martes, diciembre 27

Circunstancias del cine gay iraní


Vi Circumstance por casualidad. Buscando algo de cine oriental para una noche de fiebre y mucha gripe. Me llamó la atención una película iraní sobre el tema lésbico.

Pensé en Yossi & Jagger (2002) y Walk on water (2004) ambas de Eytan Fox. Dos experiencias de cine gay muy interesantes, pero con protagonistas masculinos. Una película sobre lesbianas iraníes, con todo el contexto social que eso implica, no me la podía perder.

Circumstance narra el viaje iniciático de dos chicas iraníes de 16 años que desafían lo establecido, se revelan como suelen hacer los adolescentes, mientras descubren su sexualidad. En la película, y en contra de lo que se pudiera imaginar, encontramos sexo, drogas y fiestas, el camino que utilizarán para revelarse en contra del sistema.*

La película no es más que un drama predecible, dirigido por Maryam Keshavarz. Aunque ganó el premio del público del Festival de Sundance, quizás por lo singular del tema, no muestra muchas sorpresas, más que unas cuantas escenas hot entre dos chicas hermosas.

Puedo rescatar dos cosas del primer largometraje de Keshavarz, la banda sonora, impecable, y la protesta directa contra la homofobia y la reducción de la mujer en tierras orientales. Sin embargo creo que la directora pudo aportar más, pues más allá del tema gay, la riqueza del tema de género en el medio oriente está mucho mejor reflejado en Persépolis, por ejemplo, o A las cinco de la tarde, por nombrar dos de muchos filmes similares.

Por suerte Circumstance no es la única referencia del cine gay iraní. Sigo con mi fiebre y me voy por una comedia romántica de Hollywood, para no pensar.


*Esta sinopsis la copié de cristianosgays.com, una web muy particular. De todo hay en la viña del Señor, diría mi abuela.

lunes, diciembre 26

Los sonidos de Estambul

“El cemento siempre es cemento. Cuando lo usas de almohada, sabes que es cemento” dice uno de los personajes de Crossing the Bridge: The Sound of Istanbul. 

La música es el refugio de los cantantes callejeros, especialmente en Estambul, la ciudad más grande Turquía, donde el contraste entre oriente y occidente ha marcado la cultura de varias generaciones.

Crossing the Bridge: The Sound of Istanbul es un documental dirigido por Fatih Akin, uno de mis directores favoritos (Soul kitchen), pero la idea fue de Alexander Hacke, miembro de la vanguardista banda alemana "Einstürzende Neubauten" durante más de 20 años, quien acompañó a Akin en la filmación de Contra la pared en Estambul. Desde entonces quiso regresar a esa enigmática ciudad para descubrir y registrar la movida musical underground y sus protagonistas.

Los ritmos y los personajes son diversos. Hacke y Akim recorren calles para encontrar la esencia musical de la ciudad y su historia. Este hace una banda sonora es impecable con la participación de los grupos y cantantes: Baba Zula, Orient Expression, Duman, Replikas, Erkin Koray, Ceza, Istanbul Style Breakers, Mercan Dede, Selim Sesler, Brenna MacCrimmon, Siyasiyabend, Aynur, Orhan Gencebay, Müzeyyen Senar y Sezen Aksu. Rock, pop, hip-hop y la clásica música árabe. Todo está ahí.

Espléndida, provocadora y aleccionadora. Crossing the Bridge es un alegato contra las fronteras. Aunque es del 2005, es un documental muy actual. Aquí una de las mejores escenas:

Salsa cubana animada

Esta es una película dedicada a Bebo Valdes, y quién más podría dirigirla si no es el talentoso Fernando Trueba, en compañía del diseñador Javier Mariscal. Chico & Rita es una mezcla de buena animación, una historia de amor y la mejor música cubana de los años 50.

Dice la sinopsis: En la Cuba de finales de los años cuarenta, Chico y Rita inician una apasionada historia de amor. Chico es un joven pianista enamorado del jazz y Rita sueña con ser una gran cantante. Desde la noche que el destino los junta en un baile en un club de La Habana, la vida va uniéndoles y separándoles, como a los personajes de un bolero.

Este es el tipo de películas en las que no importa mucho la historia predecible de un amor que sobrevive a los años, sino un dibujo perfecto, con ton y son muy caribeño, y una banda sonora de primera calidad. No menos se puede esperar de Bebo Valdés, compañero de Trueba en otros proyectos.

Javier Mariscal hizo el poster de Calle 54, el documental sobre jazz latino que dirigió Trueba en el año 2000, en el que también participa Valdés. Desde entonces trabajan juntos. Trueba también dirigió a Valdés en Blanco y Negro (2003), el documusical que une al pianista cubano con el cantante español Diego El Cigala.

Ganadora de un Goya por mejor película animada, Chico & Rita recibió los mejores comentarios. Dijo Trueba en el Festival de Cine de La Habana: “Es una carta de amor a Cuba y a los músicos de vuestro país, y al mismo tiempo es un homenaje a todas las generaciones de músicos cubanos”.

Pura salsa cubana para volver a enamorarse. 30 canciones del soundtracks lo permiten.

La lenta historia del Tío Boonmee

El Tío Boonmee sufre una insuficiencia renal aguda y decide acabar sus días entre los suyos en el campo. Sorprendentemente, los fantasmas de su mujer fallecida y de su hijo desaparecido se le aparecen y lo toman bajo sus alas. Mientras medita sobre los motivos de su enfermedad, Boonmee atravesará la jungla con su familia hasta llegar a una cueva en la cima de una colina, el lugar de nacimiento de su primera vida.
Loong Boonmee raleuk chat, 2010.


Siempre he pensado que una película es como un libro, debe disfrutarse en el momento adecuado. Si no se está en el mood, difícilmente puede llegarse hasta el último minuto o la última página. Mucho menos si son películas fuera de lo común. Es el caso de Loong Boonmee raleuk chat, o El tío Boonmee recuerda sus vidas pasadas, dirigida por el tailandés Apichatpong Weerasethakul.

Mi amigo JC me dijo que la primera parte era mejor que la segunda. Y tenía razón. Sin embargo puede llegarse hasta el minuto 114 sin desesperar. Es lenta y bonita. Una historia sencilla con personajes descomplicados.

El tío Boonmee recuerda sus vidas pasadas ganó una Palma de Oro en Cannes 2010, quizás por su originalidad, casi artesanal, de mostrar lo que en literatura llamaríamos realismo mágico.

Inquietante al principio, pero que no termina de cerrar. Cada quien vivirá su ensueño con el Tío Boonmee.

El legado de Pina Bausch


Magia, belleza, inspiración, sensualidad, vida. Son las palabras que se me ocurren para definir Pina, el documental escrito y dirigido por Win Wenders del que todos hablan.

Se trata de un elogio al aporte que la coreógrafa alemana Pina Bausch hizo a la danza contemporánea. Aun sin conocer su trayectoria, cualquier espectador se deja envolver por la historia que hay detrás de cada coreografía; Wenders seleccionó las más conocidas de la Tanztheater Wuppertal Pina Bausch, para mantener 106 minutos de hermosas sensaciones. Una amistad de 20 años permitió que el talento de Wenders y el legado de Bausch se encontraran en este filme.

Puede ser que la danza en el cine pierda la profundidad que genera en el escenario, es como ver una obra de teatro desde la butaca más alejada. Pero en Pina no se siente ese efecto, mucho menos si se ve en 3D, donde los primeros planos son excelentes. Es una película visualmente impactante.

La dirección de Wenders es delicada y sencilla. La banda sonora inmejorable. Debo confesar que casi lloro cuando escuché Luna de Margarita del venezolano Simón Díaz.

El documental está rodado en escenarios urbanos y naturales de Wuppertal, ciudad alemana en la que Pina Bausch residió durante 35 años y hogar de la Tanztheater Wuppertal Pina Bausch.

Se sabe que el director alemán había estado trabajando con la bailarina para llevar al cine una superproducción de danza. El 30 de junio de 2099, 48 horas antes de la fecha estipulada para comenzar el rodaje, Pina Bausch murió de cáncer. Por insistencia de los bailarines de la compañía, Wenders decidió continuar con el proyecto como un homenaje a su gran amiga.

Un documental que se siente. Así de sencillo. Recomendado ver en 3D y en bonita compañía.

Aquí  les dejo una muestra de una de las coreografías más impresionantes:

En la piel de Almodóvar

Escrita y dirigida por Pedro Almodóvar, La piel que habito es una película que se puede abordar desde distintas perspectivas: la temática, las actuaciones, la puesta en escena de los valores, la buena dirección del genio español, y muchas más.

Es una película que se rechaza a la primera, pero sus escenas más fuertes quedan dando vueltas en la cabeza durante varios días. Mi amiga H. dijo que no recordaba una película tan fuerte de Almodóvar. Para mí, aquella escena del Padre Manolo en un día de playa con los niños del colegio, en La mala educación, es tan impactante como algunas de La piel que habito. Lo que sí es cierto es que Almodóvar logra remover sentimientos encontrados y reflexiones sobre el cine y la vida.

Dice el director en la web de la película, producida por El deseo: “Una historia de estas características me hacía pensar en Luis Buñuel, Alfred Hitchcock, todos los Fritz Lang (desde el gótico al noir). Pensé también en la estética pop del terror de la Hammer, o en el más psicodélico y kitsch del giallo italiano (Dario Argento, Mario Bava, Umberto Lenzi…) El lirismo de Georges Franju en “Los ojos sin rostro” también me vino a la memoria. Después de valorar todas estas referencias me di cuenta de que ninguna de ellas se ajustaba a los que yo necesitaba para “La piel que habito”. Así que decidí tomar mi propio camino y dejarme arrastrar por la intuición, al fin y al cabo eso es lo que siempre he hecho”.

Antonio Banderas hace un personaje terrible y brillante. Resaltan también las actuaciones de Elena Alaya y la sempiterna reina del cine español Marisa Paredes.

Un asunto de ética se pone en juego. Recomendable para los amantes del buen cine, ese que despierta dudas sobre el mundo en el que vivimos. Una película que produce tanta repulsión y fascinación al mismo tiempo, vale la pena verla; incluso, varias veces.

martes, diciembre 6

No me ama


Conocí a Martín Piroyansky cuando protagonizó Hoy no estoy, el cortometraje de Gustavo Taretto en el que Buenos Aires se muestra "geométrica". También actuó en XXY de Lucía Puenzo.  

No me ama (2009) es su segundo corto de ficción. Divertido y caótico como su propia imagen.

Escrito, dirigido y actuado por él, en compañía de María Canale, No me ama "dice" todo eso que pensamos cuando estamos con alguien.

Filmado en la costa de Uruguay, ya ha participado en varios festivales internacionales. 

En 16 minutos habla solo, va solo... cada quien que se mire en su espejo.

domingo, diciembre 4

La magia de Medianoche en París

Gil es el mejor personaje que he visto de Owen Wilson; antes fue Hansel en Zoolander, una comedia totalmente diferente a Midnight in Paris.

En Medianoche en París, Wilson encarna de manera muy convincente los típicos personajes conflictivos que Woody Allen hizo en la época de los 70. La película dirigida por este genio es un paseo de diversión por la historia de la literatura. Mágica, como debe ser todo en París.

Diálogos sutilmente inteligentes y románticos, la fantasía de la nostalgia, la magia que es posible en el cine del director que sabe encantar, aunque no todos sus películas son  precisamente encantadoras. Algunos la han llamado “un cuento de hadas”. Para los que estamos cercanos a la literatura, puede ser “un gran sueño hecho realidad”.

Mi amiga F dice que con Media Noche en París, Woody Allen sigue una saga que comenzó con Vicky Cristina Barcelona donde rinde homenaje a las ciudades que ama, a manera de despedida. Puede que sí, puede que no.

Para mí, fue un regreso a La rosa púrpura del Cairo, donde la felicidad estaba al liberarse de la pantalla. En Media noche en París, basta subirse a un auto para ir a sentarse en la mesa de algún cabaret con la intelectualidad bohemia de los años 20.

En una escena brillante un muy joven Ernest Heminway le comenta a Gil: “ningún tema es horrible si la historia es verdadera y si la prosa es limpia y honesta, y si manifiesta... valor y elegancia bajo presión”.

Woody Allen sí que sabe contar sus historias.

Historia de amor real y azul

Obviemos que muero por Ryan Gosling, y que Michelle Williams me parece una actriz que promete, desde que era una niña rebelde en Dawson´s Creek.

Obviemos que las películas de conflictos amorosos me mueven ciertas “cosas” personales, especialmente las que reflejan el tema de pareja y familia dentro de un contexto social desafortunado.

Entonces pensemos en Blue Valentine como una buena opción para una noche de cine en casa.

Los reproches vendrán después.

Después de ir a google a ver qué más ha hecho el director Derek Cianfrance. Después de leer un par de críticas que justifican las dieciocho nominaciones de la película a diferentes premios y varios galardones para los actores. Después de deleitarse con las actuaciones de ambos: Gosling soberbio, recio y atractivo como siempre en un personaje que recuerda al Paul Newman de Un tranvía llamado deseo; Williams, con una actuación de carácter extraordinaria. Diálogos que se mueven entre lo defensivo y lo ofensivo, hirientes, como la vida misma.

Y digo, los reproches vendrán después, porque actuaciones como éstas son tan convincentes que lo que provoca es hacer esa llamada que hemos retrasado por días y gritar: ¡hijo de puta!

Después viene la liberación… esa es la magia del cine.

Pd. ¿Mencioné que la película es excelente?