

Esta película tiene un público muy definido, primero por la historia, un amor mágico de esos que sólo encontramos en el cine, y, segundo, por los actores: Tom Sturridge y Rachel Bilson.

Rachel sigue siendo la chica fashion que conocimos en la tv serie The OC: hermosa, ícono de la moda de jovencitas y carrera asegurada de Hoolywood.

Tom, el joven protagonista de Pirate Radio, es el príncipe moderno inglés con el que cualquier chica sueña. Bien parecido, romántico y, por si fuera poco, malabarista.

Mención especial merece la participación de Richard Jenkins como el padre moribundo de Emma. Es la actuación, y el personaje, salvavida de la película de Keach.

¿Qué más decir? Sí. A veces, también me gusta el cine para quinceañeras.

lunes, mayo 2

La cuenta regresiva

Este documental me recordó a Michael Moore y su teoría de la “política del terror norteamericana”. Countdown to Zero es tan apocalíptico como el documental de Al Gore y toda esa cortina de humo mediática que tanto crítica Moore en Bowling for Columbine.

Está dirigido por la documentalista Lucy Walker, quien ganó un Oscar en el 2006 por Blindsight, una historia real sobre seis adolescentes ciegos tibetanos que suben el pico de Lhakpa-Ri del Monte Everest, conducido por el también invidente Erik Weihenmayer.

Pero Countdown to Zero no se refiere a persona invidentes capaces de alcanzar retos, o adolescentes, o montañismo, sino a las bombas nucleares y la visión gringa sobre quiénes son las víctimas y sus victimarios.

Solamente el título ya es un alerta a lo que veremos. Confesiones, encuestas, opiniones de expertos, imágenes documentales… todo bajo una frase leída por John F. Kennedy en un discurso: “Todo hombre, mujer y niño vive bajo una espada de Damocles nuclear, que pende del hilo más delgado, capaz de cortarse en cualquier momento, por accidente, error de cálculo o locura. Estas armas de guerra deben ser abolidas antes de que ellas lo hagan con nosotros”.

El documental cuenta con la participación de Tony Blair, Jimmy Carter, Mikhail Gorbachev, Robert McNamara, entre otros conocedores, y algunas imágenes impactantes de J. Robert Oppenheimer, el inventor de la bomba atómica.

Por mucho esfuerzo de Walker en “documentar” un hecho real (se sabe que hay más de 32mil armas nucleares en mundo, principalmente en Estados Unidos y Rusia) no hay punto de equilibro en este documental –objetividad, lo llamaríamos en periodismo-. No es más que un panfleto irónico sobre un tema que la opinión pública conoce.

La proliferación nuclear es muy posible en estos tiempos gracias a la tecnología, el tráfico ilegal y almacenamiento de  uranio enriquecido y plutonio crea alarma en el mundo. Y, aunque más de cien países hayan rechazado armas nucleares, otros cientos, como Estados Unidos y Rusia, conservan celosamente sus reservas.

El camino no es el proselitismo político, es documentar. No jugar con lo serio.