viernes, agosto 19

Buñuel y Los olvidados

¿Cuál es el criterio de la Unesco para nombrar Los olvidados como "Memoria del Mundo"?, ¿acaso fue un mensaje post apocalíptico dirigido por una institución que, suponiendo sus buenas intenciones, no puede luchar contra la miseria y la debacle social?…

Son muchas las interrogantes que me vienen luego de ver esta película de Luis Buñuel filmada en 1950 y por la que el director ganó un premio en el Festival de Cannes, además del reconocimiento internacional después de la prohibición del filme en los cines mexicanos.

Hablamos de los años 50. Se trata de un grupo de adolescentes que viven en un barrio marginal de México y se comportan como adultos: aman, odian, hieren y matan.

Por más que se lea sobre la película, especialmente en Wikipedia donde la cuentan toda, sigue impresionando con ese surrealismo característico de Buñuel.

No puedo dejar de comparar a Pedro, Jaibo o cualquiera de los otros personajes con Antoine Doinel, uno de mis personajes favoritos del cine, como muchos sabrán.  Niños que crecen bajo la sombra de la culpa, personajes con los que los directores, Buñuel, Truffaut y muchos más, tocan la sensibilidad de los espectadores.

Recordé esta frase de Halbwachs: “La imagen que el grupo tiene del ambiente que lo rodea y de su estable relación con ese ambiente, es fundamental para la idea que el grupo se forma de sí mismo, y penetra cada elemento de su conciencia, moderando y gobernando su evolución”.

Más allá de mis divagaciones sociales. Los olvidados es considerada una de las mejores películas de Buñuel y del neorrealismo italiano.

Mi amigo JuanR me prestó esta película. Juntos vimos 18 Roughs, de Kijû Yoshida. No hay mucha diferencia entre este grupo de muchachos que no tienen oportunidad en una sociedad implacable y el grupo de trabajadores campesinos que llega a la ciudad industrializada a buscar una mejor vida. En ambas propuestas la modernidad construye murallas. Un muro en San Isidro, una ciudad amarilla en la que sos bienvenido, una persona que agrede a otra por su condición social… no hay mucha diferencia.


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