martes, mayo 3

Amor para quinceañeras

Una historia de amor para un domingo lluvioso. Esa es la categoría que le doy a Waiting for forever, dirigida por el actor James Keach.

La historia va así: Will pierde a sus padres en un accidente de tren a los 10 años de edad. Emma se convierte en su refugio. Unos 10 años después Will sigue obsesionado con Emma y sus recuerdos. Es así como la persigue por todo el país. Es un vago, trabaja en las calles y no se responsabiliza por nada más que por seguir a la mujer de sus sueños. Emma tiene sus propios problemas.

Esta película tiene un público muy definido, primero por la historia, un amor mágico de esos que sólo encontramos en el cine, y, segundo, por los actores: Tom Sturridge y Rachel Bilson.

Rachel sigue siendo la chica fashion que conocimos en la tv serie The OC: hermosa, ícono de la moda de jovencitas y carrera asegurada de Hoolywood.

Tom, el joven protagonista de Pirate Radio, es el príncipe moderno inglés con el que cualquier chica sueña. Bien parecido, romántico y, por si fuera poco, malabarista.

Mención especial merece la participación de Richard Jenkins como el padre moribundo de Emma. Es la actuación, y el personaje, salvavida de la película de Keach.

¿Qué más decir? Sí. A veces, también me gusta el cine para quinceañeras.

1 comentario:

  1. Siguiendo la recomendación de tu blog, decidí hace ya unos tres domingos ver esta película, y creo que hasta lo comentamos. Ese primer domingo no soporté tanto almíbar, tanta desconexión del mundo real. Willie, el protagonista, me hizo sentir agobiada con tanto malabar, y por un momento sentí que alguien (su mamá desde el cielo, su hermano, su amigo, yo) tenía que decirle "para ya, loco, te van a meter preso, porque el mundo real NO es asíi!!!!!!!!!"... Luego, la carencia total de expresión de sentimientos por parte de Emma (demasiado acartonamiento, creo) me puso también a pasar trabajo... Quería decirle "relajate, niña, y ubícate, que lanzar un florero a un ex novio no es drama, ni intensidad, ni siquiera emoción, sino pura histeria". Pasaron tres domingos, y finalmente ayer decidí, bueno, tengo que verla, hay algo que me dice que la vea completa.
    Por la hermosa carta de amor en la que finalmente él hizo algo correcto, serio, maduro y especial para la vida de ella, y con su vida, valió la pena esperar tres domingos lluviosos para verla. Willie asumió. Emma también. Ojalá todos pudiéramos tener ese momento de claridad para expresar con lucidez el amor.
    Feliz semana, Adriana.
    Hercy Berrío.

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