jueves, agosto 25

Loco y estúpido amor

Parece que Crazy, Stupid, Love es una comedia romántica más con las que Hollywood nos bombardea todo el tiempo. Pero no. Puede que el tráiler no la venda muy bien.

Cal (Steve Carell) y Emily (Julianne Moore) han llegado a un momento difícil en su matrimonio. Emily quiere el divorcio y Cal se desploma, hasta que conoce a Jacob (Ryan Gosling), un gigoló profesional que se toma la molestia de ayudar a Cal a recuperar su estima y valentía. Un par de personajes secundarios se unen a la proeza. El resultado una profunda visión de temas clichés del cine: el amor, la pareja y la familia.

Luego hay otras historias: la relación entre padres e hijos, la infidelidad, la cotidianidad en parejas maduras, el primer amor, la renuncia, la entrega. Comedia nostálgica y reflexiva.

El elenco es de primera: Steve Carell, Julianne Moore, Ryan Gosling, Marisa Tomei, Kevin Bacon y Emma Stone. Es uno de los mejores personajes de Carell, sus expresiones van desde la dramática cara del hombre devastado,  hasta lo ridículamente divertido.

Crazy, Stupid, Love, dirigida por Glenn Ficarra y John Requa, da un respiro a un género obsoleto.

Fui con mis sobrinas al cine a ver esta película. Como es de esperarse de tres chicas solteras: enloquecimos con  Ryan Gosling. Realmente creemos que se hizo photoshop*



* Ver tráiler para comprender chiste interno.

Hogwarts: la batalla final

Terminó la saga. La historia del mago más famoso de esta época llego a su fin, y con ella todos los secretos de Hogwarts.

Para personas como yo, que entendieron que era mejor ver las películas que leer los siete libros y no molestarnos en conocer los pormenores de la historia antes de los estrenos en el cine; Harry Potter and the Deathly Hallows (II) descubre todos los secretos de la vida de Harry.

Un final lleno de acción hace de ésta una de las mejores películas de la saga. Increíblemente bien producida y con un clímax muy bien logrado, se lleva a cabo la batalla de Hogwarts, entre la Orden del Fénix  y Voldemort. 

Considerando que la primera entrega de la Deathly Hallows hizo hincapié en la profunda sensación de pérdida y aislamiento entre Harry, Ron y Hermione, el guionista Steve Kloves y el director David Yates dejan atrás la atmósfera de pesimismo para dar paso a batalla urgente. Varias secuencias son memorables, especialmente los flashback, fundamentales en la historia. Círculo cerrado a los Tarantino.

Mi amigo R y yo coincidimos en algo: esperábamos más de nuestro héroe Severus Snape (Alan Rickman). Aunque es la clave de todo el filme, queríamos más acción, más protagonismo de parte de este personaje misterioso y encantador. Rickman se destacó en todas las películas y sus escenas dejarán un dramático recuerdo. Muchos han catalogado a Snape como uno de los personajes más complejos de la literatura juvenil.

Quedé satisfecha con el cierre y la despedida de los tres amigos inseparables: Harry, Ron y Hermione. Aplaudo el trabajo de David Yates por llevar las últimas cuatro películas al cine y mantener el elenco estable: Daniel Radcliffe, Emma Watson y Ruper Grint.

Ya encontraré otro mago al que seguir, mientras encuentro mi Patronus.

viernes, agosto 19

Buñuel y Los olvidados

¿Cuál es el criterio de la Unesco para nombrar Los olvidados como "Memoria del Mundo"?, ¿acaso fue un mensaje post apocalíptico dirigido por una institución que, suponiendo sus buenas intenciones, no puede luchar contra la miseria y la debacle social?…

Son muchas las interrogantes que me vienen luego de ver esta película de Luis Buñuel filmada en 1950 y por la que el director ganó un premio en el Festival de Cannes, además del reconocimiento internacional después de la prohibición del filme en los cines mexicanos.

Hablamos de los años 50. Se trata de un grupo de adolescentes que viven en un barrio marginal de México y se comportan como adultos: aman, odian, hieren y matan.

Por más que se lea sobre la película, especialmente en Wikipedia donde la cuentan toda, sigue impresionando con ese surrealismo característico de Buñuel.

No puedo dejar de comparar a Pedro, Jaibo o cualquiera de los otros personajes con Antoine Doinel, uno de mis personajes favoritos del cine, como muchos sabrán.  Niños que crecen bajo la sombra de la culpa, personajes con los que los directores, Buñuel, Truffaut y muchos más, tocan la sensibilidad de los espectadores.

Recordé esta frase de Halbwachs: “La imagen que el grupo tiene del ambiente que lo rodea y de su estable relación con ese ambiente, es fundamental para la idea que el grupo se forma de sí mismo, y penetra cada elemento de su conciencia, moderando y gobernando su evolución”.

Más allá de mis divagaciones sociales. Los olvidados es considerada una de las mejores películas de Buñuel y del neorrealismo italiano.

Mi amigo JuanR me prestó esta película. Juntos vimos 18 Roughs, de Kijû Yoshida. No hay mucha diferencia entre este grupo de muchachos que no tienen oportunidad en una sociedad implacable y el grupo de trabajadores campesinos que llega a la ciudad industrializada a buscar una mejor vida. En ambas propuestas la modernidad construye murallas. Un muro en San Isidro, una ciudad amarilla en la que sos bienvenido, una persona que agrede a otra por su condición social… no hay mucha diferencia.


miércoles, agosto 17

Cine (sexo) mexicano

Año bisiesto es una película perturbadora. Tanto lo fue para mí, que hace semanas que la vi y apenas hoy –noche desgraciada- escribo sobre ella.

Juan Cruz me advirtió sobre algunas escenas fuertes de sexo y sado, pero esas secuencias, muy bien logradas por cierto, no me afectaron tanto como la esencia de la historia: la soledad.

Dirigida por el australiano-mexicano Michael Rowe, cuenta la historia de Laura: “una reportera freelance (¿yo?) que vive en el DF. Es una joven de origen oaxaqueño, indígena, poco agraciada físicamente, según el discutible estándar de belleza. Vive en la soledad (¿?), visitada periódicamente por su hermano menor, mientras satisface su sexualidad con amantes ocasionales o masturbándose mientras espía a los vecinos (¿?). Una noche lleva a su departamento a Arturo (¿amigo X?), con quien inicia una relación sexual anómala, cada vez más degradante y cruel pero también, paradójicamente, más cariñosa. Así, ella se somete al dominio de su amante hasta límites insospechados. (Sinopsis de correcamara.com.mx, sin las interrogantes)

Laura (Mónica del Carmen) y Arturo (Gustavo Sánchez Parra – Amores Perros-) se entienden sin hablar mucho, basta estar desnudos. El tema del sado puede publicitar mucho una película, más si es de corte independiente e intimista, pero el asombro y lo grotesco ocupan otro lugar en Año bisiesto.

La decadencia y la soledad juegan un papel fundamental en la trama. Bisiesto es el año que Laura recuerda y en el que quiere permanecer para siempre. Bisiesta parece esta noche de frío en la que –después de leer este post- algunos correrán a buscar la peli, o a mi ventana.