sábado, abril 28

Entre sombras y susurros (Bafici)

Cuando estaba haciendo mi lista de películas para ver en el Bafici me topé con una sola película venezolana (bueno, considerando que la de los Amigos Invisibles estuvo realizada por un director ecuatoriano). Y para mi propia alegría era un documental. Entre sombras y susurros es el primer largometraje de Samuel Henríquez y su sinopsis dice así: "a partir de los diarios de Miriam Torres, sordociega desde los siete años, esta ópera prima venezolana se plantea el desafío de capturar, entre documental y ficción, entre la experiencia intelectual y sensorial, toda la densidad de una vida que va más allá de las limitaciones".

En realidad la película de Henríquez tiene muchas cosas del tipo de cine que me gusta. La película nos sumerge en el mundo particular de Miriam, combinando las imágenes de su cotidianidad en Caracas (filmadas en blanco y negro) con imágenes de alto contenido onírico correspondientes a sus recuerdos y los sueños de su pasado en la isla Margarita, cuando aún podía ver (filmadas a full color, con una fotografía impecable). Otros aspectos técnicos como el sonido también contribuyen a comprender la situación de Miriam, quien lucha por darle significado a lo poco que recuerda de su audición y su vista.  

De tener una queja sería que, por momentos, Entre sombras y susurros me resultó innecesariamente sobreactuada por los personajes. Siendo un documental, me parece que la mayoría de la naturalidad y espontaneidad de las situaciones quedaron por fuera sólo por lograr el plano perfecto, la toma más bonita. Sin embargo, debo admitir que el balance fue positivo para mí . Es definitivamente bueno saber que el cine documental venezolano de autor está vivo y que, en manos de jóvenes como Samuel Henríquez, el futuro es promisorio.


-P-

No hay comentarios:

Publicar un comentario